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Los hijos pródigos del FMLN

Malcolm Cartagena

 
 

En las religiones cristianas se suele utilizar mucho la parábola del Hijo Pródigo como un ejemplo de misericordia hacia los pecadores. El texto básicamente refiere que un padre tenía dos hijos y que el menor de ellos pidió la parte de su herencia para buscar fortuna en otra tierra. Allá le fue mal y tuvo que emplearse en pastorear cerdos, de los cuales hasta envidiaba lo que comían. Al final, ya arrepentido, decide volver adonde su padre y pedirle perdón por haberse ido. La atención del padre hacia el hijo menor le causa envidia al hijo mayor, que le reclama por el agasajo preparado para el retornado. La respuesta del padre es contundente: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado”.

El 3 de febrero el FMLN tuvo uno de sus mayores descalabros electorales de toda su historia. Básicamente quedó relegado a ser la tercera fuerza del país, algo que no ocurrió ni siquiera la primera vez que participó en elecciones en 1994. Este golpe lo ha llevado a adelantar más de un año sus elecciones de autoridades, con el fin de elegir a una nueva dirección, que afronte las elecciones de 2021 y eviten que este partido, otrora glorioso, pase a la irrelevancia política.

Sin embargo, aparejado a esto que me parece una buena medida de cara a refrescar al partido, en los últimos días ha anunciado que realizará una comparación entre su padrón de militantes y los 176 mil respaldantes que firmaron para la constitución del partido Nuevas Ideas. Esto, con el fin de sacarlos por considerarlos traidores al FMLN.

Más allá de la valoración técnica de que estas personas en la práctica ya no están afiliadas a ningún instituto político, pues al firmar para la constitución de NI renunciaron tácitamente a su partido de origen, considero que es más importante valorar la acción del Frente. Su proclama dice mucho del enfoque que sigue gobernando en su interior y que a mi juicio es responsable, en parte, de los resultados en la elección legislativa de 2018 y el presidencial de 2019.

¿Por qué el FMLN decide expulsar a estos militantes en lugar de irlos a buscar para conocer las razones de su descontento? El partido parece no entender que esta gente que alguna vez vibró junto a otros simpatizantes, es la que mejor puede responder a las interrogantes que ahora se hacen en las asambleas internas de los últimos días. No sé si alguno de estos exafiliados va a regresar, tal como ocurre en la parábola del hijo pródigo, pero sí sé que son estos los que mejor podrían decirle al partido en qué falló, qué cosas no se hicieron bien y qué debió haberse cambiado.

Algunos podrían creer que esta gente que firmó por Nuevas Ideas lo hicieron simplemente porque cayeron bajo el embrujo de Bukele, debido a que tienen muy baja formación política. Pero me parece que esto solo podría ser cierto si la gran mayoría de los firmantes fueran personas que nunca asistieron a una escuela política, lo que además hablaría de la carencia de una verdadera práctica de formación de cuadros al interior del FMLN. Me inclino más por pensar que el verdadero responsable es la miopía política de no saber reconocer los errores a tiempo para corregirlos, cuando quizá varias de estas personas nos los advirtieron.

De acuerdo a algunas publicaciones, entre los firmantes están excombatientes, mandos medios durante el conflicto y sobre todo muchos que religiosamente votaba por el Frente. ¿Cuánta de esta gente votó porque le apareció una publicación de Nayib en redes sociales, más que por el descontento de un cambio que esperaron y que no les llegó? Por supuesto, esto no implica que ese cambio llegará con el ahora presidente electo, sino que la votación por Nayib, al menos de los antiguos votantes del Frente, parece basarse principalmente en el descontento y la frustración.

Quizá el error del FMLN es creer que estas personas son las pródigas, las descarriadas, cuando en realidad lo ha sido el partido al alejarse de su razón de ser. Por ello, creo que hay que salir al encuentro de estas personas, no tanto para que ellas regresen sino para escucharlas, pues somos nosotros los que debemos regresar a ganarnos la confianza de las mayorías. Solo hasta entonces alegrémonos, cuando aceptemos que estábamos perdidos, cuando logremos reencontrarnos.

 

Malcolm Cartagena cuenta con 14 años de trayectoria en materia electoral. Ha participado como observador electoral certificado por la OEA y por el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) en varios países del mundo. Actualmente dirige capacitaciones y elabora materiales de divulgación electoral. Estudió Comunicaciones y es afiliado del partido FMLN.
 
Malcolm Cartagena cuenta con 14 años de trayectoria en materia electoral. Ha participado como observador electoral certificado por la OEA y por el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) en varios países del mundo. Actualmente dirige capacitaciones y elabora materiales de divulgación electoral. Estudió Comunicaciones y es afiliado del partido FMLN.

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