Publicidad

Ortega excarcela a 91 presos políticos

El régimen de Daniel Ortega excarceló este 30 de diciembre a 91 presos políticos, entre estos líderes estudiantiles y jóvenes que asistían con ayuda humanitaria a una huelga de hambre en Masaya. A los excarcelados les aplican "régimen especial de convivencia familiar" (casa por cárcel) y están a la espera de la libertad definitiva. 

Wilfredo Miranda, Maynor Salazar / AFP

 
 

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo excarceló la mañana de este 30 de diciembre a 91 presos políticos, entre ellos los integrantes de la llamada “banda de los aguadores” y la líder estudiantil Amaya Coppens. El ministerio de Gobernación hizo pública la excarcelación horas después que los primeros reos de conciencia llegaron a sus casas. La liberación todavía no es definitiva puesto que a algunos reos de conciencia les otorgaron casa por cárcel.

“El gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional a través del Ministerio de Gobernación, ratifica la voluntad de contribuir a la reconciliación nacional y al reencuentro de las familias para la convivencia armoniosa que nuestra Nicaragua merece”, asegura el comunicado de Gobernación. “Se ha reintegrado a sus hogares, en régimen especial de convivencia familiar, sujeto a las obligaciones y deberes pertinentes”.

Las liberaciones fueron posibles gracias a las gestiones del papa Francisco, el nuncio apostólico en el país, Waldemar Stanislaw, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la estatal Procuraduría de Derechos Humanos, señala la nota.

Junto a Coppens, entre los liberados también están los integrantes de la llamada “banda de los aguadores”, la agrupación de jóvenes y activistas que fueron criminalizados por el régimen cuando llevaban agua a las madres en huelga de hambre en la iglesia San Miguel de Masaya.  “¡Salimos! ¡Lo logramos!”, dijo Olga Valle, una de las presas políticas vinculadas a esa organización.

Con esta medida, el régimen orteguista busca "contribuir a la reconciliación", subrayó por su parte la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, a medios oficiales, sin descalificar por primera vez en mucho tiempo a la oposición. Esto "muestra el compromiso de este gobierno de avanzar alrededor de la convivencia", agregó.

"Siento una mezcla de alegría de ver a mi familia y de rabia por ver cómo (mis dos hermanos) fueron agredidos hace unos días por grupos armados durante una protesta pacífica", dijo Coppens a la AFP, poco después de llegar a su ciudad natal de Estelí (norte).

La joven calificó además de "infundados" los cargos de tráfico ilegal de armas que le imputó la Fiscalía junto a otros opositores por solidarizarse con las mujeres en ayuno.

Coppens, de 25 años, dijo que va a seguir exigiendo de manera cívica "libertad, justicia y democracia para Nicaragua", pese a que ha sido encarcelada dos veces en los últimos dos años y grupos progubernamentales vigilan su casa de cerca.

La liberación todavía no es definitiva puesto que a algunos reos de conciencia les otorgaron casa por cárcel.

“Sabemos de qué no es una libertad total, es casa por cárcel, pero independientemente de eso estoy feliz porque tendré a mi hija en mi casa, podré cuidarla, seguir de cerca su salud. Me llena de felicidad pero debemos tener claro que la lucha debe seguir, este debe ser un cambio radical porque mientras no seamos libres estaremos siempre con la zozobra que hemos tenido“, expresó a Confidencial Tamara Zamora, madre de Amaya Coppens y miembro del Comité de padres de presos y presas políticas.

Diana Lacayo, presidenta de la asociación de familiares de presos políticos, y madre de Scannierth Merlo Lacayo, dijo a Confidencial sentirse feliz por tener a su hijo de regreso en su casa después de más de un año de que este fuese confinado a las celdas del sistema penitenciario en Tipitapa.

“Nos tenemos que reunir para realizar un conteo de cuántos presos fueron trasladados a sus casas. Pero quiero agradecer a los nicaragüenses que apoyaron cada acción de protesta que realizamos. Y tenemos que continuar en la lucha porque no podemos dejar a los muchachos ahí adentro, sigamos en la lucha, tenemos que continuar”, consideró Lacayo.

“Hoy nos llenamos de esperanzas. Gracias a Dios están excarcelando a presos políticos incluyendo a los aguadores. Un reconocimiento especial al Nuncio Apostólico por su trabajo humanitario y su participación en este esfuerzo”, dijo José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) e integrante de la Alianza Cívica. “Además del esfuerzo de la Nunciatura tantos esfuerzos que se juntaron para este resultado: la presión interna, la presión de la comunidad internacional y sobretodo el esfuerzo de los familiares de presos políticos”.

Gobernación también agradeció la gestión del nuncio Waldemar Stanisław Sommertag y a la Cruz Roja Internacional por “certificar” la excarcelación.

Entre los excarcelados confirmados por Confidencial están: Ivania del Carmen Alvarez Martinez, Roberto Büchting Miranda, Amaya Eva Coppens Zamora, Derlis Hernandez Flores, Neyma Hernandez Ruiz, Olama Hurtado Chamorro, Wendy Juarez Aviles, José Dolores Medina, Melvin Peralta Centeno, Hansell Quintero Gomez, Atahualpa Quintero Moran, Jesus Tefel Amador, Olga Sabrina Valle Lopez, Wilfredo Brenes Dominguez, Jordan Lanzas Herrera, Marvin  Lopez Ñamendiz, Bryan Cornejo, Pedro Gutiérrez, Eduardo José Cuba, Rommel Stuart Espinoza, Francisco Hernández, Melquisedec, Scannierth Merlo, María Guadalupe Ruiz Briceño, Marcos Campos, Bryan Kelser Alemán, Francisco Jiménez Rayo, Leonardo Rayo, Leonardo Flores, Marcos Campos y Rolando Alvizua.

La líder estudiantil Amaya Coppens (izquierda) es recibida por su madre, Tamara Zamora, en su casa de Estelí, a  150 km de Managua, el 30 de diciembre de 2019. Coppens fue excarcelada de la prisión El Chipote. Foto de Inti Ocon / AFP)
 
La líder estudiantil Amaya Coppens (izquierda) es recibida por su madre, Tamara Zamora, en su casa de Estelí, a  150 km de Managua, el 30 de diciembre de 2019. Coppens fue excarcelada de la prisión El Chipote. Foto de Inti Ocon / AFP)

Denuncian torturas

Amaya Coppens fue detenida por primera vez en septiembre de 2018 por participar en las protestas que estallaron en abril de ese año contra el gobierno de Daniel Ortega, en el poder desde hace casi 13 años y bajo acusaciones de corrupción por parte de la oposición.

Según Coppens, quien en su segunda estadía pasó 46 días detenida en la temida cárcel policial El Chipote de Managua, en las prisiones hay "casos de torturas y maltrato" de opositores.

La oposición impulsa con fuerza desde hace varias semanas una campaña en favor de una "Navidad sin presos políticos".

Hasta el 27 de diciembre había en las cárceles nicaragüenses 148 opositores detenidos, de acuerdo a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD).

"Aún quedan hermanos en las celdas, el régimen debe liberar a todos los presos políticos", demandó la opositora ACJD en un comunicado.

Paso positivo

El director ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Pablo Abrao, celebró en la red social Twitter como "buenas noticias la liberación de presos políticos hoy en Nicaragua".

"Hoy celebramos mi salida de la cárcel, donde nunca debí haber estado por estar luchado por algo que es justo. ¡Viva Nicaragua libre!", expresó a su vez la opositora María Ruiz.

La empresa privada, la oposición y grupos humanitarios también festejaron las excarcelaciones de cara al nuevo año.

"Se trata de un paso positivo para restituir la libertad plena de todas las personas  detenidas en el contexto de las protestas", elogió la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en Twitter.

OACNUDH alentó a Nicaragua "a seguir el camino del diálogo" para resolver la crisis y "colaborar" con ese esfuerzo.

Según la CIDH, ente autónomo de la OEA, los choques entre manifestantes, policía y grupos progubernamentales iniciados a mediados de 2018 dejaron al menos 328 muertos, centenares de detenidos y 88.000 exiliados.

La crisis ha provocado además una profunda recesión económica en Nicaragua, uno de los países más pobres del hemisferio, dejando en el desempleo a más de 150.000 personas, de acuerdo al gobierno, y a más de 400.000 según el sector privado.

Agentes de la policía antidisturbios de Nicaragua arrestan a dos personas mientras se dirigían a una manifestación convocada por grupos de la oposición para exigir al gobierno la liberación de los detenidos por participar en protestas antigubernamentales en Managua el 16 de marzo de 2019. (Foto de Maynor Valenzuela / AFP)
 
Agentes de la policía antidisturbios de Nicaragua arrestan a dos personas mientras se dirigían a una manifestación convocada por grupos de la oposición para exigir al gobierno la liberación de los detenidos por participar en protestas antigubernamentales en Managua el 16 de marzo de 2019. (Foto de Maynor Valenzuela / AFP)

Quedan 57

En prisión quedaron 57 presos políticos luego de la excarcelación, de acuerdo a declaraciones a Confidencial dadas por José Pallais de la Alianza Cívica. “Aún quedan hermanos en las celdas. El régimen debe liberar a todos y todas los presos políticos. Exigimos al régimen que deje el asedio y la persecución a los excarcelados”, pidió la Alianza Cívica.

Los familiares de los reos de conciencia mantenían la campaña “navidad sin presos políticos”, pero no eran escuchados por el régimen hasta el día de hoy. Sin embargo, en las prisiones del régimen estaban más de 160 presos políticos.

La campaña “Navidad sin presos políticos” consistió en una serie de acciones legales y sociales de la  Asociación de Familiares de Presos Políticos para lograr que el régimen liberara a más de 160 opositores convictos. La estrategia incluyó dos huelgas de hambre en las que participaron al menos 14 mujeres, una de las cuales fue suspendida tras nueve días para proteger la vida de un sacerdote, sitiado junto a ellas por la Policía en Masaya sin acceso a agua, energía ni ayuda humanitaria. La segunda huelga, en la que participaron unas cinco mujeres en la Catedral de Managua, fue suspendida en el primer día debido al ataque y amenazas de un grupo de simpatizantes sandinistas. “Pasar la Navidad sin nuestros hijos fue horrible, espantoso, creíamos que íbamos a pasar con ellos, pero seguimos en la lucha”, sostuvo Diana Lacayo.

*Esta nota fue construida con reportes de Confidencial y la agencia AFP. Puede ver el texto original en Confidencial. 

Publicidad
Publicidad

 CERRAR
Publicidad