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El infierno extraordinario de las c谩rceles para pandilleros

Plaga de hongos en la piel, padecimientos mortales no atendidos, amenaza latente de epidemia de tuberculosis, gente alimentada en sus propias manos, condiciones de extremo hacinamiento y ni帽os encerrados con sus madres las 24 horas del d铆a. Eso es lo que la PDDH pudo observar durante los primeros meses de implementaci贸n de las medidas extraordinarias en las c谩rceles destinadas a pandilleros. La Procuradur铆a es el 煤nico organismo que tiene acceso a las c谩rceles bajo las medidas. El gobierno ha decidido negar el acceso incluso al Comit茅 Internacional de la Cruz Roja.聽

 
 

Las medidas extraordinarias mantienen a los reos encerrados en sus celdas durante las 24 horas del d铆a. Foto de archivo por Pau Coll, tomada en 2012.聽
 
Las medidas extraordinarias mantienen a los reos encerrados en sus celdas durante las 24 horas del d铆a. Foto de archivo por Pau Coll, tomada en 2012.聽

鈥淓l hecho de que le sirvan en las manos los alimentos es鈥 inhumano. El hacinamiento鈥 隆en la misma celda las 24 horas! Es como鈥 centros de torturas de 茅pocas pasadas, se supone que eso ya est谩 superado, se supone que lo de Hitler ya est谩 superado. Al abrir esas puertas 驴qu茅 nos vamos a encontrar?鈥.

Quien habla es Raquel Caballero, la procuradora de Derechos Humanos en El Salvador, que se queda sin palabras al intentar adjetivar lo que su instituci贸n ha podido ver en las c谩rceles afectadas por las medidas extraordinarias.

En abril de 2016, entraron en vigencia una serie de disposiciones especiales para las siete c谩rceles destinadas exclusivamente a pandilleros. El objetivo era aislar a los presos en el entendido de que son ellos el motor criminal de las pandillas. Por ello, eliminaron las visitas familiares, les obligaron a permanecer en sus celdas las 24 horas del d铆a, les impidieron recibir paquetes con productos higi茅nicos como jab贸n, papel higi茅nico y pasta de dientes, suspendieron las diligencias judiciales y restringieron al m谩ximo las salidas a centros hospitalarios.

La disposici贸n, que fue aprobada por los diputados de todos los partidos pol铆ticos, tiene un a帽o de vigencia, con la posibilidad de ser prorrogada, y permite al gobierno ir alargando mes a mes el estado de emergencia en las c谩rceles.

El informe de la Procuradur铆a para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) 鈥搎ue fue elaborado durante los 煤ltimos meses de la administraci贸n anterior鈥撀燿escribe algunas de las situaciones m谩s graves que esa instituci贸n observ贸 entre abril y julio de este a帽o.

En el Centro Penal de Chalatenango, que alberga a pandilleros de la Mara Salvatrucha-13, la PDDH da cuenta de un interno que no recib铆a ninguna atenci贸n m茅dica pese a tener una herida de bala 鈥搚 la bala- alojada en la cadera; o a otro que tampoco recib铆a ning煤n tratamiento para atender la hipertensi贸n, diabetes y obstrucci贸n en vena del coraz贸n que padece. Tampoco se daba atenci贸n m茅dica a un preso que es parapl茅jico producto de un balazo en su espalda y que tiene una colostom铆a, es decir que defeca a trav茅s de un trozo de su intestino que asoma por una hendidura en su vientre. Este 煤ltimo, dice el informe, ten铆a 鈥渕煤ltiples lesiones en la piel por falta de curaci贸n鈥.

En la c谩rcel de San Francisco Gotera, Moraz谩n, donde est谩n encerrados miembros del Barrio 18 Revolucionarios, la PDDH dio cuenta de un brote de tuberculosis, sin que las autoridades hicieran nada al respecto. En el penal de Ciudad Barrios, San Miguel, exclusivo para la MS-13, no hab铆a atenci贸n m茅dica para un hombre que tiene dos tumores en la cabeza; ni para otro que ten铆a intestinos pl谩sticos cuya vida 煤til hab铆a expirado hac铆a un a帽o; ni para el que ten铆a una hernia de test铆culo ni el que padec铆a c谩ncer ni el hemof铆lico; tampoco para uno que padec铆a distrofia muscular, poliomielitis aguda y osteoporosis.聽

En el penal de Izalco, Sonsonate, donde hay reclusos del Barrio 18 Sure帽os y de la MS-13, tampoco era tratados los infectados con VIH; ni uno que padec铆a 煤lceras cancerosas; ni otros dos que ten铆an colostom铆as y que, seg煤n la Procuradur铆a, 鈥減resentaron supuraci贸n en las heridas鈥. Otro interno deb铆a asistir a que le retiraran una 鈥渕aya鈥 que le colocaron luego de una cirug铆a en el abdomen, pero que su cuerpo rechazaba, y a otro ten铆an que retirarle un aparato ortop茅dico instalado en su pie que, al haberse vencido el plazo en el que deb铆a estar instalado, hab铆a inflamado el pie, lo hac铆a supurar y oler de forma 鈥渇茅tida鈥, seg煤n pudieron atestiguar empleados de la PDDH.

El informe subraya adem谩s c贸mo las hist贸ricas condiciones de insalubridad de las c谩rceles se hab铆an agravado por el encierro de 24 horas y por la falta de acceso a productos de limpieza y agua potable.

Un exreo, salido recientemente del penal de San Francisco Gotera, narr贸 en una entrevista el pasado 4 de noviembre su experiencia con las medidas extraordinarias: 鈥淓n el sector uno, donde hay como 350 personas, hab铆a un solo ba帽o, pero se tap贸, as铆 que la gente ocupa una pila peque帽a que hay dentro de la celda, ah铆 se va acumulando la mierda, ah铆 se va llenando la pilita, hasta que cae agua para irla evacuando. A la par de esa pila duerme alguien鈥 En ese sector ten茅s que hacer cola para usar la pilita cuando todav铆a no ten茅s ganas de ir al ba帽o, porque si esper谩s a tener ganas de orinar, te vas a mear en la cola. Afuera de la celda s铆 hay varios ba帽os, pero no se pueden usar porque estamos encerrados鈥.

Este exinterno asegur贸 que hay celdas que est谩n en mejores condiciones, como la m谩s peque帽a de ese penal, conocida como 鈥渓a celdita鈥, donde explic贸 que hay camas para 28 personas, pero conviven 130. Con la fortuna de que ah铆 s铆 hay un agujero para orinar y defecar: se trata de un hoyo en el suelo, que conectaba una taza de inodoro que alguna vez estuvo ah铆, pero que fue rota en una requisa hecha por la Unidad de Mantenimiento del Orden de la Polic铆a.

Cuent贸 adem谩s c贸mo algunos objetos de uso cotidiano se han convertido en lujos durante este tiempo: 鈥溌縀l que tenga un vaso o un plato? 隆N'ombre, esa es una gran bendici贸n!鈥. El informe de la PDDH confirma su versi贸n: 鈥淓n general ning煤n interno ten铆a recipientes para tomar sus alimentos. Lo 煤nico con lo que contaban era con envases de refresco partidos a la mitad o retazos de bolsas de pl谩stico, por lo que la comida se les derramaba. La mayor铆a recib铆a los alimentos en sus propias manos鈥.

Otros internos con los que El Faro ha conversado relatan c贸mo algunos de sus compa帽eros de celda han tenido episodios de histeria producto de las permanentes condiciones de encierro en celdas con hacinamiento extremo.

El 16 de junio fue clausurado el centro penitenciario de Cojutepeque, Cuscatl谩n, considerado el peor recinto dentro los par谩metros carcelarios salvadore帽os. Los reos -del Barrio 18 Sure帽os- fueron trasladados a las c谩rceles de Quezaltepeque e Izalco. Sin embargo, ese traslado, seg煤n el informe de la PDDH, 鈥渁grav贸 mucho m谩s las condiciones de hacinamiento en que se encontraban los centros penales mencionados鈥. La Procuradur铆a asegura que la Polic铆a despoj贸 de sus pertenencias a las 1,282 personas que fueron trasladadas, que no se les permiti贸 movilizarse con su ropa ni con sus zapatos y que por ello permanec铆an solo en calzoncillo. El informe asegura que todos deb铆an acomodarse para dormir en el suelo, pues no se les permiti贸 tener colchonetas o mantas. Denunciaron que dentro de las personas trasladadas hab铆a algunas enfermas de VIH, tuberculosis e insuficiencia renal, sin que recibieran ning煤n tratamiento. Tambi茅n atestiguaron que 鈥渕uchos鈥 padec铆an graves afectaciones en la piel producto de hongos, y que por ello ten铆an 鈥溍簂ceras infectadas鈥 supurantes.

Durante los primeros cuatro meses que estuvieron en vigor las medidas extraordinarias, cuatro reos murieron por falta de atenci贸n m茅dica, dos de ellos por padecimientos que no se detallan en el informe; uno por neumon铆a y otro por desnutrici贸n. En ese mismo per铆odo de tiempo, pese a las medidas extraordinarias, 11 reos fueron asesinados al interior de las c谩rceles, producto de purgas internas en las tres pandillas.

鈥淓st谩n en condiciones infrahumanas. Totalmente violatorias de los derechos humanos y a la ley鈥, resume la procuradora Caballero, y se pregunta en voz alta si todo esto es realmente necesario.

El director general de centros penales, Rodil Hern谩ndez, reconoci贸 que las condiciones generadas por las medidas extraordinarias han agravado la ya paup茅rrima situaci贸n de las c谩rceles salvadore帽as: 鈥淟as condiciones que tenemos ahorita pr谩cticamente desbordan todo el accionar que podamos tener como centros penales鈥.

Tambi茅n admiti贸 que el problema de tuberculosis tiene el potencial de convertirse en 鈥渦na bomba鈥, 聽pero que 鈥渘o es anormal, considerando la condici贸n de hacinamiento que tenemos. Pudiera ser peor鈥. Asegur贸 que tienen pensado invertir m谩s de un mill贸n de d贸lares para construir seis cl铆nicas, incluyendo una en la c谩rcel de Quezaltepeque y otra en la de Chalatenango.

Hern谩ndez dijo que el gobierno har谩 inversiones millonarias para ampliar cupos y reducir el hacinamiento carcelario en el corto plazo.

Las c谩rceles salvadore帽as son las m谩s hacinadas del continente americano, su sobrepoblaci贸n normalmente orbita el 300 %. Las medidas extraordinarias no han sido las responsables de llenar hasta el rebalse el interior de los penales destinados a pandilleros, pero s铆 de que el hacinamiento se viva de la forma m谩s dura posible. Seg煤n datos oficiales, hasta el martes 8 de noviembre, la sobrepoblaci贸n carcelaria salvadore帽a era del 270 %

El hacinamiento obliga a los reos a improvisar hamacas para agregarle varios niveles a las celdas. Foto de archivo por Roberto Valencia, tomada en 2012.聽
 
El hacinamiento obliga a los reos a improvisar hamacas para agregarle varios niveles a las celdas. Foto de archivo por Roberto Valencia, tomada en 2012.聽

Ni帽os en medidas extraordinarias

El procurador adjunto para poblaciones vulnerables, Gerardo Alegr铆a, asegur贸 adem谩s que los ni帽os menores de cinco a帽os, que permanec铆an con sus madres en el sector 鈥渕aterno鈥 de la c谩rcel de Quezaltepeque, tambi茅n viven el rigor de las medidas. Han permanecido bajo encierro permanente las 24 horas del d铆a en las celdas que comparten con sus madres.

El director Hern谩ndez confirma esta versi贸n: 鈥淭oda la poblaci贸n en esa c谩rcel est谩 bajo el efecto de las medidas, pero si no me equivoco solo tenemos tres ni帽os, y adem谩s los ni帽os tienen permiso de salida: si tienen familiares fuera, pueden salir con ellos los fines de semana鈥.

Desde que se implementaron las medidas extraordinarias, ninguna organizaci贸n no gubernamental puede entrar a verificar las condiciones en las que viven los presos, ni el trato que reciben. Ni siquiera lo han logrado prestigiosos organismos de derechos humanos como el Comit茅 Internacional de la Cruz Roja (CICR), con quien el Gobierno de El Salvador tiene un convenio que le faculta el ingreso a centros penales.

En noviembre de 2012, el entonces ministro de Justicia y Seguridad P煤blica, David Mungu铆a Pay茅s, firm贸 un acuerdo con el CICR en el que se facultaba a este organismo como entidad verificadora de derechos humanos al interior de las c谩rceles, y se garantizaba su acceso a los recintos penitenciarios. Sin embargo, desde la implementaci贸n de las medidas extraordinarias en abril, el Gobierno ha negado el acceso al CICR a las c谩rceles afectadas por esas disposiciones.

Seg煤n el director general de Centros Penales, la decisi贸n de negar el acceso a la Cruz Roja al interior de estas c谩rceles no viola el convenio firmado, puesto que el acuerdo, asegura, 鈥渘o dec铆a a qu茅 centros pod铆an entrar y a qu茅 centros no鈥.

El representante del CICR en El Salvador, Dereck Spranger, prefiri贸 no comentar esta situaci贸n y se limit贸 a decir que el di谩logo con el Gobierno de El Salvador es 鈥渄irecto y confidencial鈥.聽

Las medidas extraordinarias son la punta de lanza en la pol铆tica de combate al crimen del gobierno del presidente Salvador S谩nchez Cer茅n. La actual administraci贸n se ha caracterizado por pol矛ticas de corte represivo y por el relajamiento de los controles que previenen las violaciones de derechos humanos y el uso excesivo de la fuerza de parte de la polic铆a y el ej茅rcito.聽

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