Los rebeldes se tomaron Masaya

Víctor Peña

 
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Este histórico bastión de la revolución sandinista, a 25 kilómetros de Managua, es hoy el epicentro de la resistencia civil contra el régimen Ortega-Murillo. La población controla las calles y mantiene atrincherada a la policía, con la que sostiene esporádicos enfrentamientos, que ya se han cobrado la vida de once personas. En sus calles, la rebeldía es un acto colectivo: desde los que protegen los tranques, los que curan a sus heridos y los que entierran a sus muertos. La situación cambia día a día, pero por hoy, esa ciudad es de los rebeldes.

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