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Juan Orlando Hernández pide diálogo a una Honduras que no lo acepta

Dos días después de haber sido proclamado como presidente electo, Juan Orlando Hernández le habla a una Honduras que carga con una resaca tras una intensa jornada violenta que arrancó el domingo 17. En todo el país, los manifestantes protestan en contra de un "fraude", piden la dimisión de Hernández y denuncian actos represivos del ejército y la policía. 

AFP / El Faro

 
 

Manifestantes que apoyan al candidato de la oposición, Salvador Nasralla, se enfrentan con el ejército hondureño y policías en una de las protestas en Tegucigalpa, la capital del país, el lunes 18. AFP PHOTO/ORLANDO SIERRA
 
Manifestantes que apoyan al candidato de la oposición, Salvador Nasralla, se enfrentan con el ejército hondureño y policías en una de las protestas en Tegucigalpa, la capital del país, el lunes 18. AFP PHOTO/ORLANDO SIERRA

Tegucigalpa, HONDURAS. Honduras vivió el lunes 18 intensas manifestaciones y choques con la policía en protestas por la declaración del presidente Juan Orlando Hernández como ganador de las elecciones del pasado 26 de noviembre, y en la mañana del martes 19 el presidente le habló al país en una cadena en la que pidió la construcción de una nueva Honduras en un contexto en el que en las calles se pide su dimisión y se denuncia un fraude electoral. 

Hernández le habló el martes a un país que recién despertaba de una jornada violenta. Entre la noche de domingo y el lunes, opositores bloquearon calles en todas las zonas del país con fogatas alimentadas con llantas, palos y rocas, mientras policías y militares usaron gases lacrimógenos para despejarlos. En San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante del país, y donde se reportaron más disturbios, el periódico La Prensa reportó la muerte de un joven. Se trata de Cristian Fúnez, un joven de 26 que fue herido en la cabeza por una bala disparada por militares, según denunciaron sus compañaeros en la manifestación del bulevar del Este de esa localidad. 

Cerca de la medianoche, la repentina irrupción de cuerpos antimotines en comunidades de San Pedro Sula, la ciudad industrial; Villanueva, en el departamento de Ocotepeque; y en Tegucigalpa, la capital del país, provocó zozobra en los pobladores. Usuarios de Twitter subieron videos denunciando la irrupción de los agentes y pidieron ayuda a la OEA. En los videos se observan persecuciones, gritos y se escuchan disparos. En uno de los videos se alcanza a escuchar que uno de los agentes grita: "Metanse a sus casas por favor, que van a salir golpeados". Un habitante de la comunidad responde: "no vayan a tirar gases, por favor, que aquí hay niños tiernos". 

Para la mañana del martes, según las autoridades, las violentas manifestaciones ya habían cesado, aunque todavía se reportan bloqueos de carreteras en algunas colonias capitalinas y carreteras del interior, según dijo el portavoz policial Jair Meza a AFP.

En su discurso de este martes 19, el reelecto presidente por el TSE, Juan Orlando Hernández, llamó a la oposición a un diálogo para alcanzar un "acuerdo nacional" orientado a construir "una nueva Honduras".

"Como presidente electo extiendo mi mano y abro mi mente para escuchar con atención a los demás y acordar, en un gran diálogo, un acuerdo nacional que consolide la paz y la seguridad para construir una nueva Honduras", declaró el gobernante en una cadena de radio y televisión.

Hernández llamó a los opositores a que "hagan legítimo derecho a la protesta pacífica" sin "vandalismo y pillaje".

Las manifestaciones en contra de Hernández estallaron el domingo 17, luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclamó como ganador de los comicios a Hernández, de 49 años y postulado a la reelección por el derechista Partido Nacional (PN).

El titular del TSE, David Matamoros, anunció la reelección de Hernández para el periodo 2018-2022, y destacó que éstas fueron las elecciones más observadas en la historia del país centroamericano.

Pero ello no convenció a la Alianza de Oposición Contra la Dictadura, que impulsó al candidato Salvador Nasralla, un popular presentador de televisión de 64 años. La Alianza desconoció el anuncio del TSE.

"Rechazamos absolutamente la declaración del Tribunal Supremo Electoral (...) Desconocemos cualquier acto (porque) el pueblo reconoce como presidente a Salvador Nasralla", dijo el expresidente Manuel Zelaya, derrocado en 2009 y líder de la alianza opositora. 

La declaración se produjo tres semanas después de la votación, en un proceso en el que la oposición denunció fraude y observadores internacionales apuntaron irregularidades.

Entre tanto, el candidato opositor Nasralla  entregó este lunes en la sede de la OEA en Washington pruebas de lo que calificó como "robo" electoral.

"Presentamos muchísimas piezas de evidencia porque el robo tiene varias facetas", dijo Nasralla a periodistas tras reunirse con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro. Nasralla tenía previsto entregar las mismas evidencias en el Departamento de Estado estadounidense.

Esa dependencia de Estados Unidos llamó a los hondureños a evitar la violencia y resolver sus diferencias por vías pacíficas.

"Instamos a todos los partidos y líderes políticos a explicar claramente a sus partidarios la necesidad de resolver sus diferencias en forma pacífica. También es importante que el gobierno asegure que los servicios de seguridad hondureños respeten los derechos de los manifestantes pacíficos", señaló el Departamento de Estado en un comunicado.

La postulación de Hernández a la reelección amparado en un fallo judicial que anuló un artículo de la Constitución que prohibía la reelección, ya había generado un fuerte rechazo opositor.

Un soldado hondureño monta guardia junto a una pared en la que se llama a la insurrección popular en Tegucigalpa. AFP PHOTO/ Johan Ordoñez.
 
Un soldado hondureño monta guardia junto a una pared en la que se llama a la insurrección popular en Tegucigalpa. AFP PHOTO/ Johan Ordoñez.

Saqueos y barricadas

En San Pedro Sula (norte), la ciudad industrial del país, la policía reportó saqueos de negocios por manifestantes, como una tienda de artículos deportivos, la quema de una agencia bancaria y de un autobús.

La crispación de la oposición ante las sospechas de fraude contrasta con la ausencia de festejos por parte del oficialismo, luego de que Hilda Hernández (51), hermana del presidente, muriera el sábado en un accidente al estrellarse el helicóptero militar en el que viajaba cerca de Tegucigalpa.

La tarde del lunes, al intervenir en la misa del sepelio de su hermana en la basílica de Suyapa de Tegucigalpa, Hernández llamó a los hondureños a abrazarse tras la conflictiva elección.

"Los hondureños somos todos, podemos pensar diferente y tenemos el derecho de pensar diferente pero tenemos que abrazarnos", dijo.

La oposición hondureña ha tomado las calles en varias ocasiones en las tres semanas transcurridas desde las elecciones, y muchas de las manifestaciones fueron reprimidas por la policía y las fuerzas armadas.

Un informe de Amnistía Internacional señaló la semana pasada que hubo 14 muertos en las protestas, aunque la oposición asegura que el número de víctimas fatales llegó a 20.

Almagro, de su lado, propuso en una declaración celebrar "un nuevo proceso electoral" como el "camino necesario para que los hondureños vivan en paz democrática".

Sin embargo, el gobernante Partido Nacional rechazó la propuesta del secretario general de la OEA.

"El Partido Nacional considera (a esa propuesta) totalmente inaceptable y fuera de los tratados internacionales y de las atribuciones de la OEA", sostuvo el abogado Ramos Soto, portavoz de la agrupación.

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