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Tras un mes preso, Uziel volvió a su isla
Carlos Barrera

Fecha inválida
Carlos Barrera

La noche del 18 de julio del 2022, durante el Régimen de Excepción, soldados y policías rodearon la casa de Uziel de Jesús Pineda, de 25 años, lo capturaron a pesar de las súplicas de su madre, Vilma Pineda, quien pedía piedad para su hijo que padece de insuficiencia renal desde que era un adolescente. En las redes sociales, según los familiares, circulaban imágenes de Uziel junto a seis vecinos de la comunidad El Jobal de la isla El Espíritu Santo, y se les acusaba de pertenecer a estructuras criminales, a pesar de que la comunidad asegura que en esa isla no ha habido pandillas, algo que algunas autoridades del lugar confirman. La captura de Pineda ocurrió como cientos otras durante el Régimen: la Policía no explicó en el momento la razón de la captura, aunque luego les acusaron de colaborar con las pandillas. Uziel se unió a los otros 21 isleños capturados días atrás. Esa misma noche fueron llevados a las bartolinas de la PNC de Usulután, donde Uziel y otro vecino de la isla permanecieron debido a padecimientos de salud.

Uziel obtuvo una carta de libertad bajo medidas sustitutivas en una audiencia celebrada el 29 de julio en el Juzgado Especializado de Instrucción de San Miguel, pero, debido a las vacaciones de agosto y a la burocracia, estuvo 19 días más en las bartolinas de Usulután. Antes de la audiencia había estado tres días en el hospital debido a una crisis renal que lo puso al borde de la muerte y terminó con él de emergencia en el Hospital Nacional General San Pedro de Usulután. En esos tres días pudo reposar su espalda en una colchoneta y no tuvo que dormir con las piernas de un compañero de celda en medio de las de él debido al hacinamiento. 'A pesar de la crisis, estar en el hospital fue mejor que seguir en una bartolina donde dormíamos en el suelo junto a otros enfermos en una misma celda, y en donde tenía que usar las camisas como colchón', dijo.

El 16 de agosto, Uziel fue liberado. Al regresar a la isla fue recibido por sus vecinos como un familiar al cual tenían mucho tiempo de no ver. Alguna gente lloró al verlo, lo abrazaron y hubo en su casa una bienvenida, una fiesta por volver a ver a uno de los 22 capturados en El Jobal.

'Anoche no pude dormir nada recordando los días que pasé encerrado, y creo que eso es algo que nunca voy a olvidar, porque mi familia y yo hemos luchado mucho por mi vida. ¿Se imagina si me hubiera pasado algo peor allá adentro? No es justo. También recuerdo a las personas buenas que estaban adentro, con los que nos apoyamos mutuamente para aguantar el encierro, a los otros enfermos y con los que tuve que compartir comida porque su familia no sabía dónde estaban detenidos. Ahora quiero tratar de olvidar y de vivir lo mucho o lo poco de vida siendo buena persona como siempre lo he sido y como en mi familia me enseñaron', dijo tras la primera noche en libertad.

 

 

El 16 de agosto al mediodía, Uziel de Jesús salió en libertad de las bartolinas de la PNC de Usulután. Afuera lo esperaba su madre, Vilma Pineda, quien viajó a las bartolinas todos los días desde su captura. La madre de Uziel tenía que hacer un viaje en lancha de cerca de 20 minutos desde la Isla Espíritu Santo hasta Puerto El Triunfo, cada madrugada, luego abordar un autobús hasta el centro de Usulután para entregar alimentos para su hijo, un viaje repetido por casi un mes y qué la mantuvo en vilo hasta el punto de agudizar su problema de presión arterial alta.
 
El 16 de agosto al mediodía, Uziel de Jesús salió en libertad de las bartolinas de la PNC de Usulután. Afuera lo esperaba su madre, Vilma Pineda, quien viajó a las bartolinas todos los días desde su captura. La madre de Uziel tenía que hacer un viaje en lancha de cerca de 20 minutos desde la Isla Espíritu Santo hasta Puerto El Triunfo, cada madrugada, luego abordar un autobús hasta el centro de Usulután para entregar alimentos para su hijo, un viaje repetido por casi un mes y qué la mantuvo en vilo hasta el punto de agudizar su problema de presión arterial alta.

 

 

 

Uziel de Jesús Pineda, de 25 años de edad, nació, creció y ha vivido desde siempre en la comunidad El Jobal de la isla El Espíritu Santo, que es un lugar donde nadie recuerda algún hecho de violencia relacionado con pandillas y donde no habitan miembros de esos grupos criminales. Uziel estudió en la escuela local hasta el séptimo grado, debido a que su madre perdió su trabajo y él tuvo que trabajar desde los trece años para poder ayudar a la familia. Se dedicó a trabajos como la pesca artesanal y a levantar los cocos que se cortaban para la procesadora de aceite en la cooperativa El Jobal. Dos años después de iniciar a trabajar, al cumplir los 15, empezaron síntomas raros en su cuerpo que lo hacían desmayar. Los médicos diagnosticaron insuficiencia renal por los días de trabajo bajo el sol y el intenso calor de la isla.
 
Uziel de Jesús Pineda, de 25 años de edad, nació, creció y ha vivido desde siempre en la comunidad El Jobal de la isla El Espíritu Santo, que es un lugar donde nadie recuerda algún hecho de violencia relacionado con pandillas y donde no habitan miembros de esos grupos criminales. Uziel estudió en la escuela local hasta el séptimo grado, debido a que su madre perdió su trabajo y él tuvo que trabajar desde los trece años para poder ayudar a la familia. Se dedicó a trabajos como la pesca artesanal y a levantar los cocos que se cortaban para la procesadora de aceite en la cooperativa El Jobal. Dos años después de iniciar a trabajar, al cumplir los 15, empezaron síntomas raros en su cuerpo que lo hacían desmayar. Los médicos diagnosticaron insuficiencia renal por los días de trabajo bajo el sol y el intenso calor de la isla.

 

 

 

Uziel depende de medicamentos para mantenerse estable. Debe tomar una pastilla para subir los niveles de sodio, otra para el potasio, una para la presión arterial y otra más para los efectos del ácido úrico. Este último le generó problemas al pasar las 24 horas del día en una pequeña celda repleta de personas.
 
Uziel depende de medicamentos para mantenerse estable. Debe tomar una pastilla para subir los niveles de sodio, otra para el potasio, una para la presión arterial y otra más para los efectos del ácido úrico. Este último le generó problemas al pasar las 24 horas del día en una pequeña celda repleta de personas. 'La posición en la que teníamos que dormir era muy incómoda, nos acostábamos con las piernas de los otros compañeros en medio de las nuestras, para caber. Era desesperante, ya que pasar en la misma posición generaba más dolor debido al efecto del ácido úrico', dijo. Uziel tuvo acceso a sus medicamentos los días que estuvo detenido, pero debido a las malas condiciones dentro de las bartolinas, su salud empeoró y terminó hospitalizado.

 

 

Uziel recobró su libertad a medias: el juez le impuso medidas sustitutivas debido a su salud. Debe asistir cada 15 días a firmar al juzgado y no cambiar de dirección ni salir del país.
 
Uziel recobró su libertad a medias: el juez le impuso medidas sustitutivas debido a su salud. Debe asistir cada 15 días a firmar al juzgado y no cambiar de dirección ni salir del país. 'Yo ni de la isla salgo', dijo Uziel, quien tendrá que hacer un viaje de tres horas hasta San Miguel y tres horas de regreso a casa cada quince días. 'Lo haré porque es la única forma en la que puedo demostrar que no hice nada para violar la ley', dijo.

 

La noticia de su libertad se corrió en la isla. En videollamadas, los familiares y amigos al otro lado del celular lloraban y apenas y podían pronunciar palabras debido a la emoción de ver a Uziel al lado de su madre.
 
La noticia de su libertad se corrió en la isla. En videollamadas, los familiares y amigos al otro lado del celular lloraban y apenas y podían pronunciar palabras debido a la emoción de ver a Uziel al lado de su madre.

 

Antes de volver a casa, Uziel fue a la misma peluquería que suele visitar en el centro de Usulután, quería que sus familiares y amigos lo vieran limpio. Para ello tuvo ayuda del último agente de la PNC con el que habló en las bartolinas:
 
Antes de volver a casa, Uziel fue a la misma peluquería que suele visitar en el centro de Usulután, quería que sus familiares y amigos lo vieran limpio. Para ello tuvo ayuda del último agente de la PNC con el que habló en las bartolinas: 'El policía me regalo ropa limpia que tenía allí para que no saliera con el traje blanco. Yo sé que en el fondo ellos saben quienes son buenas personas', dijo.

 

Alicia Ruiz es la mejor amiga de Uziel. Ella viajó todos los días hasta las bartolinas de Usulután para acompañar a Vilma, madre de Uziel, en las largas esperas para la entrega de alimentos.
 
Alicia Ruiz es la mejor amiga de Uziel. Ella viajó todos los días hasta las bartolinas de Usulután para acompañar a Vilma, madre de Uziel, en las largas esperas para la entrega de alimentos. 'Cuando se llevaron a Uziel, yo no lo podía creer, porque él es una persona que nunca anduvo en nada malo. Después de su captura hubo una gran temor en todos, porque vimos que hasta a la gente inocente de aquí de la isla se llevaron', dijo.

 

Cuando Uziel regresó a casa, el 16 de agosto, hubo fiesta, globos, café con pan para los amigos y familiares, y hasta un cartel donde habían escrito el cariño y agradecimiento que sentían por la liberación.
 
Cuando Uziel regresó a casa, el 16 de agosto, hubo fiesta, globos, café con pan para los amigos y familiares, y hasta un cartel donde habían escrito el cariño y agradecimiento que sentían por la liberación.

 

 

En el recorrido que se hace desde el embarcadero de la isla El Espíritu Santo hasta la casa de los Pineda, la gente paraba el coche donde iba Uziel, él bajaba y lo abrazaban, lloraban, daban gracias a Dios al verlo otra vez en casa. En su hogar ya lo esperaba un grupo de amigos y familiares que, desde que lo vieron asomar en su pasaje, empezaron a gritarle:
 
En el recorrido que se hace desde el embarcadero de la isla El Espíritu Santo hasta la casa de los Pineda, la gente paraba el coche donde iba Uziel, él bajaba y lo abrazaban, lloraban, daban gracias a Dios al verlo otra vez en casa. En su hogar ya lo esperaba un grupo de amigos y familiares que, desde que lo vieron asomar en su pasaje, empezaron a gritarle: 'Bienvenido Uziel'. 21 hombres de la isla siguen detenidos.

 

 

La primera noche en su cama, después de 29 noches durmiendo en el suelo de una bartolina, Uziel recordó:
 
La primera noche en su cama, después de 29 noches durmiendo en el suelo de una bartolina, Uziel recordó: 'Allá lo mejor que teníamos para dormir era una hamaca que habíamos hecho con las bolsas que nos quedaban de la comida. Con esa nos turnábamos por ratos con otros compañeros de celda. Al final, cuando me vine, se las dejé a los que quedaron para que al menos tuvieran un momento de descanso, ya que en la celda donde yo estaba solo había personas con diversas enfermedades; unos, en estados más críticos que otros', dijo.

 

 

Para Uziel el estar aún vivo se debe a dos cosas: Dios y su madre, que siempre buscó alternativas ante la respuesta de los médicos que lo desahuciaron allá por el 2017, cuando la insuficiencia renal que padece empeoró. En aquellos días, los médicos le dijeron que uno de sus riñones no servía y que el otro ya estaba funcionando a media capacidad y que no se podía hacer nada a menos que consiguieran un riñón y los más de 35,000 dólares para la operación. Su madre escuchó hablar de una doctora que curaba con medicina alternativa. Prestó dinero y lo llevó a Puerto El Triunfo, donde aseguran que lograron estabilizarlo. En la imagen, Uziel ora en agradecimiento luego de su liberación. 
 
Para Uziel el estar aún vivo se debe a dos cosas: Dios y su madre, que siempre buscó alternativas ante la respuesta de los médicos que lo desahuciaron allá por el 2017, cuando la insuficiencia renal que padece empeoró. En aquellos días, los médicos le dijeron que uno de sus riñones no servía y que el otro ya estaba funcionando a media capacidad y que no se podía hacer nada a menos que consiguieran un riñón y los más de 35,000 dólares para la operación. Su madre escuchó hablar de una doctora que curaba con medicina alternativa. Prestó dinero y lo llevó a Puerto El Triunfo, donde aseguran que lograron estabilizarlo. En la imagen, Uziel ora en agradecimiento luego de su liberación. 

 

 

La mañana del 17 de agosto del 2022, un día después de su liberación, asistió a la iglesia para la oración matutina de las 5:00 de la mañana. Al salir, recorrió los caminos pantanosos de la isla.
 
La mañana del 17 de agosto del 2022, un día después de su liberación, asistió a la iglesia para la oración matutina de las 5:00 de la mañana. Al salir, recorrió los caminos pantanosos de la isla.

 

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