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¿Cuál es el plan para el arte y la cultura?

Marlen Argueta

 
 

En enero 2019, el entonces candidato a la presidencia Nayib Bukele presentó lo que él llamó "lo más importante" de su plan de Gobierno, en el cual no figuraba por ningún lado la rama de cultura. Para que no pareciera que lo había dejado fuera, aseguró que el plan para este sector sería presentado con mayor detalle por su esposa. A menos de 20 días de cumplir su primer año de gestión no sabemos a qué se refiere dicho plan.

En medio de la pandemia por covid-19 que ha golpeado a todos los sectores de la sociedad, el gremio artístico salvadoreño se ve directamente afectado a partir de las medidas de aislamiento, suspensión de actividades laborales pagadas y cierre de espacios culturales y alternativos.

Una de las tantas cosas que ha evidenciado esta crisis es el efecto positivo del arte en la sociedad, a partir de las  opciones de esparcimiento que benefician la salud mental y emocional. Aun sin percibir incentivos económicos, muchos artistas están generando contenido a través de distintas plataformas en línea, con el fin de brindar opciones para sobrellevar confinamiento.

Sin embargo, el gremio artístico salvadoreño sigue a la espera de planes de reactivación económica, mesas de diálogo, presupuestos, estrategias o al menos una señal de apoyo por parte de las autoridades de cultura frente a la pandemia.

La ministra de cultura, Suecy Callejas aseguró hace un mes que iniciaría una consulta en línea para saber a cuánto asciende el impacto económico que han sufrido los trabajadores del arte y la cultura  durante la actual cuarentena. Fue hasta hace un par de días, el 12 de mayo, después de casi dos meses de implementadas las medidas para contener la pandemia, que el Ministerio de Cultura lanzó una encuesta para conocer el impacto de la covid-19 en el sector.

La convocatoria, dirigida al “sector empresarial cultural salvadoreño y a las personas emprendedoras” de servicios culturales y de entretenimiento, deja muchas dudas. Pensar el impacto de la actual pandemia solo desde las industrias creativas, culturales o la economía naranja deja afuera a un gran sector de la población artístico cultural. Sobre todo, cuando la industria de nuestro país es frágil  y precaria. ¿Qué pasará con los que no son emprendedores ni empresarios culturales? ¿Qué tal si solo se es artista o creador? ¿Qué pasa con los gestores o promotores culturales? ¿Acaso todos ellos no se ven afectados a nivel económico por la actual pandemia?

El pasado lunes 11 de mayo, un grupo de artistas escénicos independientes y gestores asociados en emprendimientos culturales acreditados, albergados en el proyecto Nave Cine Metro, solicitaron a la ministra de Cultura ser beneficiarios de los planes de reactivación económica; propusieron para ello una mesa de trabajo conjunto en medio de la crisis actual.

En estas condiciones extraordinarias, las propuestas están viniendo, sobre todo, de parte de artistas, gestores y promotores culturales quienes han sugerido de acciones para sostener el sector de manera creativa. A un año de gestión de las nuevas autoridades, es tiempo de valorar responsablemente el aporte de los artistas y mirar la cultura y el arte como un eje realmente estratégico para el desarrollo social de nuestro país.

Con base en lo estipulado en la Ley de Cultura y en acciones tomadas en otros países, el ministerio, en conjunto con la Asamblea, podría empezar por entregar un apoyo económico especial a los artistas adultos mayores que no tienen pensión, o tienen una muy mínima. Ya que por tratarse de un grupo de riesgo, sus posibilidades de movilidad y de trabajo son todavía más restringidas.

Para gestores o promotores culturales independientes que trabajan desde a perspectiva de cultura comunitaria o arte para la transformación social, sugiero hacer concesiones de beneficios o incentivos económicos. Esto permitirá que las actividades se reprogramen una vez la gente pueda salir de la casa y se evita la exclusión de quienes viven en el interior del país.

Es urgente, ahora más que nunca, un plan de reactivación económica para los artistas y trabajadores del arte y la cultura obligados a interrumpir sus actividades laborales pagadas, así como los espacios culturales con actividades suspendidas. Para lograrlo, es fundamental que se realice por fin el Registro Nacional de artistas, se cumpla con la acreditación de los artistas, lo cual les permitirá recibir prestaciones sociales.

Ojalá que el saldo de esta pandemia nos vuelva creativos y que después de una año de gestión podamos escuchar algunas propuestas sobre planes, formulación y creación de políticas públicas orientadas a mejorar las condiciones del sector artístico cultural en El Salvador. 

Marlen Argueta es periodista, gestora cultural y docente. Cuenta con un posgrado en Políticas Culturales de base comunitaria y es egresada de la Maestría en Estudios de Cultura Centroamericanos.
 
Marlen Argueta es periodista, gestora cultural y docente. Cuenta con un posgrado en Políticas Culturales de base comunitaria y es egresada de la Maestría en Estudios de Cultura Centroamericanos.

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Sandra Gutiérrez Poizat

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