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Cancilleres de América aíslan a la Venezuela que se olvidó de la democracia

Cancilleres y representantes de 17 países de América denunciaron que en Venezuela ya no hay democracia y aíslan al gobierno de Nicolás Maduro. El Salvador y Nicaragua no están entre los firmantes de la llamada Declaración de Lima, que no reconoce la recién creada Constituyente y establece el reconocimiento único de los acuerdos y pactos que emanen de la opositora Asamblea Nacional. 

Luis Jaime Cisneros y Moisés Ávila (AFP) / El Faro

 
 

Lima, PERÚ. Cancilleres y representantes de 17 países de América condenaron el martes el quiebre de la democracia en Venezuela y desconocieron la Asamblea Constituyente impulsada por Nicolás Maduro, al tiempo que favorecieron una salida pacífica a la crisis que atraviesa ese país. El Salvador no asistió a la reunión ni se ha unido a esta condena.

En la Declaración de Lima, de 16 puntos, los diplomáticos expresaron "su condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela" y "su decisión de no reconocer a la Asamblea Constituyente" electa el 30 de julio, ni los actos que emanen de ella por su "carácter ilegítimo". También resaltaron "su pleno respaldo y solidaridad con la Asamblea Nacional" (Parlamento), de mayoría opositora, "democráticamente electa".

En el documento, suscrito tras siete horas de reunión en la capital peruana, expresaron también "su condena a la violencia sistemática a los derechos humanos y las libertades fundamentales, a la violencia, la represión y la persecución política, a la existencia de presos políticos y la falta de elecciones libres". En el encuentro, que agrupó a representantes de países como Brasil, Chile, Argentina, México, Colombia y Canadá, los diplomáticos aseguran actuar "con pleno respeto a las normas del derecho internacional y el principio de no intervención, el cual no atenta contra los derechos humanos y la democracia".

Por Centroamérica asistieron los representantes de Guatemala, Honduras, Costa Rica y Panamá. No acudieron a la cita los representantes de Nicaragua y El Salvador, aliados al régimen de Maduro. El 31 de julio, los presidentes de estos dos países (Daniel Ortega y Salvador Sánchez Cerén, respectivamente) felicitaron al presidente venezolano por "la victoria de todos", en palabras de Ortega, por la implementación de la Constituyente. El presidente salvadoreño calificó el hecho como un "extraordinario proceso electoral". 

Mientras los cancilleres y representantes de 17 países afinaban los acuerdos de lima este martes 8, el canciller salvadoreño participaba en Venezuela como invitado a la reunión del Consejo Político del Alba. Según un comunicado difundido por la presidencia salvadoreña el miércoles 9, Martínez expresó en el encuentro que El Salvador reitera un llamado al diálogo para solucionar "la situación" que atraviesa Venezuela. 

En la Declaración de Lima, los cancilleres precisaron su "convicción de que la negociación es la única herramienta que asegura una solución duradera a las diferencias" y se ofrecen a apoyarla.

La Asamblea Constituyente, un "suprapoder", legislará hasta por dos años -más allá de la culminación del mandato de Nicolás Maduro- para reescribir la Carta Magna de 1999 y al mismo tiempo tomar otras decisiones de efecto inmediato.

Para la oposición, que no participó en la conformación y elección de los miembros de la Constituyente, esta entidad permitirá que Maduro se perpetúe en el gobierno.

La declaración de Lima, además del repudio diplomático, trae consecuencias para el país sudamericano que sugieren un aislamiento en materia de cooperación económica y política con los países que han condenado las acciones del gobierno de Maduro. Citado por RPP Noticias, el canciller de Méxcio, Luis Videgaray, explicó los alcances reales que tendrá este acuerdo. Si Venezuela solicita contratación de endeudamientos, empréstitos, concesiones o acuerdos con los gobiernos nacionales de los países firmantes lo tendrá que hacer a través de la Asamblea Nacional (opositora). De no ser así, no se va a validar los contratos que sean aprobados por la Asamblea Constituyente de Maduro.

 "Una dictadura"

La reunión se concretó luego de la decisión del Mercosur de suspender a Caracas por la "ruptura del orden democrático", tras la elección y reciente instalación de la Constituyente, que es rechazada por parte de la comunidad internacional, entre ellas la Unión Europea, y considerada "un fraude" por la oposición.

Para el canciller peruano, Ricardo Luna, anfitrión del encuentro realizado en la cancillería, "lo que tenemos en Venezuela es una dictadura (...). En Venezuela se ha roto el orden democrático y se tiene una situación de facto", dijo.

La ola de manifestaciones, impulsadas por la oposición para exigir la realización inmediata de comicios generales y la salida del gobierno, ha dejado 125 muertos en los últimos cuatro meses.

Los cancilleres americanos se solidarizaron también con la recientemente destituida Fiscal General, Luisa Ortega, quien mostró abiertas discrepancias con el gobierno de Maduro.

"No podemos admitir un régimen dictatorial entre nosotros ni permitir la continuidad del horror que vive el pueblo venezolano", dijo el canciller brasileño, Aloysio Nunes.

Grupo de seguimiento

Otro punto de la agenda expresa su compromiso de "mantener un seguimiento de la situación en Venezuela, a nivel de cancilleres, hasta el pleno restablecimiento de la democracia en ese país".

De acuerdo con el grupo de cancilleres, "Venezuela no cumple con los requisitos ni obligaciones de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas".

De la misma forma, resolvieron no apoyar ninguna candidatura venezolana en mecanismos y organizaciones regionales e internacionales y llamaron a detener "la transferencia de armas hacia Venezuela a la luz de los artículos 6 y 7 del Tratado sobre el Comercio de Armas".

"Chile no acepta golpes militares, autogolpes o levantamientos militares. Queremos que se restablezca el orden democrático quebrantado a través de una negociación creíble, sincera, con efectos reales", dijo a su turno el canciller chileno Heraldo Muñoz.

Las cancilleres esperan volver a reunirse "a más tardar en la próxima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, oportunidad en la que podrán sumarse otros países". Dicha Asamblea está prevista en septiembre.

Bajo las condiciones actuales, los participantes solicitaron a la Presidencia Pro Témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y a la Unión Europea, la postergación de la Cumbre CELAC-UE prevista para octubre de 2017.

Estados Unidos --severo crítico del gobierno de Maduro-- no fue convocado a la reunión, previo acuerdo, para evitar que su presencia fuera malinterpretada.

© Agence France-Presse


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