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Esa bandera que comprás por unos pesos para el Mundial

Pocas selecciones nacionales de fútbol tan flojas como la de Bangladés, que ocupa el puesto 197 en el ránking que cada mes elabora la FIFA. El Salvador, valga la comparación, está en el puesto 85. Sin embargo, las semanas previas a los mundiales se viven con especial intensidad futbolera en este país asiático, donde se fabrican millones de las banderas de Brasil, Argentina, Alemania o España que se comercializan en todo el planeta.

Shafiqul Alam (AFP) / El Faro

 
 

Merajnagar, BANGLADÉS. Los mundiales disparan la demanda de banderas, y Bangladés –país textilero por antonomasia– lo sabe. En las semanas previas a Rusia 2018, los talleres de este país asiático están trabajando a destajo para tratar de cubrir la demanda mundial de telas coloreadas, y dos son los productos estrella: la Argentina de Lionel Messi y el Brasil de Neymar.

Kamal Hosain es diseñadora textil y propietaria de una veintena de talleres pequeños en el distrito Merajnagar de la capital, Dacca. Estos días se labora a toda máquina para producir banderas y banderines. “Durante los últimos dos meses he estado trabajando sin parar”, dice Hosain. “Hay días en los que ni siquiera tengo dos horas de sueño”, agrega un hombre de 40 años, apenas levantando la cabeza de su máquina de serigrafía.

El deporte número uno en Bangladés es el críquet, pero cada cuatro años el país de 160 millones de personas –cuyo equipo nacional de fútbol ocupa el puesto 197 sobre 211 en el ránking de la FIFA– enloquece por la Copa del Mundo.

Una mujer bangladesí trabaja confeccionando banderas de Brasil y Argentina en uno de los talleres del distrito de Narayanganj, en Dacca, la capital. Cientos de miles de banderas se exportan a todo el mundo en las semanas previas a los mundiales de fútbol, deporte minoritario en Bangladés. Foto Munir uz Zaman (AFP).
 
Una mujer bangladesí trabaja confeccionando banderas de Brasil y Argentina en uno de los talleres del distrito de Narayanganj, en Dacca, la capital. Cientos de miles de banderas se exportan a todo el mundo en las semanas previas a los mundiales de fútbol, deporte minoritario en Bangladés. Foto Munir uz Zaman (AFP).

Los colores de Argentina y Brasil son los dominantes entre las cientos de miles de banderas que los impresores en Merajnagar esperan producir antes de que comience el torneo. Incluso las casas de habitación se han convertido en plantas de impresión y costura improvisadas a medida que llegan pedidos desde todo el país, la mayoría para exportación. “Todos los días imprimimos y fabricamos miles de banderas. Sólo hoy ya hemos impreso 11,000 banderines de Argentina”, dice Hossain.

La albiceleste triunfa

En Bangladés el fútbol sigue siendo un deporte minoritario, pero cada mundial también crece poco a poco la demanda local. “La afición por Argentina es fuerte, y Messi es la nueva superestrella”, dice Faruq Mia, un vendedor de banderas llegado a Merajnagar para abastecerse, desde el vecino distrito de Narayanganj.

Mia compró 500 banderas la semana pasada, obtuvo grandes ganancias, y ha venido por 500 más. Él le va a Argentina.

El propietario de la fábrica, Selim Howlader, espera vender varios cientos de miles de banderas. “En 2014, vendí más de 80,000 banderas. La mayoría de ellas se vendieron durante la Copa del Mundo o sólo unos días antes del saque inicial. Ahora estoy vendiendo 2,000-2,500 banderas grandes y 10,000 banderines por día, y la Copa del Mundo está a unas semanas de distancia”, indica este hombre de negocios de 33 años.

Howlader emplea a 25 trabajadores y afirma que unas 2,000 personas en total están trabajando en las fábricas de banderas de Merajnagar. “Argentina y Brasil son los dos equipos más populares en Bangladés”, dice, “y Alemania, España y Portugal son los otros equipos populares”.

Banderas ‘Made in Bangladesh’

Pero el gran negocio no está en las compras de la incipiente afición local, sino en lo que se exporta fuera del país. Alrededor de cuatro millones de personas trabajan en las 4,500 fábricas de ropa de Bangladés, que proporcionan miles de millones de dólares en ropa a los principales minoristas de todo el mundo.

Pero expertos y grupos de derechos humanos dicen que, si bien ha habido avances en la mejora de las condiciones para los trabajadores de la confección en el país, a menudo afrontan largas jornadas de trabajo, ambientes laborales peligrosos y salarios bajos.

El auge de las banderas significa un ingreso extra para los trabajadores pobres como Nargis Akhter, de 28 años, y su esposo, Mohammad Iqbal, que trabajan en la fábrica de Howlader.

“De media, cada día ganamos 3,000 taka (unos 35 dólares)”, dice Iqbal. Una fábrica de ropa común paga alrededor de 70 dólares por el trabajo de un mes entero, uno de los salarios más bajos del mundo para ese tipo de trabajo.

“Desearía que la locura por las banderas continuara por muchos meses más”, dice Akhter, con una sonrisa.

© Agence France-Presse

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