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El Salvador

El Salvador no recibirá deportados hasta nuevo aviso

En medio de la crisis por la pandemia de coronavirus, El Gobierno de El Salvador tomó la decisión de dejar de recibir deportados hasta nuevo aviso. Estados Unidos anunció también una medida sin precedentes recientes: suspenderá las redadas de migración en los centros de salud y sus alrededores. Debido a la alta contagiosidad del virus, los gobiernos del Triángulo Norte de Centroamérica decidieron cerrar sus fronteras por al menos una semana.

 
 

Las salas donde suelen acumularse cientos de deportados en la Dirección de Atención al Migrante están vacías. “Desde el lunes no vienen deportados”, confirma un policía que vigila el lugar el jueves 19 de marzo. En un día normal, aquí llegan cientos de personas deportadas, en su mayoría desde Estados Unidos; sin embargo, a causa de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus eso ha cambiado.

El miércoles por la noche, el Gobierno de El Salvador confirmó el primer caso de coronavirus en el país, pero tres días antes, el martes 17 de marzo, había decidido cerrar el Aeropuerto Internacional de El Salvador. Esto significa que solo pueden aterrizar vuelos con ayuda humanitaria o de carga, todos los otros están suspendidos, incluyendo a los vuelos de deportados, que están cancelados hasta nuevo aviso. No obstante, el Gobierno de Estados Unidos insiste en que seguirá repatriando a migrantes que ingresaron de manera irregular a su país.  

Lo últimos deportados en regresar a El Salvador llegaron el 16 de marzo  y fueron enviados a dos albergues, donde cumplen el protocolo de cuarentena. Hasta la fecha ninguno de los 224 retornados en tiempos de cuarentena presentan síntomas de tener coronavirus. 

Aunque el Gobierno estadounidense había advertido desde el 12 de marzo que las deportaciones se mantendrían con normalidad, la comisionada Presidencial de Operaciones y Gabinete, Carolina Recinos, dijo el 18 de marzo que “están suspendidos los retornos hasta nuevo aviso, por lo tanto, en este momento ya no estamos llevando a centros de cuarentena a los deportados”. 

El 17 y 18 de marzo, El Faro consultó con la Oficina de Atención a Retornados de la Dirección General de Migración y Extranjería de El Salvador si los vuelos de deportados hacia el país continuarían, en ambas ocasiones la respuesta fue negativa. Sin embargo, el 18 de marzo por la mañana, la vocera de prensa de la Embajada de los Estados Unidos en El Salvador, Qiana Smith, confirmó que su Gobierno “sigue adelante con la repatriación de las personas que han sido detenidas mientras intentan ingresar de manera ilegal a los Estados Unidos”.

Smith agregó que todos los migrantes pasan por un protocolo de sanidad previo a ser deportados. “12 horas antes del vuelo, las personas que van a ser repatriadas son sometidas a exámenes médicos en los Estados Unidos para poder asegurar que no presenten síntomas relacionados con el coronavirus”, señaló.

La Oficina de Atención a Retornados dijo el 17 de marzo que al menos el vuelo de este miércoles 18 estaba oficialmente cancelado, pero que las jefaturas de la unidad aún no habían decidido si esta medida se mantendría durante los próximos días. “No sabemos si ingresará el del jueves 19 porque esto va cambiando cada día”, dijo la operadora de la oficina de atención. Al día siguiente, la misma oficina confirmó que “todos los vuelos de retornados están cancelados”. 

Helena Olea, asesora en derechos humanos de la oenegé Alianza Américas, señala que los migrantes que no puedan regresar a sus países seguirán en detención, lo que puede originar que las cárceles migratorias se vuelvan un foco de infección de coronavirus. 

“Todo dependerá de cómo continúa y avanza la pandemia y en qué minuto se vuelven a abrir  las fronteras”, señaló Olea. “Estamos preocupados particularmente por las condiciones de salud de las personas detenidas. La probabilidad de propagación del virus entre detenidos es muy alta porque el distanciamiento físico que es necesario para evitar el contagio no se garantiza en la detención. Al no hacerlo, Estados Unidos es responsable del contagio que haya en los centros de detención”, agregó. 

En una conferencia del gabinete de salud brindada el miércoles 18, El Faro preguntó al viceministro de operaciones en el Ministerio de Salud, Francisco Alabí, sobre la situación de los deportados, pero el funcionario evadió responder la pregunta.

Hasta el miércoles por la tarde, El Salvador había recibido a 224 deportados que pasaron a cumplir su periodo de cuarenta en dos albergues preparados para esto. Alabí señaló el martes que las deportaciones habían aumentado con respecto al año pasado y que ya tenían un tercer centro de contención preparado. Hasta el 8 de marzo de 2019, El Salvador había recibido 10,169 deportados, incrementando en un 19.5 % con respecto al mismo periodo de 2018, según datos de Migración.

Desde el 11 de marzo, el presidente Nayib Bukele comenzó a anunciar medidas para evitar que posibles casos de coronavirus entraran por las fronteras. Ese día anunció que cualquier persona que ingresara al país, ya fuera por tierra o por aire, pasaría por 30 días de cuarentena para descartar la portación del virus. El 16 de marzo, en medio de una pelea diplomática con el canciller mexicano por 12 salvadoreños que supuestamente portaban el coronavirus, el mandatario suspendo por un par de horas el ingreso de vuelos a El Salvador, aunque después dijo que solo lo que provinieran de México estaban suspendidos indefinidamente. Ahora a El Salvador solo pueden entrar vuelos que traigan ayuda humanitaria o carga.

Estados Unidos no realizará redadas en centros de salud

El miércoles 18 de marzo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) anunció que mientras dure la emergencia por el coronavirus no realizará redadas migratorias en centros de salud ni en sus alrededores.

"ICE no realizará operativos en centros de salud ni en sus alrededores tales como hospitales, consultorios médicos, clínicas acreditadas o en unidades de emergencia, salvo en las más extraordinarias de las circunstancias", se lee en el comunicado. 

La medida busca que los migrantes no sientan temor de acercarse a unidades médicas en busca de atención en el marco de la pandemia: "Lo individuos no deben evitar buscar atención médica por miedo a los oficiales de migración", finaliza el documento. 

El Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que  la Oficina de Detención y Deportación de ICE (ERO, por sus siglas en inglés) priorizará la búsqueda de personas con antecedentes criminales tales como pandilleros, narcotraficantes, explotadores de menores, traficantes de personas y advierte que no suspenderá su labor en el combate al terrorismo.

El 20 de marzo, Estados Unidos y México cerraron su frontera para viajes no esenciales. El comercio entre ambos no se verá afectado, aseguró el presidente estadounidense, Donald Trump. 

Guatemala vuelve a recibir deportados después de dos días

El Gobierno de Guatemala fue el primero en tomar la decisión de no recibir vuelos de deportados. El presidente Alejandro Giammattei informó el lunes 16 de marzo que, debido a los seis casos confirmados de coronavirus que habían detectado hasta ese momento, cerrarían todas las fronteras del país. El mismo día, en un comunicado del Ministerio de Gobernación, el Gobierno guatemalteco agregó que tampoco recibiría los vuelos de deportados programados para ese día.

Sin embargo, dos días después, el 18 de marzo a las 11 PM, Cancillería guatemalteca informó que a partir del viernes los vuelos de deportados guatemaltecos iban a ser reanudados. Alejandra Mena, oficial de prensa de Migración, le confirmó a El Faro que por el momento sí estarán recibiendo guatemaltecos retornados.

Según un comunicado de Migración, el Gobierno de Guatemala levantó la restricción porque ya estaba garantizados los protocolos sanitarios adecuados para la atención de deportados. “El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social realizará, de acuerdo a los protocolos establecidos, una evaluación completa para  garantizar que ningún retornado padezca ninguno de los síntomas relacionados con el COVID-19 o coronavirus”, apuntó.

Guatemala, además, también había suspendido los vuelos de solicitantes de asilo bajo la el Acuerdo Relativo a la Cooperación que firmó con Estados Unidos, conocido como acuerdo de tercer país seguro. Esta medida aún seguirá vigente durante el tiempo que dure el estado de calamidad decretado. El Gobierno guatemalteco y su par estadounidense firmaron el cuestionado acuerdo de tercer país seguro el 26 de julio de 2019. 

Además, las autoridades guatemaltecas dijeron que cualquier persona, sea guatemalteca o de otra nacionalidad, puede salir por la frontera con México. “Las fronteras están abiertas para todo aquel que quiera salir hacia territorio mexicano. No hay ninguna limitación para que alguien pueda hacerlo. Mientras México no cierre las fronteras, estaremos facilitando la salida de nacionales y extranjeros”, dijo Guillermo Díaz, director del Instituto Guatemalteco de Migración.

Estados Unidos es el país que más deportados envía al Triángulo Norte de Centroamérica. Hasta el 18 de marzo, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), el país norteamericano registraba 7,038 casos y 97 muertes a causa de coronavirus.

El miércoles por la tarde, Nayib Bukele tuiteó: “Parece que nada evitará que el próximo epicentro sea Norteamérica”, en reacción a un video de jóvenes estadounidenses que desestimaban las advertencias, como no salir y evitar aglomeraciones, por el coronavirus. 

El Triángulo Norte cierra todas las fronteras

Los efectos del coronavirus no tienen precedentes en la historia reciente del mundo. En Centroamérica, los Gobierno de El Salvador,  Guatemala y Honduras han anunciado en los últimos días el cierre de todas sus fronteras como medida para aminorar los efectos de la pandemia.

El Gobierno hondureño no se ha pronunciado sobre si seguirá recibiendo vuelos de deportados. El Faro llamó a las oficinas de migración de ese país, pero una respuesta automática dijo que las fronteras aéreas, marítimas y terrestres quedaban cerradas por un lapso de siete días (del 16 al 23 de marzo) y que “la gestión de las diferentes áreas del Instituto Nacional de Migración se habilitará hasta nuevo aviso”.

Similar a El Salvador, Honduras informó que durante siete días solo dejará que aterricen “vuelos de carga y suministros y vuelos estrictamente excepcionales” en un horario de 7 a. m. a 7 p. m. El martes 17 por la noche, el presidente Juan Orlando Hernández informó que un vuelo con provisiones médicas aterrizó en su país. Según Helena Olea, asesora en derechos humanos de la oenegé Alianza Américas, el Centro de Atención para la Niñez y Familias Migrantes "Belén" dijo que tampoco está recibiendo migrantes por el cierre de fronteras.

Hasta el viernes 20 de marzo se registraba un total 424 casos de confirmados del virus en la región y seis muertes, según un informe del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Siendo Panamá con 200 casos el más afectado y Belice el menos, con cero casos confirmados.

*Con información de Nelson Rauda. 

* Esta nota fue actualizada a las 8:40 pm del viernes 20 de marzo

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