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La protesta sinfónica de German Cáceres

El maestro German Cáceres se despidió como director titular de la Orquesta Sinfónica de El Salvador haciendo énfasis en Diferencias, una pieza de su autoría, con la última obra compuesta por Haydn y con la última ópera que Mozart vio escenificada antes de morir. Sus recitales, más que despedida, fueron una declaración artística después de más de tres décadas al frente de la institución. Mientras el público y los músicos en agradecimiento le pedían que se quedara, el Ministerio de Cultura desentonó con su ausencia y silencio.

 
 

German Cáceres recibe la ovación del público después de uno de sus últimos conciertos como director titular de la Orquesta Sinfónica de El Salvador, en el Teatro Nacional, en el Centro Histórico de San Salvador. Foto de El Faro: Víctor Peña. 
 
German Cáceres recibe la ovación del público después de uno de sus últimos conciertos como director titular de la Orquesta Sinfónica de El Salvador, en el Teatro Nacional, en el Centro Histórico de San Salvador. Foto de El Faro: Víctor Peña. 

Una vez que la batuta en la mano derecha de German Cáceres dejó de batirse, el artista fue ovacionado con gritos y aplausos. "¡Que se quede! ¡Que se quede!", gritaban sus músicos y aquellos que, de pie, y mezclado con las voces del público, rindieron un homenaje íntimo al director que durante 32 años comandó a la Orquesta Sinfónica de El Salvador.

Cuando el compás de los músicos cesó, parte del público subió al escenario para buscar un apretón de manos, un abrazo, una foto o un autógrafo del maestro. También subieron amigas, como Elizabeth Trabanino, directora de las radios Clásica y El Mundo, y la actriz Naara Salomón; alumnos de tiempos recientes y pasados; y gente que lo conoció siempre desde lejos, desde una butaca, y aprovechó la oportunidad para saludarlo. Para despedirse.

El público se mantuvo expectante al final de cada concierto esperando escuchar de la voz de Cáceres las razones de su retiro. El optó por una tríada de composiciones que reflejaran su sentir. Foto de El Faro: Víctor Peña. 
 
El público se mantuvo expectante al final de cada concierto esperando escuchar de la voz de Cáceres las razones de su retiro. El optó por una tríada de composiciones que reflejaran su sentir. Foto de El Faro: Víctor Peña. 

No es que a Cáceres el público no se le hubiera acercado antes, es que esta vez los saludos y los abrazos tenían un dejo de tristeza, como quien da un pésame. El concierto del jueves 26 de septiembre marcó el final de su era como director titular de la OSES. La súbita e irrevocable salida del músico y compositor se dio luego de que las autoridades del Ministerio de Cultura le sugirieran al maestro acogerse al decreto de retiro voluntario, según sus músicos.

Pese a que Cáceres había anunciado el pasado 18 de septiembre que al final de los conciertos explicaría las razones de su retiro abrupto, optó por que su otro lenguaje, ese que ha perfeccionado en 41 años de carrera, pusiera el punto final. Cáceres guardó silencio en su penúltimo concierto, el del miércoles 25 y también en el último, el del jueves 26. Su arte no. Su última sinfonía fue como un discurso de protesta. “La música en esta ocasión lo dice todo”, dijo a El Faro.

Basta recorrer las pistas que dejó en el programa de sus conciertos de despedida para aproximarse a su alegato final. Allá donde el Ministerio de Cultura guardó silencio, Cáceres respondió con música. Con lo que sabe. Además de una pieza de su autoría, titulada Diferencias (1988), incluyó dos piezas que marcan puntos finales en la vida de los compositores Wolfgang Amadeus Mozart y Joseph Haydn. La Flauta Mágica fue la última ópera que Mozart vio escenificada antes de morir, mientras que la Sinfonía N° 104 fue la última obra compuesta por Haydn, quien además dirigió el estreno de esta.

Más allá del simbolismo del fin, el director decidió cerrar su era como líder de la orquesta de la mano de los máximos representantes del clasicismo, un período de la estética musical que se caracterizó por “una búsqueda de lo bello y lo equilibrado”, un guiño a su gestión, que dio unidad, forma y estructura a la OSES, según reconocen los mismos músicos que se formaron con él.

El punto medio del programa de los últimos conciertos lo ocupó Diferencias , compuesta por Cáceres en 1988, un mensaje claro hacia las autoridades por la manera de manejar las cosas. Foto de El Faro: Víctor Peña. 
 
El punto medio del programa de los últimos conciertos lo ocupó Diferencias , compuesta por Cáceres en 1988, un mensaje claro hacia las autoridades por la manera de manejar las cosas. Foto de El Faro: Víctor Peña. 

El momento cúlmen del último concierto de Cáceres al frente de la OSES llegó con la ovación melancólica de sus seguirores y amigos y un "¡que se quede!" imposible. Un "algo mejor va a venir" incierto. Sobre todo por la desentonación del Ministerio de Cultura, que ni se hicieron presentes a las presentaciones ni han dado una versión oficial de los motivos técnicos que acompañaron la decisión de separar a Cáceres de su cargo de manera repentina. El Faro ha enviado solicitudes de información al gerente de comunicaciones de la institución y a la misma ministra, Suecy Callejas, pero no ha habido respuesta. 

Lo más cercano a ello ha sido una serie de tuits que publicó la ministra Callejas desde su cuenta personal el pasado jueves 19 de septiembre, en donde sugirió que el músico dará clases de Teoría musical en el Centro Nacional de Artes. Consultado la noche del miércoles 25, Cáceres dijo que esa “es la idea que ella tiene. Pero no le puedo decir nada sobre eso porque no me he reunido con ella”. Al día siguiente, la noche del jueves 26, agregó que “esa es una posibilidad. No sé todavía. Hay que hacer un proyecto… Y ahorita quiero descansar los próximos veinte años”.

Hasta la fecha no hay confirmados ni programados reconocimientos u homenajes oficiales a la trayectoria de alguien que formó a distintas generaciones de músicos que encontraron en la OSES un oasis académico en medio de un país que tiene una deuda de más de 20 años con la formación artística. El único acercamiento fue el de la directora general de Artes, Mariemm Pleitez, durante el ensayo del miércoles 25 de septiembre. Ella confirmó a los músicos de la OSES que el guatemalteco Martín Corleto reemplazará a Cáceres en los próximos meses. Corleto es un joven director de orquesta que ha trabajado, en específico, con orquestas infantiles y juveniles, y que también ha sido director invitado de la Orquesta Sinfónica de Guatemala.

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