Nicaragua recupera la calle

Fred Ramos

 
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Lo que empezó como una protesta contra las reformas al Instituto Nicaragüense del Seguro Social devino en una proclama contra el régimen de Daniel Ortega, el excomandante sandinista que participó en el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza. Los nicaragüenses se han reencontrado con la calle y desde ahí reclaman por justicia y por sus derechos, en una jornada que arrancó con violencia y represión de parte del gobierno y grupos afines al partido oficial. Después de las primeras protestas, registradas desde el 18 de abril, organismos de derechos humanos contabilizaron decenas de muertos, y señalan a grupos de choque ligados a la Juventud Sandinista y a agentes de la Policía como los responsables de los asesinatos, desapariciones forzadas y violaciones a los derechos humanos. El número de víctimas (más 43, según diversos organismos), ya es calificada como la matanza más grande de la posguerra nicaragüense. En memoria de los caídos, miles han salido a diferentes ciudadades del país para reclamar justicia y para exigir la dimisión de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, que llegó a calificar a los manifestantes como "grupos minúsculos, tóxicos" y "vampiros chupa sangre". Tras conocerse la magnitud de las protestas, el gobierno de Ortega no tuvo otra que reconocer el derecho a la libre movilización sin represión. Ciudades bastiones de los sandinistas como León, Masaya, Estelí, Matagalpa, Jinotepe, Diriamba, Granada, Rivas y Jinotega se levantaron en contra de Ortega y Murillo. Los obispos de la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica aceptaron la petición del gobierno para mediar en un diálogo nacional que saque al país de la crisis. Al encuentro han sido invitados miembros del sector empresarial, estudiantes universitarios y representantes de la sociedad civil. El sábado 28 de abril, los estudiantes solicitaron un plazo de 15 días para organizarse y participar en el diálogo. Ese mismo día, la Iglesia se comprometió ante miles de manifestantes que de no cumplirse las condiciones para el diálogo y de no llegar a acuerdos, se informará a la población de manera oportuna.