El trabajo “Vida y muerte en un país sin derechos constitucionales” del fotoperiodista de El Faro, Carlos Barrera, gana el premio World Press Photo 2025, en la categoría de proyectos a largo plazo, en la región de Norteamérica y Centroamérica. El anuncio oficial se hizo este 27 de marzo, cuando se cumplen tres años de la entrada en vigencia del régimen de excepción en El Salvador. La cobertura de Carlos Barrera retrata, en 30 fotografías monocromáticas, todo el camino recorrido desde el fin de semana más violento del que se tiene registro en el país en lo que va del siglo 21. Entre el 25 y 27 de marzo, la Mara Salvatrucha-13 asesinó a 87 personas, tras la ruptura del pacto con el Gobierno de Nayib Bukele. Algunas de estas fotografías fueron republicadas en National Public Radio (NPR), en Estados Unidos.
El jurado consideró que este proyecto captura con fuerza el impacto personal de la violencia estatal, ofreciendo una perspectiva íntima de las vidas de personas que han sido arrestadas y brutalizadas injustamente. El jurado considera además que con este trabajo se acerca al espectador al costo humano del autoritarismo: 'El enfoque creativo del fotógrafo para proteger las identidades, manteniendo al mismo tiempo el impacto visual, intensifica la sensación de oscuridad y terror que se cierne sobre el país. La historia resuena más allá de sus fronteras, reflejando las implicaciones globales de la política migratoria, ya que muchos salvadoreños enfrentan la posibilidad de ser deportados de vuelta a la violencia de la que huyeron. El trabajo del fotógrafo, realizado con un enorme riesgo personal, acerca al espectador al costo humano del autoritarismo.'
Al World Press Photo 2025 se han presentado 53,320 imágenes de 3,778 autores de 141 países. La inteligencia artificial está prohibida y se comprueba tanto su posible uso como los hechos recogidos en cada foto. El concurso anual Word Press Photo reconoce el mejor fotoperiodismo que se ha producido durante el último año.
Las imagénes premiadas retratan El Salvador autoritario y sin derechos. Capturas masivas, ejecutadas con la fuerza bruta por militares y policías; mujeres que lloran porque sus parejas fueron detenidas y que buscan respuestas en las afueras de un centro penitenciario; muertos con señales inequívocas de tortura al interior de las cárceles; habitantes de los rincones más vulnerables del país que comprobaron su inocencia y muestran sus heridas y sus traumas y a madres desesperadas que buscan a sus hijos de noche y bajo la lluvia.
Las fotos de Carlos Barrera ilustran este momento desde una mirada enfocada sobre las víctimas. Son fotos que nos remiten a los tiempos más perversos del país durante los doce años del conflicto armado, que también dejó muertes, desaparecidos y desplazamientos forzados que todavía siguen impunes. Este proyecto deja registro de hechos negados por el Gobierno de El Salvador, violaciones a derechos humanos y restricción de libertades. “Creo que el periodismo y las organizaciones defensoras de derechos humanos han demostrado las capturas arbitrarias, las muertes con signos de tortura y la falta de procesos judiciales justos”, comenta el autor.
En El Salvador, durante tres años de régimen de excepción, la mayoría de los arrestos se realizaron en los barrios más pobres y marginados. Los barrios que antes vivían bajo la amenaza de la violencia de las pandillas, hoy son custodiados por policías y soldados y tienen el poder de arrestar personas por su aspecto sospechoso, incluso por mostrar nerviosismo o por tener tatuajes. Con el régimen de excepción también se han silenciado a las voces críticas y disidentes de la narrativa oficial del Gobierno.
Este trabajo formará parte del libro anual del World press Photo y de la exhibición mundial que incluye 80 ciudades en 30 países. A continuación puede ver las 30 fotografías:
El sábado 26 de marzo de 2022 fue el día más violento del siglo 21 en El Salvador, según los registros existentes. Desde el domingo 27 de marzo de 2002 en que la Asamblea Legislativa aprobó un Régimen de Excepción, El Salvador suspendió sensibles derechos constitucionales a los ciudadanos. Desde entonces, la policía y el ejército han capturado a más de 80.000 personas. Según estimaciones de organizaciones que defienden derechos humanos, al menos 30.000 de las personas son inocentes. Desde esa fecha se registran al menos 300 muertes en las cárceles del país.
Un joven es llevado a prisión por la policía durante un operativo realizado el 1 de febrero del 2024 en la comunidad Nuevo Israel de San Salvador. Se le encontró una porción de marihuana para consumo personal y fue tratado como pandillero a pesar de no tener vínculos con grupos criminales ni registro de detenciones anteriores por parte de la policía.
Durante los primeros días del régimen de excepción en 2022, las detenciones fueron masivas y los capturados fueron llevados en grupo a bartolinas como El Penalito y acusados de asociaciones ilícitas incluso sin tener relación entre sí.
El 3 de diciembre de 2022, las fuerzas de seguridad salvadoreñas capturaron a decenas de jóvenes durante un cerco militar en la colonia Las Margaritas de Soyapango. Las Margaritas es un barrio estigmatizado debido a que, durante años, estuvo bajo el control de la mara MS-13.
Un hombre con tatuajes no alusivos a pandillas espera ser interrogado por soldados el 3 de diciembre de 2022 durante el cerco militar en Las Margaritas, Soyapango. Según organizaciones de derechos humanos, tener tatuajes fue la razón por la que muchos fueron arrestados durante el régimen de excepción en el país.
El 27 de septiembre del 2022, un grupo de presos capturados debido al régimen de excepción, espera a la entrada de la cárcel de Ilopango, en San Salvador. Ese día fue el último que pudieron ver a sus familiares. En las cárceles de El Salvador los detenidos no tienen comunicación con el exterior y no pueden recibir visitas de sus familiares.
Una mujer carga a su bebé e intenta hablar con su marido capturado durante los primeros días del régimen de excepción en 2022. Miles de familias han sido separadas debido a las capturas masivas durante los tres años del régimen.
Personas arrestadas en septiembre de 2022 durante el régimen de excepción, momentos antes de ingresar a la cárcel de Ilopango, San Salvador. En la mayoría de los casos, las personas llevan casi tres años en prisión sin el debido proceso. Los juicios se realizaban en grupos masivos y miles de casos no están individualizados.
Cecilia Abrego sostiene una camiseta con la foto de sus hijos capturados durante el régimen. Cecilia padece cáncer y debe conseguir dinero para su tratamiento y enviar paquetes a sus hijos detenidos. Además, tras las capturas, tuvo que hacerse cargo de sus nietos.
El 16 de agosto de 2022 Uziel de Jesús fue liberado de las bartolinas de la PNC en Usulután, El Salvador. Su madre, Vilma Pineda, quien había viajado todos los días desde su captura, lo esperó en la entrada. Uziel fue capturado en la Isla Espíritu Santo junto con 21 vecinos debido al régimen de excepción.
Un joven de 16 años que fue capturado, junto a siete amigos, afirmó que fueron golpeados y torturados por miembros de la fuerza naval de El Salvador en noviembre de 2022 en la comunidad Amando López del Bajo Lempa, Usulután.
Familiares de Juan Saúl, un trabajador de 32 años, rezan durante una conmemoración tras su funeral. Juan falleció tras sufrir cáncer de oído y no recibir el tratamiento adecuado en prisión. Juan Saúl no tenía antecedentes penales, pero la policía lo capturó.
Un altar en honor a Juan Saúl. Juan falleció el 13 de octubre de 2024 a los 32 años. Pasó los dos últimos años de su vida en prisión tras ser capturado bajo el régimen de excepción el 31 de octubre de 2022. Juan trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas del gobierno de El Salvador.
María Elena llora junto al ataúd de su hijo. El 5 de octubre de 2022, su hijo, Marvin Díaz, fue capturado en una zona rural de Usulután, El Salvador. En la cárcel, debido a las condiciones insalubres, enfermó. El 6 de junio de 2024, el tribunal le concedió la libertad después de que las fotografías de Marvin, encadenado a una cama de hospital, se hicieran virales en redes sociales. Marvin falleció el 28 de julio de 2024 tras no recibir un tratamiento adecuado en el tiempo necesario.
Rodrigo Vázquez Jr. fue una de las más de 300 personas que murieron bajo la custodia dol gobierno salvadoreños durante el régimen de excepción.
Familiares de Rodrigo Vázquez Jr., quien falleció en una prisión salvadoreña durante el régimen de excepción, durante su funeral el 13 de marzo de 2023.
Alba tiene 28 años, es madre de un niño y en noviembre de 2022 vivía en casa de sus padres, a quienes, junto con un hermano, ayudaba con los gastos del hogar. Había solicitado una visa al Ministerio de Trabajo y a la Embajada de Estados Unidos y había sido seleccionada para trabajar a principios de 2023. Entonces, sufrió lo que describe como un secuestro. El 11 de noviembre de 2022, agentes de la Policía Nacional Civil llegaron a su casa y la capturaron delante de su madre y su hijo. No hubo argumentos, ni pruebas, ni una sola orden. Sufrió torturas en prisión y vio morir a otras mujeres y a otras perder sus embarazos.
Andrés nació mientras su madre estaba detenida en el penal de Izalco, Sonsonate, allí pasó los primeros cinco meses de vida. Andrés salió de la prisión de Izalco el 29 de mayo de 2023 con la espalda llena de granos. La enfermedad que padeció se llama escabiosis, también conocida como sarna humana, causada por la humedad y la suciedad.
Samuel fue arrestado a pesar de su condición y, durante 13 meses, fue tratado con crueldad: recibió palizas de los guardias, castigos humillantes, sus compañeros de celda le robaron la comida y las medicinas, y fue obligado a vivir en condiciones aberrantes. Afirma haber visto a varios compañeros de celda suicidarse ahorcándose. Es un hombre con problemas mentales que fue capturado durante el régimen de excepción. En prisión, enfermó de la piel.
Los hijos de José Duval Mata juegan en su casa en la zona rural de Usulután, al oriente de El Salvador. José fue capturado en abril de 2022 y permanece en prisión. Tras casi tres años de Estado de Excepción, miles de niños crecen sin sus padres en El Salvador.
Andrés es un joven de 28 años, residente de un cantón rural en el oriente del país. Tres meses después de obtener su título de ingeniero, fue arrestado bajo el Estado de Excepción. Andrés estuvo detenido ocho meses y medio. Afirma haber visto cientos de casos de desnutrición severa, que le recuerdan, dice, las imágenes de las víctimas de los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
Un agente de la PNC durante la manifestación de familiares de víctimas del Régimen de Excepción. El policía cargó su arma y se puso en guardia. Organizaciones de derechos humanos han acusado a la policía de El Salvador de actuar como jueces y capturar a miles de inocentes.
Decenas de familiares de personas capturadas durante el régimen de excepción protestaron frente a la casa presidencial el 10 de diciembre de 2024 para pedirle al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que les permitiera ver a sus familiares en Navidad ese año. Miles de presos llevan tres Navidades sin ver a sus familias.
El padre de Bryan López vistión con una camiseta con la fotografía de su hijo durante una protestas contra el régimen de excepción en septiembre de 2022. Los familiares de Bryan lo habían declarado desaparecido tras no encontrarlo en el sistema penitenciario luego de su captura.
En diciembre de 2024, las madres de cientos de capturados marcharon kilómetros para protestar contra el gobierno del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y exigir mejores condiciones al interior de las cárceles del país.
La gente hace fila para mostrar sus identificaciones a la policía en un puesto de control en Distrito Italia, San Salvador, durante los primeros días del estado de excepción en abril de 2022.
Durante los primeros meses del régimen de excepción, cientos de personas construyeron refugios y durmieron afuera de la cárcel de Mariona, en San Salvador, para tratar de obtener información sobre sus familiares detenidos.
El 27 de abril de 2022, Noelys González se encontraba al borde de la calle de lodo que conduce a la prisión de Izalco, bajo la tormenta. Desde lejos, observaba si aparecía su hermano. Su hermano, motociclista, fue arrestado el 7 de abril de 2022 en Juayúa, departamento de Sonsonate. La mayoría, como Noelys, terminó el día frustrada y sofocada por el calor y luego la lluvia de la temporada en Izalco, en el occidente de El Salvador.
Los familiares de las personas capturadas llegaron al centro de detención, conocido como El Penalito, en San Salvador, para buscar a su familiar detenido. Durante los primeros meses de régimen de excepción, muchos de los capturados fueron declarados desaparecidos por sus familiares ante la imposibilidad de encontrarlos en el sistema penitenciario salvadoreño.
Decenas de personas bajo la lluvia, en los alrededores de la cárcel de Izalco, buscaban información sobre sus familiares capturados , en Sonsonate, en el occidente de El Salvador, en abril de 2022. Algunos viajaron durante horas y durmieron en la calle, ya que vivían lejos de la cárcel. Tres años después, miles de familias siguen sin tener información del estado de su familiar en el sistema penitenciario salvadoreño.
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