Casi tres meses después de iniciada la cuarentena causada por la pandemia, que ya ha dejado un saldo de más de 4,000 infectados y más de 80 muertes según los datos oficiales, muchos negocios del Centro de San Salvador han abierto en el momento de más contagios en el país. Desde el 16 de junio, los negocios contemplados en la fase uno, anunciada por el Gobierno, iniciaron su apertura a pesar de la falta de clientela, pero no solo esos. Algunos vendedores asumen que la falta de gente se debe al temor que tienen muchos de salir a la calle. No solo los locales han abierto, sino también el sector informal ha vuelto a la calle luego de que por casi tres meses su actividad económica estuviera restringida en un Centro Histórico que, además, estaba rodeado por un cordón sanitario impuesto por la Alcaldía. Tal como las calles se llenan de vehículos y peatones poco a poco, el Centro camina hacia su normal aglomeración: se estima que, en tiempos normales, en las 250 cuadras del corazón capitalino hay 40,000 vendedores y millones de transeúntes cada día. El Centro avanza hacia ser lo que era, un lugar donde apenas caben las reglas de prevención del coronavirus. Hay que decirlo: en el Centro, la necesidad se impone a las reglas, como siempre. La reapertura por fases no se respeta a cabalidad en este lugar.

 

Una venta de películas pirata es de los pocos negocios que han abierto en la calle Arce. El administrador del lugar admite que las ventas están bajas, pero que los primeros dos días han podido vender a algunos de sus clientes frecuentes que llegan desde municipios aledaños a San Salvador para comprar películas que luego revenden.
 
Una venta de películas pirata es de los pocos negocios que han abierto en la calle Arce. El administrador del lugar admite que las ventas están bajas, pero que los primeros dos días han podido vender a algunos de sus clientes frecuentes que llegan desde municipios aledaños a San Salvador para comprar películas que luego revenden.

 

 

El Mercado Central es uno de los centros de abastecimiento de artículos de primera necesidad más grandes en San Salvador. Desde que la economía empezó su reapertura el pasado martes 16, el incremento de compradores y vendedores a aumentado. El mercado no cerró durante la cuarentena, pero tampoco funcionó a la totalidad de su capacidad. Muchos negocios que se mantuvieron cerrados ahora han logrado reabrir, sobretodo en las afueras del mercado y sobre la 6 Calle Poniente
 
El Mercado Central es uno de los centros de abastecimiento de artículos de primera necesidad más grandes en San Salvador. Desde que la economía empezó su reapertura el pasado martes 16, el incremento de compradores y vendedores a aumentado. El mercado no cerró durante la cuarentena, pero tampoco funcionó a la totalidad de su capacidad. Muchos negocios que se mantuvieron cerrados ahora han logrado reabrir, sobretodo en las afueras del mercado y sobre la 6 Calle Poniente

 

 

Un empleado de la Alcaldía de San Salvador fumiga una venta de ropa ubicada sobre la calle Rubén Darío. A pesar de que la fase uno no contempla los negocios de venta de ropa, algunos han decidido abrir por la necesidad de obtener ingresos que por más de 80 días dejaron de percibir.
 
Un empleado de la Alcaldía de San Salvador fumiga una venta de ropa ubicada sobre la calle Rubén Darío. A pesar de que la fase uno no contempla los negocios de venta de ropa, algunos han decidido abrir por la necesidad de obtener ingresos que por más de 80 días dejaron de percibir.

 

 

María Hernández es una vendedora informal de medicamentos y mascarillas en el Centro de San Salvador. Ella vive en el municipio de Cuscatancingo, a más de cinco kilómetros del lugar de donde vende, y debido a la falta de transporte público debe caminar por más de una hora para llegar.
 
María Hernández es una vendedora informal de medicamentos y mascarillas en el Centro de San Salvador. Ella vive en el municipio de Cuscatancingo, a más de cinco kilómetros del lugar de donde vende, y debido a la falta de transporte público debe caminar por más de una hora para llegar. "La necesidad lo hace a uno hacer sacrificios, aquí lo importante es cuidarse y tratar de aprovechar para vender ahora que ya está abierto", dijo.

 

 

Miguel Martínez tiene 40 años y trabaja en el sector de construcción, pasó la cuarentena sin empleo, pero el 16 de junio le llamaron para que se hiciera presente a una construcción que se realiza sobre la calle Rubén Darío. ''Es una alegría poder ganarnos el sustento para nuestras familias, en esto todos nos vimos afectados, no nos dio el virus, pero si pasamos hambre'', dijo.
 
Miguel Martínez tiene 40 años y trabaja en el sector de construcción, pasó la cuarentena sin empleo, pero el 16 de junio le llamaron para que se hiciera presente a una construcción que se realiza sobre la calle Rubén Darío. ''Es una alegría poder ganarnos el sustento para nuestras familias, en esto todos nos vimos afectados, no nos dio el virus, pero si pasamos hambre'', dijo.

 

 

A las 9:00 a.m del 18 de junio, una cuadrilla de limpieza de la alcaldía municipal de San Salvador se hizo presente a la calle Rubén Darío para apoyar en el plan reapertura económica y mantener limpias las áreas donde se mantiene los vendedores y donde transitan miles de salvadoreños al día.
 
A las 9:00 a.m del 18 de junio, una cuadrilla de limpieza de la alcaldía municipal de San Salvador se hizo presente a la calle Rubén Darío para apoyar en el plan reapertura económica y mantener limpias las áreas donde se mantiene los vendedores y donde transitan miles de salvadoreños al día.

 

 

Wendy Cabrera, de 25 años, trabaja en una cuadrilla de limpieza de la alcaldía de San Salvador. Ve de buenas manera la reapertura económica, pero teme que los casos se disparen.
 
Wendy Cabrera, de 25 años, trabaja en una cuadrilla de limpieza de la alcaldía de San Salvador. Ve de buenas manera la reapertura económica, pero teme que los casos se disparen. "Aquí va a ser muy importante la educación de la gente, que todos seamos limpios y usemos mascarilla siempre. La economía de la gente es importante, pero quizás vale mas cuidarnos", dijo.

 

 

Los comedores a la vista del centro de San Salvador mantienen la dinámica de vender comida únicamente para llevar. El administrador del comedor New York de la calle Arce admite que si bien las ventas no son las mejores, la gente no ha dejado comprar comida.
 
Los comedores a la vista del centro de San Salvador mantienen la dinámica de vender comida únicamente para llevar. El administrador del comedor New York de la calle Arce admite que si bien las ventas no son las mejores, la gente no ha dejado comprar comida. "Desde el martes hemos visto un incremento en las ventas. Aquí ya teníamos clientes que estaban esperando una mayor reapertura sin limitaciones de alimentos", dijo el administrador.

 

 

Margarita Barrios trabaja como cajera en el comedor New York de la calle Arce. A pesar de que la fase uno de reapertura económica, implementada por el Gobierno no contempla el transporte público, el dueño del comedor les brinda transporte para que puedan regresar hasta sus casas.
 
Margarita Barrios trabaja como cajera en el comedor New York de la calle Arce. A pesar de que la fase uno de reapertura económica, implementada por el Gobierno no contempla el transporte público, el dueño del comedor les brinda transporte para que puedan regresar hasta sus casas.

 

 

Las barberías o peluquerías han reabierto en el Centro de San Salvador. La fase uno contempla que los salones de belleza y barbería deberán funcionar únicamente por citas.
 
Las barberías o peluquerías han reabierto en el Centro de San Salvador. La fase uno contempla que los salones de belleza y barbería deberán funcionar únicamente por citas. "En las peluquerías del Centro nadie ha sacado una cita para cortarse el pelo", dice Jorge Flores, trabajador de una peluquería ubicada en los alrededores de la Plaza Libertad.