El Salvador vive una crisis educativa en silencio: datos de docentes, organizaciones y sindicatos, indican que en 2025 habrá menos escuelas y menos estudiantes.
El 19 de febrero, la Embajada de Alemania hizo público el cierre del centro escolar de la comunidad El Bambú, en Izalco, Sonsonate Este, que había contribuido a remodelar en 2023. El Ministerio de Educación (Mined) se vio obligado a dar una explicación oficial y argumentó que la decisión ocurría por la unificación de dos escuelas del distrito, “dada la baja inscripción de alumnos”.
Pero la escuela de El Bambú no es el único centro educativo cerrado en el país. El Sindicato de Maestras y Maestros de la Educación Pública (Simeduco) ha reportado la clausura de “más de 30 centros escolares” a nivel nacional por la baja matrícula de estudiantes. Lo mismo registró el Frente Magisterial Salvadoreño. El Diario de Hoy reportó, citando como fuente a docentes, que al menos 18 escuelas habían cerrado solo en el departamento de Sonsonate en enero, por el mismo motivo. La mayoría de escuelas clausuradas ocurren en zonas rurales y empobrecidas. A la fecha, las autoridades del Mined no se han pronunciado al respecto.
En una entrevista televisiva, el secretario general de Simeduco, Francisco Zelada, estimó en 25,000 el número de estudiantes que dejó de matricularse en el sector público este año. Cinco mil alumnos más que la deserción escolar que registraron en 2024. La situación no es distinta en el sector privado. Javier Hernández, presidente de la Asociación de Colegios Privados de El Salvador, cifró también en 25,000 los estudiantes que no inscribieron año escolar en 2025. Afirmó que seis colegios privados en San Salvador y La Libertad cerraron, y una decena pueden cerrar al finalizar febrero si la matrícula no alcanza. Educación no ha hecho públicos los datos de 2024 ni estimaciones de 2025 sobre la deserción escolar.
La infraestructura educativa también muestra grietas. En el centro escolar Jorge Lardé, ubicado en el cantón Las Higueras, también en Izalco, los estudiantes reciben clases en carpas multiusos y aulas de lámina desde noviembre de 2023 cuando arrancaron obras de remodelación que no se completaron. El programa “Mi Nueva Escuela”, anunciado en 2022, con el objetivo de renovar 5,150 centros escolares en un plazo de cinco años, ha logrado apenas un avance del 8.23 %, solo 424 escuelas.
Esta dinámica crítica coincide con la decisión del gobierno de Nayib Bukele de recortar $30 millones al presupuesto de Educación este año y a que la inversión en el ramo sea el porcentaje más bajo respecto al PIB desde 2020 en tiempos de la pandemia, según La Prensa Gráfica. Una decisión tomada bajo la mirada del Fondo Monetario Internacional (FMI) con quien el Gobierno alcanzó un acuerdo para reducir el gasto público a cambio de préstamos multimillonarios.
Este artículo se envió en el boletín El Faro En Minutos, el 21 de febrero. Suscríbase aquí.