Publicidad

Löw obligado a su propia revolución rusa

Que la todopoderosa Alemania cayera ante México no estaba en el guion. Mucho menos que lo hiciera con un juego que por amplios tramos del choque estuvo anestesiado por la solidez defensiva del cuadro mexicano. El sábado 23 de junio Alemania se mide ante Suecia, un partido clave para el que el DT Joachim Löw medita cambios profundos.

Christophe Beaudufe (AFP) / El Faro

 
 

Moscú, RUSIA. “¿Qué hacer?”, se preguntaba Lenin en su célebre tratado político de 1901. El seleccionador alemán Joachim Löw se debe estar preguntando lo mismo después de la derrota ante México (1-0), pero tiene apenas algunos días para poner en marcha su propia revolución rusa para transformar a su oncena en una máquina de guerra que le permita retener la corona en el Mundial de Rusia 2018.

“1-0, está bien merecido”, criticó este lunes el exinternacional Lothar Matthäus, agregando que “hacía mucho tiempo que no veía una selección de Alemania tan débil en un gran torneo”.

Joachim Löw, entrenador de la selección de Alemania. Foto Antonin Thuillier (AFP).
 
Joachim Löw, entrenador de la selección de Alemania. Foto Antonin Thuillier (AFP).

Equipo cortado en dos

El joven Julian Brandt, que ingresó sobre el cierre del encuentro disputado en Moscú, lo admitió. “Defendimos con dos ideas diferentes: unos querían presionar y otros retroceder. Eso creó espacios inmensos para que los mexicanos puedan jugar”, analizó.

Para Manuel Neuer, el capitán de la Mannschaft, las consignas eran buenas, pero no se respetaron: “El equilibrio es muy importante, lo hemos discutido e insistido en el hecho de que debemos jugar de forma más coordinada”.

Lejos de querer cambiar todo, Löw apela puertas afuera a reafirmar su discurso, ese de no cambiar la filosofía de juego, sino respetar la fórmula que lo llevó al cuarto cetro mundial en Brasil 2014 ante la Argentina de Leo Messi.

“Si hacemos bien lo que sabemos hacer, vamos a marcar goles. Tenemos que mejorar, pero no vamos a desviar nuestro camino, tenemos que reencontrar lo que nos ha hecho fuertes”, disparó el exayudante de Jorgen Klinsmann.

El caso Kimmich

El desempeño del joven defensor del Bayern Joshua Kimmich el domingo fue una caricatura del desequilibrio del equipo. Su aporte ofensivo fue enorme, pero como nadie le cubrió la espalda, los mexicanos se hicieron un festín por su carril. Toni Kroos y Sami Khedira se mostraron lejos de su nivel y parece difícil que con esa forma puedan multiplicarse para cubrir los agujeros que deja Kimmich.

¿Sacrificar a Özil por Reus?

Mesut Özil, cuya misión era crear y dirigir los ataques, decepcionó. El ingreso de Marco Reus sobre el final del partido dio aceleración al equipo, lo que llevó a muchos comentaristas alemanes a especular con su entrada al once titular en lugar del jugador del Arsenal. “Para mí, tiene un lugar garantizado de titular para el próximo partido”, dijo Matthäus. Reus, privado del Mundial 2014 y de la Eurocopa 2016 por diferentes lesiones, disputa a sus 29 años su primera Copa del Mundo, pese a que desde hace años es señalado como uno de los delanteros más talentosos de la Bundesliga.

Falta de puntería

Veintiséis tiros, sólo nueve al marco, pero a las manos de ‘Memo’ Ochoa o sin convicción. La Mannschaft apurada terminó generando situaciones de gol, pero falló en la puntería, como lo dejan claro los números.

El joven centro-delantero Timo Werner no termina de explotar en la Mannschaft, Thomas Müller, el hombre de los diez tantos en Copa del Mundo, estuvo en un segundo plano ante el Tri, y Mario Gomez, que ingresó faltando diez minutos para el final, tampoco resaltó. ¿Qué hacer? Ahí no hay muchas soluciones a la vista.

© Agence France-Presse

Publicidad
Publicidad

 CERRAR
Publicidad