Publicidad

“El Ministerio de Cultura apostará por el derecho a la verdad”

Suecy Callejas, la emisaria de cultura de Nuevas Ideas y potencial funcionaria en el gabinete de Nayib Bukele, sentencia que el Ministerio de Cultura está en coma. En esta entrevista habla de un ambicioso plan que incluye un proyecto de memoria histórica y acceso a la verdad para las víctimas de la guerra, además del refuerzo presupuestario y una reestructuración total en la cartera. Sobre las contrataciones irregulares en la Alcaldía de San Salvador que favorecieron con más de un cuarto de millón de dólares a un hombre de confianza de Nayib Bukele, Callejas dice: "Estoy segura de que yo no me he robado nada".

 
 

Entre todas las especulaciones sobre quiénes integrarán el próximo gabinete de Nayib Bukele, el nombre de Suecy Callejas suena con fuerza para asumir el Ministerio de Cultura. No se trata de ninguna sorpresa habiendo sido ella quien echó en marcha la Secretaría de Cultura de San Salvador entre 2015 y 2018. Es más, cuando ella renunció al cargo en octubre pasado, el mismo Bukele anticipó lo orgulloso que se sentía de su gestión y que ella sería “una excelente ministra de cultura”. Ella quizá sea la única que duda de su nombramiento, y quien asegura que nada está escrito en piedra.

“A ver, yo tengo 32 años. Para mi carrera podría ser bien interesante. Sin embargo, ni yo soy Gollum ni ese es mi anillo”, dice, como para demostrar desinterés. Mientras tanto, ella se ha dedicado de lleno, explica, a la construcción del eje de cultura del plan de gobierno, para lo cual fue valiosa su experiencia como empleada del ahora Ministerio de Cultura, una institución a la que da un diagnóstico poco prometedor: “Yo creo que está en coma. Han tenido la oportunidad de desconectarlo varias veces, pero aún así les parecía que es necesario”.

La propuesta del próximo gobierno es ambiciosa. De entrada, de las palabras de Callejas puede concluirse que el gobierno de Bukele no verá la gestión cultural únicamente como herramienta para la gestión de las artes. "Nayib entiende que la cultura no es el cáliz sagrado de los artistas, sino que es realmente una construcción ciudadana, humana, y que está todo el rato cambiando", dice. Entre las novedades, apostarán por el rescate a la memoria histórica y el derecho a la verdad de las víctimas de la guerra. Una acción que pretende lograrse a través de coordinaciones interinstitucionales y que, a primera vista, pretende ir más allá de la inauguración de museos. "No tenemos absolutamente nada que perder si iniciamos un proceso de memoria histórica, porque somos parte de toda esa gente que necesita ser sanada", dice. 

Pero lo urgente es rescatar a un paciente en coma. Cultura es uno de los ministerios con menor presupuesto (21.5 millones de dólares) el cual se usa en un 80 % para pagar planilla y apenas 440 mil dólares para inversión en infraestructura para la cultura y el arte. Inyectar fondos al presupuesto, dice Callejas, es primordial.

Otras grandes apuestas para el quinquenio son prácticamente una réplica de lo que se hizo en la alcaldía de San Salvador, como el Sistema Sinfónico Nacional, remodelación de centros históricos y la red de bibliotecas; y otras promesas rezagadas, como la revisión del quehacer de la red de Casas de la cultura y la implementación de la educación artística en todos los niveles. Con la diferencia, explica, de que la reorientación del gasto les permitirá ejecutarlo de manera eficiente.

Esta entrevista es el resumen de una conversación de dos horas, en donde Callejas señala que la resolución del conflicto entre la alcaldía de Bukele y el Ministerio por la remodelación de las plazas en el Centro Histórico de San Salvador fue "matonería mutua", y donde se pronuncia sobre la destrucción de Tacuscalco y las denuncias de acoso al interior de la institución.

El Faro también la cuestionó por el señalamiento de irregularidades en la adjudicación de contratos durante su administración en la Secretaría de Cultura de la alcaldía. En enero, Revista Factum publicó una investigación que reveló violaciones a la ley que terminaron favoreciendo con más de un cuarto de millón de dólares a un hombre de confianza de Nayib Bukele. "Si había algún problema, tendría que haber salido (en la Corte de Cuentas)", dice. "Que pongan una demanda, si tanto les interesa". 

Suecy Callejas Secretaria de Cultura de Nuevas Ideas. Foto Carlos Barrera
 
Suecy Callejas Secretaria de Cultura de Nuevas Ideas. Foto Carlos Barrera

¿Ya con la mira puesta en junio 1?
O sea, él sí. Yo me voy la otra semana a ver a mi familia, ja,ja,ja.

¿Serás la ministra?
Eso es algo que él no ha confirmado y que solamente a él le corresponde decirlo.

Ya él en algún momento lo había dicho. Cuando estabas dejando la Secretaría de Cultura de la alcaldía de San Salvador él tuiteó que "serías una excelente ministra de cultura".
Claro, pero eso fue en octubre. Las cosas han cambiado o pueden cambiar. Yo soy emisaria de cultura de Nuevas Ideas y en la estructura del partido soy secretaria de Cultura, pero lo del ministerio es algo que él decidirá en su momento. Yo sigo trabajando en el partido de cualquier forma, y también tengo proyectos personales: soy bailarina, gestora cultural, abogada... No necesariamente estoy aferrada a la idea de un ministerio. Además, Cultura tiene demasiados problemas allá adentro y no me parece una ganga. Es un gran reto que tendría que meditar. No es un sí ciego, es algo que generaría bastantes choques, creo, porque no es un lugar fácil.

¿Qué te hace pensar que no es un lugar fácil?
Lo que sé, ja, ja,ja. Trabajé en el ministerio. Fui bailarina de la Compañía Nacional de Danza en dos ocasiones, en 2008, cuando se fundó, y en 2014. Ambos años renuncié, porque la gestión es bien complicada. Creo que no se termina de entender cuál sería realmente su papel. Cuando vas a cualquiera de las infraestructuras que maneja te das cuenta que siempre está bajo la precariedad. La misma Compañía Nacional de Danza, prácticamente solo tiene planilla, no tiene nada para producir, sus producciones son siempre pobres. También te vas enterando de que al final los partidos han ido pagando sus cuotas ahí. Ser un artista no te garantiza ser buen empleado público, sos artista y seguramente serás muy bueno en lo que hacés, pero eso no garantiza que seás un buen funcionario. Entonces, ese ministerio tiene todos esos problemas y más y más. En algún punto, la izquierda nos hizo creer que la cultura estaba ligada a una gestión de izquierda, y el resultado es un ministerio sobrecargado. También hablo desde mi experiencia desde la alcaldía de San Salvador, era un bloqueo para tratar de administrar o gestionar cualquier cosa con ellos. Incluso, terminamos pagando, o estamos todavía en trámites para pagar, la electricidad que se usa para mantener la iluminación arquitectónica del Palacio Nacional y el Teatro Nacional. Y también está en gestión la catedral. Siempre fue un pleito tener iluminados los espacios porque para ellos no era cómodo porque se gastaba demasiada electricidad. Si esa es su visión de gestión, creo que ese ministerio tiene bastantes problemas. La ministra creo que ha sido bastante pasiva en varias cosas. Entiendo también que es la forma de llevarla bien, de estar tranquila en ese puesto.

Lo que me da a entender tu respuesta es "sí, podría ser interesante, pero no es algo que me atraiga".
A ver, yo tengo 32 años. Para mi carrera podría ser bien interesante. Sin embargo, ni yo soy Gollum ni ese es mi anillo. Creo que es difícil y si un presidente no tiene claro que ese lugar debe cambiar completamente, sería ridículo agarrar un reto que no podrás asumir. Entonces, por eso te digo, él tiene que meditar. Yo creo que lo tiene claro. Él es una persona que cree bastante en el poder de la cultura, más allá de una herramienta, como se ha visto en todo este tiempo, y de alguna forma también entiende que la cultura no es el cáliz sagrado de los artistas, sino que es realmente una construcción ciudadana, humana, y que está todo el rato cambiando, que no es esta cosa que los artistas se merecen. O sea, el ministerio no es una agencia de empleos para artistas, pero por supuesto que la identidad salvadoreña va también ligada a la producción artística salvadoreña, pero no solamente.El ministerio es solo una herramienta desde lo institucional, público, ministerial, ejecutivo; pero no es lo más importante.

¿Cuál va a ser, entonces, la apuesta de Nuevas Ideas para los próximos cinco años?
Todavía lo estoy trabajando. Ya se publicó el Plan Cuscatlán, pero como se abrió a consulta la gente siguió metiendo cosas y probablemente agreguemos algunas más. Lo primero: replantearte las prioridades y por qué realmente necesitamos que exista un Ministerio de Cultura en El Salvador. Porque ahora, tal como está, no lo digo por la gente que trabaja ahí, pero tal y como está y los efectos que se ven en la sociedad salvadoreña, el impacto directo que hay, podríamos perderlo mañana y nadie lo extrañaría tanto. Y es un poco preocupante.

¿Pero replantearlo con miras a que regrese a ser una secretaría de la presidencia o para potenciarlo?
Ahora, tal cual está, le subieron un poco el presupuesto, pero son como 21 millones y al final 18 y algo son para pagar planilla y lo demás son gastos administrativos. ¿Cuál es la inversión? Si solo pagás alquileres, agua, luz, teléfono, internet y empleados, ¿cuál es la inversión?, ¿cuáles son los proyectos? Entonces, yo hice la broma en su momento de que hubiese preferido que nos dejaran la secretaría para hacerla nosotros ministerio. Pero bueno, ya lo hicieron, habrá que revisarlo. La Ley de Cultura no tiene reglamento y, con todos los cortes que sufrió, quedó como una carta de buenas intenciones que no vincula demasiado a nadie y deja ahí a la buena voluntad de la demás instituciones que se creen mecanismos para el fomento, protección, fortalecimiento de la cultura y la producción artística. Entonces, plantear la cultura como derecho humano, como una necesidad y también sacarlo del pleito de ser la hermana pobre de las gestiones... Porque, por supuesto, El Salvador tiene demasiados problemas que arreglar, pero eso no quiere decir que por esos problemas, que son servicios básicos que el país debe proporcionar, vamos a hacer cada vez más escuálidos los presupuestos de cultura o vamos a invertir menos en cultura porque es menos importante.

Pero vaya, ¿cuál será la herencia del gobierno de Nayib Bukele? Los dos gobiernos del FMLN, por ejemplo, ofrecieron una Ley de Cultura y un Ministerio que, como sea, ya existen. Prometieron otras cosas que aún están por verse, entre ellas el Instituto Superior de las Artes, que existe al menos en papel, y la seguridad social para los artistas, que no se hizo. El famoso Eje 9.
Hay acciones concretas que son como las obvias que se van a hacer, pero es un ministerio grande. Entonces, por ejemplo: la recuperación de los 50 centros históricos, que obviamente abarcan las 14 cabeceras más otros centros históricos de otros departamentos; las 14 orquestas sinfónicas, que también van a estar en las cabeceras y que al final es básicamente la reactivación y la puesta en marcha del verdadero programa de coros y orquestas que ya existe. También, la revisión del actuar de las casas de la cultura, porque están desfasadas. Porque en los 70, cuando se crearon, eran un tipo de democratización de la cultura para que la gente entendiera qué era el arte. Ahora ya no tiene sentido.

Algunas básicamente son bibliotecas, casas alquiladas y en mal estado.
Sí, pero son bibliotecas de libros que nadie quiere y que la gente ha donado. Si la biblioteca municipal la hubiéramos hecho de libros que nadie quería, no estuviera llena como está. En las casas de la cultura habrá que revisar un montón de cosas. También se ha visto la necesidad, ya que se abrirá todo el tema de pensiones en El Salvador, de que los artistas que trabajan dentro de las infraestructuras que ya están creadas, llámese Orquesta Sinfónica Nacional, Compañía Nacional de Danza, deben tener un sistema de jubilación completamente diferente al que tiene el personal administrativo, porque no es lo mismo. No podés esperar que un bailarín que empezó a bailar profesionalmente, si ha tenido una buena formación, con 16 años, se jubile a los 65. Y tampoco podés esperar que se terminen convirtiendo en maestros, coreógrafos o en administradores. Pensar eso es una gran señal de que no conocés el sistema. Hay experiencias en otros países. El censo no lo mencionamos en el plan, porque creo que son cosas que se han prometido demasiadas veces y la gente ya no quiere saber más promesas al respecto, quieren que se hagan.

Era una de las grandes reivindicaciones, además.
Sí, pero yo digo mejor hacer que prometer. Las 14 bibliotecas en las cabeceras departamentales, como infraestructura, también van a quedar. Que también dependerá de reactivar y reformar un sistema de bibliotecas que ya existe. Igualmente hay varias cosas que hacer con el Archivo Nacional, recuperar la Colección Nacional de Arte, ver bien a quién le pertenece, porque entiendo que debería de estar en poder del Ministerio de Cultura, pero está en poder de varios diputados, porque en teoría se ha comprado con dineros que no son enteramente de cultura, sino también de la Asamblea.

Son colecciones distintas: la Colección Nacional de Pintura y Escultura, que se empezó a construir a partir de la compra de piezas de arte, que es la que está en poder del Ejecutivo; una que es de la Asamblea, que ha sido comprada con fondos legislativos; una de la Corte y otra del Banco Central de Reserva. Pero de eso me gustaría que habláramos más adelante. Antes solo quiero que aterricemos: ¿la reestructuración del ministerio será el punto de partida?
Sí, reestructurarlo y echarlo a andar. Obviamente tiene que haber una reorientación del gasto y de la inversión, y obviamente debe de haber un refuerzo presupuestario. ¿De dónde va a salir y cómo se va a hacer? El presidente y la persona que esté son los que deben responder eso en su momento.

Esa era mi siguiente pregunta: ¿De dónde saldrá el dinero? El Plan Cuscatlán habla de ejecutar proyectos con fondos de cooperación, pero los cooperantes no pueden subsanar la inversión en cultura que le corresponde al Ejecutivo, que es como ha funcionado más o menos ahorita.
Nosotros en San Salvador hicimos eso. Recibimos una autónoma cuyo 95 % era pago de salarios y su inversión anual rondaba los 12 mil dólares en diferentes proyectos. Lo que hicimos fue reorientar el gasto. No despedimos a casi nadie. Se despidió a dos personas en mi gestión y no fue porque eran areneros, sino porque cometieron faltas graves. Con los dos decretos de retiro voluntario que sacamos, creo que en total se fueron 14 personas. Cuando digo reorientar no me refiero a echar gente, porque no funciona así. Hay que revisar adónde, porque ahí hay una fuga o lo están metiendo mal o se está gastando mal, que también puede pasar. Ese sería el primer paso. Luego es inevitable que se haga un refuerzo presupuestario desde casa presidencial para el ministerio, porque le han puesto llave a un billete de 100 dólares. Es decir, de repente les apagan el aire en unas oficinas porque no hay dinero y están en austeridad. O nunca hay para nada porque, como estamos en austeridad... Pero de repente te podés ir de viaje, te pagan unas cosas, te suben el sueldo... ¿y la austeridad?

Es curioso que mencionés lo de las oficinas, porque hay que partir que el ministerio tiene las oficinas regadas por distintos lados. Cuando se intentó poner bajo el mismo techo al menos a las direcciones nacionales, hasta le hicieron un funeral simbólico a la entonces Secretaría de Cultura.
A mí no me preocupa si las oficinas van a estar en el A5, si lo van a donar o no. Y cuando digo de arreglarlo, si hay que alquilar o hay que comprar para poder poner las oficinas y poner a toda la gente ahí, ¿por qué no hacerlo? Tenés que pensar no solo a cinco años, sino en cuánto tiempo vas a recuperar esa inversión. Porque si esa es la forma de pensar, no hagamos nada, porque todo requerirá un gasto. Arreglar el teatro nacional, el presidente, es un gasto. Hacerle camerinos, ponerle bien las luces; ese teatro no tiene ni tramoya. Eso es un gasto clarísimo. Que dejen de estar cerrados los espacios culturales es un gasto, cambiar los horarios para que la Biblioteca Nacional y las demás bibliotecas no vayan a estar abiertas solo de 8 a 4, ¿quién va a la biblioteca en ese horario, si la gente está trabajando o estudiando? No se abren los fines de semana. ¿Por qué? 

Ahora bien, esta apuesta plantea casi que replicar lo que se hizo en cultura desde la alcaldía de San Salvador: la sinfónica, las bibliotecas, los centros históricos...
Bueno, son 12 propuestas que tienen diferentes ejes. Y una de las más importantes, que entiendo perfectamente que pueda ser de las más complejas, es todo el tema de memoria histórica. Nosotros queremos trabajar, y se ha propuesto así, patrimonio material e inmaterial. Hay que regular, hay que repensar, hay que hacer un montón. Hay más de 600 sitios arqueológicos, los parques están bastante descuidados. No creo, y sería mentir decir que vamos a abrir todos los sitios arqueológicos y los vamos a convertir en parques, porque eso implica demasiado dinero. Sin embargo, por supuesto que se puede rehabilitar los que están y quizá algunos que todavía no estén declarados como parques se podrían declarar. Pero en el tema de memoria histórica hay una gran deuda en El Salvador, que obviamente no se ha querido tocar porque todos estaban implicados. Nosotros no. Y si aparece por ahí algún tío mío que haya estado en la guerrilla o alguna cosa o como militar o lo que sea, a mí no me quedará más que decir: bueno, lo siento, pida disculpas. De alguna forma este tema del perdón y olvido como que se lo quieren tirar a cancillería, cultura, a diferentes instancias, pero luego nadie se quiere hacer cargo, porque es como una papa caliente. Desde cultura sí hay una apuesta a iniciar procesos de derecho a la verdad, obviamente con acompañamiento y un equipo multidisciplinario que no va a ser solamente de cultura, sino que debe estar seguridad, sociedad civil, iglesias, todo.

Bueno, que en términos de memoria, de hecho, ya hay un proyecto en marcha que está desvinculado del Gobierno y lo está liderando el PNUD. Se planteaba si lo que se necesitaba era abrir un museo o unificar los espacios, porque están dispersos: tenemos el monumento en el parque Cuscatlán, el museo de la Revolución Salvadoreña en Perquín...
Sí, pero también hay que hablar de leyes, que es lo que no queremos. Hasta el momento, el marco normativo no está claro. Por ejemplo, el monumento del Parque Cuscatlán, ¿quién creés que es la institución que debe darle mantenimiento?

La misma que administra el parque, se me ocurre.
¿Por qué? Si nunca te pidieron permiso para hacer eso. No hay ninguna carta de cesión. De hecho, el monumento a los desaparecidos es un gran problema para la alcaldía de San Salvador, porque a la hora de la hora nadie se hace responsable. Nosotros terminamos dándole mantenimiento, pero al margen de la ley, porque no hay un mandato claro para hacerlo. Las instituciones públicas no pueden hacer nada que no esté como mandato en una ley o en un cuerpo legal. Creo que es bien importante iniciar los procesos, que se reconozcan desde el Estado, que se le dé la visibilidad necesaria, eso es bien importante. 

Ese espacio se lo tomaron las familias de los desaparecidos, precisamente, porque era como una gran lápida colectiva para recordar a las víctimas de la guerra.
Pero también son espacios que deben ser guiados. No es que vamos a hacer aquí los juicios de Nuremberg y vamos a mandar a la guillotina a no sé cuánta gente. Va más de un proceso de reconciliación, porque aquí no hay espacio para pedir perdón ni para perdonar. Es como que cada quien debe de agarrar sus pedazos, seguir con su vida y ya, y eso es bien fuerte. El monumento es el resultado de todo un proceso y es parte de la visibilización de un proceso, pero no es lo importante, sino el reconocimiento de que algo malo pasó que afectó a muchas personas y que eso hace que esas personas hoy por hoy no puedan seguir con su vida tranquila. El mismo cuerpo de Roque Dalton no sabemos dónde está y eso que es una figura de alto perfil. Hay gente que necesita ir a traer los huesos de su gente y otra que no. El punto es abrir esa posibilidad. Eso es lo que pudimos aterrizar en un eje, en donde se puso tímidamente porque también entendemos que son heridas que pueden causar serias amenazas, incluso bastante sensibilidad. Pero nosotros no tenemos absolutamente nada que perder si iniciamos un proceso de memoria histórica, porque somos parte de toda esa gente que necesita ser sanada. No le tenemos miedo a hablar de eso, a pedir disculpas o pedir perdón en nombre de..., porque es súper claro que no pasó por nosotros.

Foto: Carlos Barrera
 
Foto: Carlos Barrera

A propósito de deudas desde el Estado, dentro del plan se ha incluido la remodelación de los sitios arqueológicos, pero me parece que en la escala de prioridades está un poco más arriba la remodelación de los centros históricos. Genial que haya más espacios públicos, pero tomando en cuenta la destrucción impune de Tacuscalco, ¿no debería también estar dentro de las prioridades principales la revalorización de los sitios arqueológicos y la historia que estos resguardan? En la gestión de Nayib en la alcaldía, los arqueólogos querían excavar antes de que avanzaran más las obras en las plazas, y para no permitirlo, se excusó diciendo que no les daban los tiempos para terminar las obras antes de que empezara la temporada de lluvias, el lodo, la campaña. ¿Qué va a pesar más?
Chivo que sacaste lo de la alcaldía. ¿Si tenés claro cómo fue lo de la Alcaldía?

Sí...
¿Clarísimo?

Clarísimo.
¿Más allá de lo que te han contado?

Sí, vi documentos y escribí un reportaje.
Con la alcaldía lo que pasó fue que ellos dijeron que había que parar la obra y vas a tus tiempos, vos tenés que darle transporte al inspector del Ministerio. Entonces, lo que nosotros propusimos en su momento fue: nosotros pagamos todo y se hace así. Al final esa fue la negociación, no nos paren la obra solo porque ustedes no tienen capacidad de asumir un proceso con celeridad.

Bueno, eso también pasa por tener apenas 10 arqueólogos para todo el país.
Exacto, es un problema. Pero entonces, estaríamos esperando la plaza al día de hoy sí fuéramos con los tiempos del Ministerio tal cual está. 

Eso no justifica que después les bloquearan la entrada con el CAM. Fue una cosa de matonería...
Fue un momento tenso, fue matonería de ambos lados. El director también bloqueó la obra porque le daba la gana, pero creo que esas son apreciaciones bastante subjetivas.

Bueno, Nayib dijo: "ni aunque encontremos aquí la tumba de Atlacatl vamos a dar permiso".
Es que no estaba la tumba de Atlacatl...

Porque Atlacatl es un mito, no existe.
Exacto, ja,ja,ja. Pero el punto es que lo que se descubrió al final fue el mosaico, el mosaico se iba a curar y a restaurar en lo que se pudiera.

Eso fue en la Plaza Morazán, pero de donde le bloquearon el acceso a los arqueólogos fue en la Plaza Libertad.
Pero las ventas arqueológicas se van a hacer. Bueno, al menos estaban hechas para que la siguiente alcaldía lo hiciera. Todo lo que ellos mismos no han hecho se va a hacer. Y ahí es donde regreso al punto del marco normativo. La Ley Especial de Protección al Patrimonio y su reglamento no establecen claramente cuáles son las obligaciones de quién y en esa zona gris dejan varios espacios a conflictos de intereses. Tanto desde el privado y cualquier otra institución, o del mismo ministerio, porque no está claro. Las plazas, en teoría, solo están en administración de la alcaldía, pero son espacios públicos nacionales. Los monumentos no son responsabilidad de la alcaldía. ¿Alguien hace algo por ellos? Si fuésemos un país medianamente serio, también podríamos demandar por omisión por qué no han cuidado el Palacio, por qué no han cuidado y preservado los monumentos, pero nadie dice nada. Entonces, sí, puede que haya sido un momento tenso; sin embargo, se hacía o no se hacía.

Luego tenemos el caso de Tacuscalco en donde, pese a que hubo un apoyo importante de parte de presidencia hacia los arqueólogos, no se exigió a la Policía que hiciera efectivo el paro de labores ordenado por un juzgado ambiental. ¿Qué podemos esperar de esta gestión?
Yo te diría que tengo que leer bien antes de hablar. No he leído la demanda tal y como está planteada desde la gente de la constructora entiendo que hay dos. Ahora bien, Tacuscalco, desde mi punto de vista jurídico personal, que quede claro, está en un punto de no retorno y de negociación, porque ahora se está afectando otros derechos, ya hay propietarios de vivienda.

Claro, pero ahí quien tiene que asumir la responsabilidad es el empresario, porque lo que quedó establecido es que nunca debió de haberse construido ahí.
Lo que pasa es que hubo mala actuación de varias instancias nacionales.

Las alcaldías de Sonsonate y Nahulingo, por ejemplo. Porque los ministerios nunca dieron su autorización.
Yo creo que también hubo una mala actuación del Ministerio de Cultura desde el principio, porque los arqueólogos dieron el aviso mucho antes de que mandaran la carta. Entonces, evidentemente por favorecer personas se dejó que la construcción iniciara y siguiera su curso. También creo que las solicitudes ahora ya están en un punto de negociar y de conciliar que se paguen las indemnizaciones a las instituciones. Que paguen y que se invierta esa plata en otra cosa. Ese es mi punto de vista jurídico. Porque ya no vas a sacar a esa gente, no vas a reconstruir todo lo que ya se robaron y quebraron.

Pero ¿y el daño a los vestigios?
El sentido no es que se salgan con la suya los de la empresa. Tienen que pagar millones de dólares, porque han vulnerado derechos de El Salvador, no solamente de una comunidad en específico. Pero eso va a tener que ver también con la sana crítica de los jueces que lo vean y si lo entienden, que es lo que a mí más me preocupa. Entiendo que también dentro del informe, cuando se hizo la consultoría para ver si era viable o no, había solamente un espacio que se proponía que se dejara, que eran más o menos tres manzanas de terreno, que no se construyera sobre ellas, y que se construyera en todo lo demás. Entiendo que la constructora dejó esas tres manzanas, pero ellos quieren 25 manzanas, que es prácticamente todo el terreno. Ya se construyó, ya se vendió, ya no estás hablando solamente de vulneración de derechos. Es vivienda, economía, resarsiciones, o sea, se viene un gran caso si no se llega a un punto medio de conciliación y sentar un precedente y que la gente haga bien su trabajo, pero que lo haga bien desde el principio y que los límites estén claros. Los límites y las competencias legales no están claras. Entonces, cualquiera cree que puede empezar a trabajar un terreno, donde sea...

La ley establece claramente que tiene que pasar por autorización del Ministerio.
Tiene que pasar por Cultura, Medio ambiente, Opamss, Alcaldía...

La página de Casalco, en el apartado de marco normativo, incluye la Ley Especial de Protección al Patrimonio y su reglamento como leyes a tener en cuenta para quienes se dedican a la construcción. Tampoco se puede alegar ignorancia de la ley.
No, no se puede alegar. Sin embargo, estoy segura que hacés una encuesta breve y...

La mayoría no conoce la Ley de Patrimonio, como tampoco seguramente la Ley de Cultura, pero creo que la postura que va a llegar a sentar el gobierno respecto a Tacuscalco para que no suceda con otros sitios arqueológicos es importante, porque la inversión también debería de pasar por adquirir otros sitios arqueológicos.
Pero también a quién le queda. ¿Con qué dinero vas a adquirir si no tenés dinero para operar tu día a día?

Ahorita, por ejemplo, hay dos sitios arqueológicos que adquirió el Estado en 2014...
Y los han estado saqueando porque no hay suficiente personal ni para que investigue, ni plata para que investiguen y abran, ni para que pongan vigilancia.

Tanto la Ley como el reglamento establecen que la vigilancia es de las alcaldías. Claro, el ministerio es el encargado de velar por la protección del patrimonio, pero...
Pero si es una alcaldía pequeña, que apenas tiene 15-20 agentes del CAM y tiene índices altos de violencia.

El gobierno tiene la Policía.
Sí, por supuesto. Entonces yo digo: saquemos a los militares a que vayan a cuidar. Pero no, no es su trabajo. Hay un claro desorden a nivel normativo, administrativo y, aparentemente, cada ministerio va trabajando un poco a su bola, que es parte de lo que Nayib también explicó cuando presentó la plataforma de gobierno, y dijo que no puede ser que cada ministerio pretenda ser autártico y que entonces son tus proyectos ministeriales y ya. Es una sola presidencia, es un solo país, un solo proyecto de reorientar cada cosa que se ejecuta, cada línea, hacia el bienestar social. Entonces, si se está peleando Hacienda con Medio Ambiente, con Cultura, con Educación... Como ahora pasa también con el tema del Instituto Superior de las Artes por decidir quién tiene la batuta de educación media y superior. Es el Ministerio de Educación, y por qué no está metido en el proyecto del ISAR, no sé. No lo he leído tampoco. Conozco a las dos personas que llevan la línea, pero tampoco es que haya hablado de eso, porque entiendo que es casi que un documento de inteligencia del Estado.

Hablemos un poco ahora de la Colección Nacional de Pintura y Escultura. El plan Cuscatlán propone que el Palacio Nacional se convierta en la nueva casa y para eso entiendo que los archivos se van a mover.
Se deben mover. Ponele, para tener solo el archivo nacional hay que adecuar un lugar. Esos documentos no pueden estar ni en el Palacio, ni en la Biblioteca Nacional.

En teoría su casa es la Sala Nacional de Exposiciones, en el parque Cuscatlán, que tiene unos tres años de estar clausurada. Además, en 2013 se inauguró la Pinacoteca que luego cerró la gestión de Ramón Rivas, porque se supone que ahí iban a construir el Museo de Historia. ¿Qué va a pasar? Es decir, hay que hacer inversión en el Palacio para adecuarlo para recibir la colección, pero y la inversión que se hizo en ex Casa Presidencial, ¿qué?
No, no. Lo que pasa con la Sala es que, si bien está clausurada, va a ser de la primera fase de entrega del parque Cuscatlán, que va a ser, en teoría, julio de este año. La Sala iba a sufrir una remodelación arquitectónica por el mismo plan para que se integrara. También se iba a hacer una readecuación a todo el Monumento de las víctimas y desaparecidos para tratar de que ya no sufriera tanto a la intemperie. La colección regresa a la Sala, porque es donde pertenece.

Bueno, pero es que ahorita está repartida.
Porque se tenía que sacar...

No, antes de eso. Cuando Sánchez Cerén asumió la presidencia, convirtió la residencia presidencial en una casa de exposiciones que lo que hizo fue encerrarla, porque quienes tenían acceso a ella eran los invitados del presidente y algunas visitas programadas de centros escolares. Por eso la Pinacoteca nos parecía algo plausible porque, aunque estaba en San Jacinto y no es necesariamente la zona más accesible para todo el mundo, ya le daba una casa.
Lo que aprendimos en San Salvador era que no siempre la gente debía llegar a los lugares. Por supuesto los lugares deben de estar abiertos y deben ser accesibles, pero también podés sacar las colecciones a la calle. No te digo sacar un Camilo Minero y exponerlo en la intemperie. Te digo hacer la litografías, sacar buenas fotos, tal y como se hizo con las exposiciones itinerantes del Museo del Prado, que también después lo hicimos con la exposición permanente del Marte y lo expusimos en las fuentes Beethoven; eso permitía que la gente lo disfrutara. Es un plan a doble vista: mejorar el acceso y sacarlas a la calle, porque no toda la gente va a llegar. Y también, en el momento en el que lo sacás te permite llevarlo a cualquier lugar, y ya no te limita solamente el espacio. Esas son las cosas que creo que se deben de ir innovando en El Salvador y que se hacen en otros lugares. Y aquí falta eso, también cobrar la entrada a los lugares limita la cantidad de visitas que vas a tener. Los museos deben revisarse. Hay un montón de espacios que no están totalmente utilizados.

¿Por ejemplo?
El Muna tiene varios espacios vacíos en las partes de arriba, hay que revisar las colecciones, ver si están completas. Las colecciones se llaman así porque son un conjunto de obras.

Hay un montón de cosas en bodega que nunca se han exhibido también.
Hay un montón de cosas que no están catalogadas, que no sabemos bien por qué están ahí o por qué no están ahí. Hay varias irregularidades, pero son administrativas que no creo que todas sean con mala intención, sino que así se han hecho las cosas siempre. También en el Palacio Nacional hay un montón de espacios que nos conocemos, porque están cerrados. Casi se usa de bodega.

Hay salones que permanecen cerrados, donde lo que hay son estantes del archivo, sin luz ni nada.
El archivo debe, debe, salir de ese lugar, o nos vamos a quedar sin Archivo nacional. Y debe ser gestionado por alguien especialista en gestión de archivos. Que no es una cosa que yo me inventé, sino que es algo que un montón de países ya tiene. Es como los museos, que están como están porque no los están administrando museógrafos, ni siquiera curadores que puedan conocer sobre la verdadera necesidad de gestión de un lugar. Todos quieren dinero para trabajar, y lo entiendo, pero de nada te va a servir como gobierno poner el dinero si nadie lo va a saber administrar bien o qué es lo mejor. No hay espacios de gestión ideal, no existe lo perfecto. Tenés que aprender a trabajar con lo que tenés, solicitar más, pero también eso debe ser justificado. No solo decir que para que trabaje bien el Ministerio de cultura necesito 60 millones, que estoy segura que podría hacer un presupuesto en el que se invierta esa cantidad de dinero y sería perfecto.

Eso estaba pensando. Para poner en orden la casa e invertir para llenar vacíos en la gestión, el presupuesto podría hasta triplicarse.
Hay que reorganizar el gasto. Estoy segura de que el Ministerio no está podrido completamente. También sé que el Ministerio ha tenido una gran nube negra encima porque lo han administrado mal y han metido demasiada gente que no era necesaria. Son 1 200 empleados, es muchísimo para un ministerio en el que al menos yo no sé qué va a pasar en el Teatro Nacional el fin de semana. La difusión es malísima, hay que arreglarla, hay que trabajar en innovación administrativa. No puede ser que los formularios se sigan llenando a mano. Todavía seguimos trabajando como si fuera tu oficina personal. Un poco de respeto es lo que hay que poner ahí. Nosotros tratamos de hacer este plan pensando en que no es fácil para quienes quieren perseguir una carrera artística. El Plan Dalton, para mí, alguna vez lo hablábamos con Gabriela: "púchica, si nosotras hubiéramos tenido esas oportunidades". Que se abra un plan nacional de becas a nivel internacional en donde podás estudiar lo que querrás, siempre y cuando te comprometás a regresar y a tener un buen desempeño, obviamente.

Hace unos días, de hecho, el Ministerio anunció las becas Fantel para artistas.
A ver cuánta gente se mete. Obviamente todo es bueno si alguien se beneficia de ello. Sin embargo, que abran el Instituto Superior de las Artes sin tener un verdadero plan de gestión me parece una falta de respeto.

En septiembre del 2015 Nayib Bukele nombró a Suecy Callejas como secretaria de Cultura de San Salvador. Foto: Carlos Barrera
 
En septiembre del 2015 Nayib Bukele nombró a Suecy Callejas como secretaria de Cultura de San Salvador. Foto: Carlos Barrera

¿No debería pasar el plan de educación artística por mejorar las condiciones del Centro Nacional de Artes y la Escuela Nacional de Danza? 
Yo creo que sí, pero esa es mi opinión. ¿Cómo vas a poner a estudiar en un nivel superior si no tenés la bases? No hay ni siquiera una plantilla suficiente de maestros acá que puedan dar clases a nivel superior. No porque no tengan la experiencia, sino porque no tienen las credenciales. Lo primero que hay que hacer es acreditar a toda la gente que va a dar clases, y todos tienen que entrar también en un proceso. La Escuela Nacional de Danza y el Cenar no tienen acreditación. ¿Por qué no acreditarlos primero? Y empezar desde los maestros, evaluar su capacidad real para dar clases. En la escuela no cabe la gente y está todo el tiempo trabajando desde la pobreza, no tenés los recursos para trabajar. Creo que es una falta de respeto que solamente para poner el chequecito de que lo hicieron lo estén sacando ahorita (el ISAR). Sería más honroso que dejaran ahí el documento y que se hiciera bien, o que se invierta la plata. En cinco años tenés la posibilidad de sacar a un montón de gente si les das becas.

La falta de certificación ha generado que en este país muchos sigan pensando en el arte como un pasatiempo, ligado al "¿de qué vas a vivir?"
Y es que, ¿cuál es la oferta? ¿Cuál es la salida laboral que ofertás a la carrera que estás creando? Hay una Compañía Nacional de Danza, un Ballet Folclórico, una Orquesta Sinfónica, en la cual la gente se jubila a los 65 años. Andá ve cuál es la edad media y cuántas plazas se abren anualmente. Además, aquí la gente se puede jubilar y seguir trabajando. Y está permitido legalmente porque las pensiones son muy bajas y el Estado lo sabe. Hablar de cultura no es solamente hablar de una arista. ¿Cuál es la renovación realmente? ¿Van a ser ellos profesores? Podés tener un artista espectacular que no sabe dirigir, que no sabe dar clases, y no necesariamente tenés que casarte con la idea de que cada artista va a dar clases. Es más, hay artistas que producen muy poco, pero son muy buenos pedagogos, editores, qué sé yo. Hay gente que tiene ese otro talento. Esto podría ser por supuesto una industria. Pero tal como está ahorita montado... Es como que si haciendo la torre de Jenga le quitás los tres de abajo, se te viene para abajo y la querés empezar a construir desde la punta. Han tenido 10 años para hacerlo y montarlo bien, y dinero hay, lo que pasa es que no se ha puesto donde debería ponerse. Tampoco digo que sobre, estoy consciente, pero creo que sí hay plata.

Suena a que estás dando por desahuciado al Ministerio.
No, yo creo que está en coma. Han tenido la oportunidad de desconectarlo varias veces, pero aún así les parecía que es necesario.

La gestión cultural se convirtió en bandera. Y es que, por ejemplo, para las dos campañas presidenciales del FMLN fue vital el apoyo de los artistas, construyeron de sus propuestas el Eje 9. ¿Cómo fue en el caso del Plan Cuscatlán, con quiénes se reunieron?
Sí nos reunimos con diferentes colectivos de artistas que nos pidieron que no dijéramos su nombre porque no querían ligarse directamente. También artistas que nos escribieron desde fuera, gente con la que ya habíamos estado trabajando, gente en comunidades, diferentes grupos. Luego, con la consulta en la plataforma vimos que los temas eran los mismos. Pero no nos hemos concentrado tanto en los artistas, porque entendemos que el Ministerio, por supuesto, que debe integrarlos, pero no se corresponde a los artistas.

El debate de los últimos años, a partir de la alta rotación en puestos estratégicos en el ahora ministerio siempre ha sido si quien debe de ocupar esos puestos es un artista o una persona que ejecute. Decís que es el presidente quien va a elegir a los funcionarios. Pero a vos, como emisaria de cultura, ¿a quiénes te gustaría ver, quiénes deberían de estar a la cabeza de las direcciones?
No sé, ja,ja,ja. Creo que hay varias personas que ya trabajan ahí. También hay que diferenciar lo de los cargos de confianza con los de ejecución. Y no siempre la persona que tiene el cargo es quien ejecuta.

Pero ayuda que tenga claridad sobre lo que se quiere hacer. Si solo está ahí porque tiene la confianza del ministro y del presidente...
Exacto. Esa es la cosa. No quiero decir mucho, porque no quiero meter a nadie en problemas, pero creo que hay varia gente en el ministerio que tiene un montón de experiencia y que son quienes hacen que las cosas pasen. Y que simplemente han sido invisibilizadas durante un montón de tiempo porque no han tenido la corona de la confianza. Si a mí me preguntaran, sería bien interesante darle una oportunidad a esas personas a que tengan cargos de dirección para hacer todas esas cosas que ya conocen cómo hacerlas. No te puedo decir, pero hay un montón de gente en el ministerio que puede asumir con una mano en la cintura cualquiera de esos cargos y hacerlos bien.

Ha habido rostros visibles, por ejemplo: Marvin Aguilar.
Él es un analista político que trabaja en el Ministerio, en audiovisuales... Ja,ja,ja. Es todo lo que yo te puedo decir... Él apoya a Nuevas Ideas y ha estado en diferentes paneles también, hablando de las plataformas, él estuvo dentro del equipo con el que escribimos la plataforma de cultura, hizo sus aportes puntuales, tiene un conocimiento del ministerio. Pero al menos yo no te podría decir que Marvin cambiará de puesto porque no me corresponde decirlo. Sí me corresponde que espero que los directores nacionales pongan su renuncia, que presenten sus informes y se vayan con la consciencia tranquila, y que sea cada administración que decida.

Hemos hablado de la importancia de resolver los problemas estructurales del ministerio. Uno de los que no se habla es el tema de acoso, aunque uno de los secretarios fue obligado a renunciar, donde el exdirector del Ballet Folclórico Nacional acumula ya seis denuncias en la Fiscalía por acoso sexual. ¿Esta administración va a ser tolerante con este tipo de comportamientos? Aunque vos no seás la ministra de cultura, como secretaria de cultura del partido, ¿vas a emitir pronunciamientos al respecto?
Por supuesto, aunque no sea bien recibido. Si algo he entendido es que se puede tener micrófono y que lo podés usar para todas esas causas que te parece que son las correctas. Creo que lo importante es que todo se lleve conforme a un marco legal. Que se hagan las denuncias. Los lugares grises son los complicados. Yo entiendo que la ministra no haya podido apartar a Roberto Navarrete totalmente y dejarlo sin goce de sueldo, porque la Ley no le da la posibilidad. Sin embargo, ella no debería de tener una actitud tan pasiva casi que llorando con él, por lo horrible que le ha pasado. Ese es el problema. Hay que tener posturas y si no le gusta al presidente, ni modo. Es complicado tomar posturas desde lugares donde la inseguridad jurídica te toca como funcionario. ¿Y si lo declaran inocente? Te imaginás la fuerza con la que va a regresar ese hombre. Algún día va a caer, pero probablemente no sea ahorita.

Hay mil temas más que quizá cuando te nombren ministra los podremos hablar...
Ja,ja,ja.

...pero es mi deber como periodista hacerte preguntas sobre la investigación publicada por Factum. Según los contratos que muestra el reportaje, se lanzaron licitaciones que ya tenían ganador, pero igual se participó con ofertas falsas. Eso es una falta a la Lacap que, como mínimo, conlleva una sanción. ¿Qué garantías puede tener la gente que votó por ustedes que alzan como bandera la lucha contra la corrupción?
Te lo voy a decir a vos porque confío en que no vas a hacer igual que ellos. Yo les contesté y todavía fui bastante clara en pedirles que ojalá me citaran textualmente, que no lo hicieron. Entonces, uno: todo está completamente fuera de contexto. Y, de hecho, para tratar de tener una nota, mezclaron contratos de Secretaría de cultura y de la central. Y la Secretaría es una autónoma. Si toda la información está fuera de contexto, ¿de qué sirve que yo trate de aclarar algo que ya es una mentira en sí?

(El Faro consultó a Factum sobre la respuesta que Callejas envió. Callejas no respondió a las preguntas enviadas por el periodista y se limitó a decir que no respondería preguntas del medio argumentando que la investigación se trataba de un ataque a la campaña de Nayib Bukele).

Mario Piche le admitió a Factum que él participó en licitaciones aún cuando ya se había entregado el producto.
Yo no estaba cuando Mario habló con ellos, no sé lo que les dijo. No puedo asegurar que dijo eso. Porque así como no me citaron a mí, que fue por escrito porque soy abogada y no peco en ese aspecto, no te puedo decir qué harían con la información que él les dio verbalmente o por llamada. No he hablado con Mario de eso. Hasta me sacan una novela ahí en donde yo andaba con Mario en 2011. Yo vivía en Cuba con mi novio italiano con quien me iba a casar. Lo que más me ofendió fue eso. ¿Por qué voy a hablar o a tratar de defenderme sobre algo que no tiene real sentido? No era yo, querían dañar a Nayib, yo solo fui una persona que se pasaron llevando y al pobre Mario también. ¿Qué garantía podríamos tener ahora? Pueden revisar mi patrimonio, mis declaraciones de renta. Lo que tengo son 20 mil dólares de préstamo estudiantil.

La nota no dice que buscabas quedarte con el dinero de la contratación irregular.
Sí, pero entonces yo sería la peor corrupta del mundo. Porque entonces estoy robando para otra gente.

El texto en realidad habla sobre las irregularidades con que se adjudicaron esos contratos, incluso siendo Mario vocal de la secretaría.
No, el texto decía que había una red de corrupción y bla, bla, bla. Incluso se me acusa directamente de falsificar firmas.

Eso no se lo adjudican ni a Mario, en realidad.
Yo después le dije a Mario que él podía demandarlos, pero no vale la pena, porque sería ponerlos en un micrófono que no se merecen.

Pero ¿y el hecho de que él siendo vocal ganara licitaciones para la secretaría?
Él fue vocal ya ni me acuerdo en qué año. Al principio y no me acuerdo si su contrato coincidía con ese período.

Él, de hecho, admite que llegó a pensar que podía ser un conflicto de intereses y que te lo dijo a vos y que le pediste que esperara algún tiempo mientras encontraban cómo reemplazarlo.
Sí, pero además soy una mente maestra, brujil, hipnotizo gente para que haga lo que yo quiero. Ja,ja. Eso me gustó. Este año van a empezar a hacer auditoría en Corte de Cuentas a petición del alcalde Muyshondt. 2015, 2016 y 2017 ya se auditaron, tanto por un externo como por Corte de Cuentas. Si había algún problema, tendría que haber salido. Y, como te digo, que se haga lo que procede legalmente. Me encantaría que se hubiera dicho ahí, pero yo no tomaba decisiones sola. La Secretaría de Cultura es un ente colegiado, en donde se toman decisiones desde una directiva, no desde el secretario. Si se saca de contexto, no tengo por qué decir nada. Y también, por supuesto, que había motivos más electorales para perjudicar a Nayib y eso lo entiendo perfectamente. Estoy segura que yo no me he robado nada y que con muchísimo gusto pueden revisar lo que quieran de mi patrimonio. Siempre y cuando se haga de forma legal y no a través de intimidaciones ni tretas. Que pidan una orden y me revisen. Que pongan una demanda, si tanto les interesa. 

Publicidad
Publicidad
 CERRAR
Publicidad