El escondite de los últimos rebeldes de Nicaragua

Víctor Peña

 
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Seis meses después de que inició la crisis en Nicaragua, los rebeldes de abril, mayo y junio, que disparaban morteros en las calles; que controlaban los tranques en sus pueblos y barrios y que custodiaban el campus de la Universidad Nacional, parecen haber perdido la batalla. Seis meses después hay pequeñas marchas que se ahogan ante muros policiales. Las fuerzas del régimen de Daniel Ortega han logrado controlar el territorio y, a fuerza de bala, continúan una represión que ya ha acumulado más de 500 muertos. Hoy, esos estudiantes se esconden de esa cacería que ha iniciado en su contra, mientras el presidente de Nicaragua y su esposa se pasean como redentores en medio de sus fanáticos.