La pandilla recuerda que sigue en el Centro

 
Publicidad

En la pared de un negocio del Portal de Occidente, ubicado alrededor del parque Libertad, frente al portal de La Dalia, un grafiti es el mensaje con el que la tribu Raza Parque Libertad, de la pandilla Barrio 18 Revolucionarios, recuerda que sigue ahí. La pintada apareció en la última semana. Durante los últimos dos años, esa zona del Centro Histórico capitalino ha aumentado su número de visitantes enormemente, debido a la remodelación de todo un circuito de plazas durante el 2017, por parte de la administración municipal del ahora presidente electo, Nayib Bukele. Las plazas Gerardo Barrios, Morazán y Libertad fueron remozadas, y a sus alrededores se inauguraron cafés gourmet y restaurantes, a la vez que el histórico bar La Dalia se convirtió en centro de reunión de las generaciones jóvenes con los clientes de siempre, donde igual se escuchan rancheras que ska. La seguridad es permanente en esas plazas. Aún ahora, durante la administración del arenero Ernesto Muyshondt, el Cuerpo de Agentes Metropolitanos tiene presencia las 24 horas del día. Las otras dos plazas eran espacio neutro, límite entre los dominios de las cinco clicas de la Mara Salvatrucha 13 y la tribu del Barrio 18-R que gobiernan las 250 cuadras a las que conocemos como Centro. El parque Libertad, en cambio, no. Ha sido bastión de la Raza Parque Libertad, uno de los grupos fundadores del Barrio 18 en el país, desde los años 90, punto de reunión de deportados de las calles de California que empezaron a construir desde ese espacio lo que habían aprendido en ciudades como Los Ángeles. De esa plaza hacia el oriente, en el Centro, todo es Barrio 18-R. Un sencillo gafiti lo recuerda en las paredes del portal. En junio de 2018, El Faro reveló que para poder mover a los vendedores de la zona, bajo el dominio de esa tribu pandillera, hacia el mercado Cuscatlán, la administración Bukele tuvo que negociar con tres tribus, incluida la Raza Parque Libertad. La negociación llegó a un acuerdo: la pandilla no obtaculizaría el proyecto ni atacaría a los vendedores que se reubicaran a cambio de 30 de los 270 puestos del mercado, donde la pandilla decidiría qué negocio establecer. 

Publicidad

 

Óscar Martínez / Fotos: Mauro Arias

Carlos Martínez y José Luis Sanz

Publicidad

 CERRAR
Publicidad