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¿Es usted un dequeísta?

¿Me dijo de que... o Me dijo que...? La mayoría de las veces cometemos el error sin darnos cuenta, por desconocimiento o porque lo hemos asimilado según el uso que hacen los demás. En esta entrega de Diálogos gramaticales, Ana María y Francisco nos dan las pistas para identificar cuándo cometemos esta falla.

Ana María Nafría y Francisco Domínguez

 
 

La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Casa de Las Academias. Foto: Fred Ramos
 
La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Casa de Las Academias. Foto: Fred Ramos

Francisco: Ana María, ¿por qué cuesta tanto que los estudiantes comprendan que no deben construir frases como pensar de que…, decir de que…, explicar de que…, cuando lo correcto es pensar que…, decir que…, explicar que…

Ana María: Porque desconocen cuestiones gramaticales básicas, como que el complemento directo (CD) en nuestro idioma nunca comienza con la proposición “de”.

F: Sí, porque yo recuerdo que al analizar la oración Ellos piensan que los contratarán, el segmento subrayado lo sustituíamos por el pronombre “lo” para probar que era CD y decíamos: Ellos lo piensan; por lo tanto, sería un error decir *Ellos piensan de que los contratarán, pues, al hacer la prueba, nadie diría *Ellos de lo piensan, frase absurda.

AM: Tienes razón…, pero hay una forma más fácil para que los estudiantes no tengan que hacer análisis sintáctico que les posibilite saber si hay que poner o no la preposición “de”.

F. Me está hablando de los pronombres “eso, ello, esto”, ¿verdad?

AM: Recuerdas bien. Hagamos la sustitución: Ellos piensan eso (correcta) o *Ellos piensan de eso (agramatical), Luis dijo eso (correcta) o *Luis dijo de eso (agramatical).

F: Esto está más claro. ¿Pero por qué decimos entonces Me acordé de que el jueves cumple años Marta, y está correcta? Al sustituirla queda Me acordé de eso, es decir, se mantiene la preposición “de”.

AM: Porque el segmento que subrayas no es complemento directo, sino que desempeña otra función sintáctica de la que no vamos a hablar ahora. Son muchos los verbos que exigen llevar esta preposición, por ejemplo: presumir de… (Cristina presume de que tiene buena memoria), quejarse de(Pablo se quejó de que no lo escuchas). Estos ejemplos se ajustan perfectamente a la norma culta.

F: Entiendo que esos verbos solo aceptan complementos con la preposición “de”, pero hay otros que unas veces la exigen y otras no, por ejemplo, el verbo “acordar”. En la oración La junta directiva acordó que se invirtiera en esa empresa, puedo decir La junta directiva acordó eso; pero en la frase Mi amiga se acordó de que yo le prestaría un libro, tendría que mantener la preposición: Mi amiga se acordó de eso.  

AM: Fíjate bien. Son dos verbos diferentes, con distinto significado: “acordar” (llegar a un acuerdo) y “acordarse de” (recordar). Por eso sus complementos son distintos. Pero algunos verbos (muy pocos) pueden usarse con uno u otro complemento indistintamente sin que cambie su significado, por ejemplo el verbo “informar”: Me informaron que esta madrugada hubo un terremoto en Perú  (> Me lo informaron, Me informaron eso) o Me informaron de que esta madrugada hubo un terremoto en Perú (> Me informaron de ello).

El uso incorrecto de la preposición “de” ante la conjunción “que” se conoce como “dequeísmo”, fenómeno que está censurado normativamente. Y quienes se expresan de esa manera son dequeístas. También se observa este fenómeno en el sujeto de algunas oraciones, por ejemplo: *Es difícil de que volvamos a vernos pronto (por Es difícil que volvamos a vernos pronto).

Y hay personas que han escuchado acerca de dicha censura, pero como no saben cuándo está correcta la secuencia “de que” y cuándo no, la suprimen en toda expresión, por lo cual cometen errores gramaticales por defecto. Así dicen, por ejemplo: *Me acordé que te gusta mucho la sandía (por Me acordé de que te gusta mucho la sandía), *Después que salí del trabajo, fui a visitar a mi abuelita (por Después de que salí del trabajo, fui a visitar a mi abuelita), etc.

F: La expresión después de que  y otras como antes de que, siempre que, por más que, etc. son  locuciones, es decir, expresiones compuestas de dos o más palabras inamovibles, pues, independientemente de la función que desempeñan, siempre se escriben igual. Por tanto, hay que memorizarlas. ¿Es así?

AM: Exacto.

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Ana María Nafría y Francisco Domínguez

 

Francisco Domínguez y Ana María Nafría

 

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