Cada Lunes Santo, los habitantes de Texistepeque, en el departamento de Santa Ana, reviven su tradición. Alrededor de 50 jóvenes y niños  se visten con su traje rojo, una máscara y un látigo en sus manos, para interpretar a un Talcigüín (hombre endiablado). Por todas las calles del pueblo reparten latigazos durante tres horas, con la excusa de limpiar los pecados  a los incontables asistentes que se reunen en los alrededores de la plaza central. 

 

Desde pequeños, los habitantes de Texistepeque se unen a este selecto grupo conformado por 50 personas. 
 
Desde pequeños, los habitantes de Texistepeque se unen a este selecto grupo conformado por 50 personas. 

 

 

Los hombres endiablados se pasean durante tres horas para repartir latigazos.
 
Los hombres endiablados se pasean durante tres horas para repartir latigazos.

 

 

Dentro de ese grupo selecto hay un personaje conocido como
 
Dentro de ese grupo selecto hay un personaje conocido como "Chichuiza". Él atrae la atención de la multitud por sus acrobacias en el aire. 

 

 

Cada Lunes Santo hay una fiesta de latigazos en Texistepeque. Una tradición que ha tomado fuerza con el paso de los años. 
 
Cada Lunes Santo hay una fiesta de latigazos en Texistepeque. Una tradición que ha tomado fuerza con el paso de los años. 

 

 

Los Talcigüines fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de El Salvador, en al año 2014. 
 
Los Talcigüines fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de El Salvador, en al año 2014. 

 

 

Según la historia, Los Talcigüuines es una obra de representación de la lucha entre el bien y el mal.
 
Según la historia, Los Talcigüuines es una obra de representación de la lucha entre el bien y el mal.