Monseñor Romero viaja con los trabajadores

 
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La imagen de Óscar Arnulfo Romero zigzaguea entre las luces rojas del tráfico, sobre la 29 avenida norte de Mejicanos. En lugar de una de las típicas frases retadoras usuales en las coaster, este vehículo de la ruta 33B, que hace su recorrido entre el Cantón San Roque de Mejicanos y el Centro de San Salvador, lleva junto al busto de Romero una frase que el beato dijo en la homilía del 10 de julio de 1977: "No puede nacer lo que no se siembra, no se puede cosechar lo que no se siembra. ¿Cómo vamos a cosechar amor en nuestra república, si sólo sembramos odio?". Romero pronunció esas palabras un domingo de 1977 en medio de una reflexión sobre el amor al trabajo. Se dirigió a obreros, esposos, madres de familia, profesionales y estudiantes para decirles: "Si yo lo hiciera (predicar) por ganar aplausos, estaba perdido. Pero si yo lo hago, hermanos, con la sinceridad con que quiero hacerlo, de llevar una palabra de Dios a conmover los corazones para elevarlos hacia Dios y para que todos juntos construyamos un mundo según el corazón de Dios; y cada uno desde su propia vocación, trabaja en su trabajo por más humilde que sea -vender escobas, barrer las calles, atizar la hornilla (...)- tendríamos una patria de santos y no habría tantos criminales". 41 años después de esa homilía, cientos de obreros y estudiantes van y vienen en el vehículo que lleva escrito ese mensaje, en uno de los municipios que por sus índices de homicidios está priorizado por el Plan El Salvador Seguro. Este año, en julio y septiembre, dos motoristas de la ruta 33B fueron asesinados mientras trabajaban en los alrededores de donde fue tomada esta fotografía. 

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