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Iglesia salvadoreña reconoce otras seis denuncias por pederastia contra dos sacerdotes

Monseñor Escobar Alas, arzobispo de San Salvador, reveló este domingo un segundo caso de pederastia. El sacerdote denunciado es Juan Francisco Gálvez, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, en el municipio de Rosario de Mora. 

 
 

La Iglesia católica de El Salvador ha reconocido este domingo 29 de noviembre la existencia de otras seis denuncias por pederastia contra dos sacerdotes en San Salvador y San Vicente, en la continuación de una confesión sin precedentes en el clero salvadoreño, que hasta la revelación del jueves 26, nunca había dejado escapar información sobre procesos internos abiertos en contra de sus sacerdotes.

La nueva información sobre otras seis denuncias ha sido revelada tres días después de que se confirmara el caso contra monseñor Jesús Delgado, el vicario general de la Arquidiócesis de San Salvador, apartado de sus funciones por acusaciones de abuso sexual a una mujer que asegura fue abusada cuando tenía entre 9 y 17 años de edad.

Conferencia de prensa dominical en catedral de San Salvador. 
 
Conferencia de prensa dominical en catedral de San Salvador. 

Este domingo, durante la acostumbrada conferencia de prensa domincal, el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, confirmó que cinco de otras seis denuncias han sido interpuestas contra el párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosario en el municipio de Rosario de Mora.

Se trata del sacerdote Juan Francisco Gálvez, quien fue suspendido de todas sus funciones debido a denuncias de pederastia. Según Alas, Gálvez se encuentra suspendido desde el 15 de octubre pasado.

De acuerdo con Escobar Alas, el Arzobispado de San Salvador recibió al menos cinco denuncias de abuso sexual contra Gálvez, quien ha negado todos los cargos. Alas confirmó que las víctimas que denunciaron a Gálvez ahora son adultos y que debe estudiarse cada caso para saber si alguno puede aún judicializarse. “Habría que estudiar si se encuentran antes de los 10 años (de haberse cometido)”, indicó Alas.

Una más en San Vicente

Durante la acostumbrada conferencia de prensa dominical, Escobar Alas respondió a periodistas si el arzobispado había recibido otras denuncias de abuso sexual de menores, pero Alas fue enfático en señalar que, de momento, solo han recibido las denuncias contra monseñor Jesús Delgado y contra el sacerdote Juan Francisco Gálvez. Escobar Alas, sin embargo, aclaró a El Faro que esas son las denuncias que le competen a la Ariquidiócesis de San Salvador. 

El Faro recibió en 2012 una denuncia por pederastia de una mujer que aseguró haber sido abusada sexualmente por el sacerdote Óscar Gilberto Alvarado, cuando ella tenía 12 años. Alvarado, según la denunciante, era párroco de una iglesia en la ciudad de San Vicente, en la zona paracentral del país. En 2012, El Faro envió una solicitud de información sobre el caso, pero esta nunca fue respondida.

El 21 de junio de 2011, la denunciante se avocó al Arzobispo de San Salvador para que le ayudara a tramitar su denuncia. Este domingo 29 de noviembre, Escobar Alas confirmó que sí recibió la denuncia, pero que la remitió a monseñor Elías Rauda, obispo de la diócesis de San Vicente.

Según el Arzobispo de San Salvador, debido a que el sacerdote Alvarado pertenecía a esa diócesis cuando se cometieron los hechos denunciados, es el encargado de la misma quien debe tramitar el caso. Para el máximo dirigente de la Iglesia salvadoreña, las denuncias contra sacerdotes pertenecientes a otros diócesis son asunto de los demás obispos en el interior del país. “Yo tengo que dar respuesta de los casos de esta diócesis...mi compromiso es con esta diócesis (de San Salvador) porque el papa me lo ha encomendado”, respondió Alas al cuestionamiento de este periódico.

Este domingo 29 la víctima declaró a El Faro que, a pesar de la denuncia, la investigación de su caso nunca despegó. "Nada, no pasó nada", dijo.

En la conferencia de este domingo, junto a Alas estuvo presente monseñor Rafael Urrutia, quien el jueves  26 declaró que la arquidiócesis de San Salvador solo conocía de un caso de pederastia: el de monseñor Jesús Delgado.

"Monseñor Urrutia es un mentiroso: este no es el primer caso de pederastia", le respondió William Hernández, activista de los derechos LGBTI, quien confesó a El Faro que él fue abusado por un sacerdote cuando era un niño. Hernández denunció a Luis Recinos López, el sacerdote que abusó de él. "Yo estuve en un Tribunal Eclesial montado por la Iglesia,  el juez era monseñor Urioste", añadió Hernández.

Este domingo, Urrutia se desdijo de sus palabras: dijo recordar el caso de Recinos López, pero matizó su declaración del jueves 26 diciendo que el caso de monseñor Jesús Delgado es el único que se tramitará con nuevas figuras legales al interior de la Iglesia.  

Urrutia añadió que Recinos López sigue suspendido y reconfirmó que su caso, como lo dijo el denunciante, fue llevado a instancias judiciales y fue sentenciado a pagar una cantidad de dinero. 

En la conferencia de prensa, el arzobispo de San Salvador también pidió a la Asamblea Legislativa suprimir la prescripción de los delitos de índole sexual. “Dicha prescripción es perversa porque favorece la impunidad del criminal y expone a tan grave peligro a nuestros inocentes niños”, señaló el jerarca.

La presidenta de la Asamblea Legislativa, Lorena Peña, desde su cuenta oficial en la red social Twitter, le tomó la palabra: "Apoyaré y daré iniciativa de Ley a propuesta de Mons. Alas para que pedofilia sea delito que no prescriba", escribió. 




 

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