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Murió Claribel Alegría, la mujer que hablaba en verso

En junio de 2017, Claribel Alegría decía que no le tenía miedo a la muerte, "para nada". La mañana de este jueves, la escritoria falleció, según su familia, "tranquila", rodeada de todos sus hijos. Considerada como una de las mejores novelistas de la región, deja un legado de 70 años de trayectoria como poeta, ensayista y traductora.

 

AFP / El Faro

 
 

La escritora salvadoreña-nicaragüense Claribel Alegría, ganadora del premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2017, falleció este jueves a los 93 años a causa de una infección pulmonar en su casa en Managua.

Alegría "murió esta mañana de una infección pulmonar" rodeada de sus cuatro hijos, confirmó a la AFP Patricia Flakoll, una de sus hijas.

Explicó que la poetisa, autora de más 40 obras, novelas y testimonios que han sido traducidos a 14 idiomas, falleció "tranquila" en su residencia ubicada en Los Robles en Managua.

"La creíamos inmortal. Esperó que vinieran todos sus hijos", algunos de los cuales estaban fuera del país, antes de morir, dijo Flakoll.

El gobierno nicaragüense lamentó el fallecimiento de la poeta, cuya obra consideró un "orgullo" para Nicaragua y El Salvador, de donde era originaria su madre.

"Nuestro abrazo solidario a la familia de Claribel y a la comunidad literaria, artística, cultural de Nicaragua y El Salvador", expresó a medios oficiales la vicepresidenta y portavoz del gobierno, Rosario Murillo.

Alegría fue la primera mujer en Centroamérica en recibir el Premio Reina Sofía, que otorga la Universidad de Salamanca y el Patrimonio Nacional de España, tras una carrera de más de siete décadas de vida literaria como poeta, ensayista y traductora.

Considerada como una de las mejores novelistas de la región, entre sus obras se destacan Cenizas de Izalco y Somoza: expediente cerrado, que recrea el atentado que cobró la vida del depuesto nicaragüense Anastasio Somoza en 1980 en Paraguay.

Recientemente había publicado su última obra Amor sin fin, y según su hija, escribió hasta sus últimos días.

Fue amiga de célebres escritores como sus compatriotas Ernesto Cardenal y Sergio Ramírez, el argentino Julio Cortázar y los uruguayos Eduardo Galeano y Mario Benedetti.

El poeta Cardenal, que el pasado sábado cumplió 93 años, "está totalmente consternado y triste, muy dolido, era muy unido con Claribel desde hace muchos años", afirmó a la AFP su asistente, Luz Marina Acosta.

"La última vez que hablaron fue para el cumpleaños de Ernesto. Claribel le manifestó que (no asistiría porque) se sentía cansada, pero le envío un regalo", agregó Acosta.

Claribel Alegría nació el 12 de mayo de 1924 en la norteña ciudad de Estelí, y estudió filosofía y letras en Estados Unidos, donde contrajo matrimonio con el estadounidense Darwin Flakoll, ya fallecido.

Regresó a Nicaragua después del triunfo de la Revolución Sandinista en 1979.

Formó parte del movimiento de intelectuales progresistas de la llamada Generación comprometida, que surgió a mediados del siglo pasado en El Salvador, donde vivió su infancia.

El Faro entrevistó a la escritora en junio de 2017, en el contexto del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, galarón que le fue entregado por siete décadas que coronaron una trayectoria literaria, según ella, realizadas bajo la "espuela de la obsesión". A sus 93 años, Alegría confesó ser una "terca" para escribir poesía, para no dejar escapar a su musa, aunque reconoció que ya escribir se le había convertido en un ejercicio de introspección para comprender quién era ella, pero también como una vía de escape para retratar el desencanto de la revolución que se defraudó a sí misma: la nicaragüense.

—¿Ha pensado en la muerte? -fue la última pregunta en aquella entrevista, realizada por la periodista María Luz Nóchez. 

—Sí y no le tengo miedo, para nada. O vamos a ser polvo y yo voy tal vez a abonar las plantas o a lo mejor va a ser un viaje lindo. Uno qué sabe, yo no me cierro a las posibilidades -respondió Alegría. 

© Agence France-Presse

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