Una desbandada de migrantes se lanza al muro

Fred Ramos

 
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Unos 500 migrantes centroamericanos de la caravana instalada en Tijuana, Baja California, desde el 11 de noviembre, realizaron una marcha este domingo 25, la cual pretendía llegar a El Chaparral, un punto fronterizo formal entre México y Estados Unidos. Sobre el puente que llega hasta las oficinas migratorias, la Policía Federal les impidió el paso. Cientos de los convocados empezaron a internarse hacia la frontera de Estados Unidos por abajo del puente custodiado. La manifestación se convirtió en una desbandada hacia el norte. Helicópteros de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos lanzaron gas lacrimógeno y bombas de aturdimiento al lado mexicano, para espantar a los migrantes. El Faro estuvo con el primer grupo, la vanguardia de la desbandada. Algunos de ellos incluso saltaron al otro lado y volvieron casi de inmediato o fueron arrestados. Los de atrás, el grupo más numeroso, se dispersó en medio de una nube de gas pimienta. A medida que avanza el tiempo, los migrantes se desesperan. Muchos de ellos salieron el 12 de octubre de sus casas y no han logrado enviar ni un dólar a sus familias.