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Los pastores de Trump también tientan a Nayib Bukele

Los pastores que lideran el movimiento cristiano que apoya al presidente Donald Trump y que han logrado que países como Guatemala y Honduras muevan sus embajadas en Israel a Jerusalén han encontrado en Nayib Bukele a un mandatario dispuesto, al menos, a escuchar sus propuestas. Bukele, quien ha huido a responder sobre la religión que profesa, se presentó ante ellos en julio pasado para dar testimonio de cómo Dios lo favoreció para llegar a la presidencia.

 
 

De un creyente de palabra a un creyente de milagros y profecías. Así ha descrito Nayib Bukele, presidente de El Salvador, su travesía religiosa de los últimos ocho años. El 23 de julio, en un hotel de San Salvador, Bukele aseguró que Dios le había pedido, "en señal de humillación", contar algo a los 200 líderes religiosos que tenía enfrente en ese evento. Uno de esos pastores es cercano al presidente Donald Trump, quien ha liderado una cruzada pro Israel en Latinoamérica. Lo que contó, sin embargo, no era nada humillante, sino el relato de cómo el espíritu santo se había manifestado antes de las elecciones a unos pastores evangélicos para anunciarles que Bukele sería presidente de El Salvador.

Bukele apareció recientemente en la vida política de un país acostumbrado a veteranos dirigentes que llevan décadas en sus cargos. En 2011 decidió que quería convertirse en alcalde de Nuevo Cuscatlán; su plan era dedicarle nueve años como gobierno y luego regresar al mundo de los negocios. Logró la candidatura y ganó la elección municipal en 2012. Su plan estaba en marcha hasta que, a mediados de su gestión, mientras él pensaba en la reelección, un grupo de pastores evangélicos de distintos partes del país que no conocía, según cuenta, se dio cita en su despacho municipal para trasladarle la noticia que Dios les había comunicado: su carrera política no terminaría en ese pequeño municipio, sino que se convertiría en alcalde de San Salvador, presidente de la República y un cuarto cargo que todavía no le será revelado. “Yo creía en Dios, pero nada de milagros, nada de profetizaciones”, recuerda. Les agradeció la visita, rezaron y los despidió. 

La escena se repitió luego con el pastor Juan Carlos Hasbún, quien había llegado a pedirle permiso para construir una iglesia Kemuel en el municipio de Nuevo Cuscatlán. Parte de la conversación también incluyó la repetición del anuncio hecho por los otros pastores: “Dios me ha puesto en mi corazón decirle que usted va a ser alcalde de San Salvador, presidente de la República y un cuarto puesto que aún no le va a ser revelado”. Días más tarde, según el relato del presidente, el FMLN le ofreció la candidatura por San Salvador. El 1 de marzo 2015, día de la elección, Bukele asistió a un culto oficiado por Hasbún en un hotel capitalino.

Estas historias forman parte del anecdotario que Bukele compartió como testimonio con pastores locales, de la diáspora salvadoreña en Estados Unidos y de la Latino Coalition for Israel (LCI) en un evento realizado en el hotel Crowne Plaza de San Salvador. La convocatoria se giró como el Primer Encuentro de Pastores, líderes y empresarios con visión de nación, y fue una especie de culto magnificado en donde, además de alabar a Dios, se hablaba de Bukele como uno de los príncipes que "Dios eligió" para Latinoamérica en una cruzada pro Israel protagonizada por líderes religiosos de la Oficina de la Fe de la Casa Blanca de Donald Trump. 

El 23 de julio, el presidente Nayib Bukele dio un testimonio ante los líderes evangélicos de la diáspora, del movimiento Pastores por El Salvador y de la Latino Coalition for Israel. El evento, privado, se desarrolló en el hotel Crowne Plaza de San Salvador. Foto de María Luz Nóchez
 
El 23 de julio, el presidente Nayib Bukele dio un testimonio ante los líderes evangélicos de la diáspora, del movimiento Pastores por El Salvador y de la Latino Coalition for Israel. El evento, privado, se desarrolló en el hotel Crowne Plaza de San Salvador. Foto de María Luz Nóchez

Bukele no lo mencionó como parte de su testimonio, pero en junio 2017, el pastor Franklin Cerrato, representante de los pastores de la diáspora en Estados Unidos, también lo visitó en su despacho municipal en San Salvador para reiterarle la profecía. Cerrato fue uno de los principales organizadores del evento y quien insistió, cada vez que tuvo el micrófono en la mano, en el interés de ese grupo de pastores congregados de presentar una “propuesta de iglesia para la nación”, un plan de trabajo conjunto para “recuperar los valores y principios para la familia”.

En un video dirigido hacia su comunidad religiosa, publicado el 27 de septiembre 2018, Cerrato habló de un acercamiento con Federico Anliker, Secretario General de Nuevas Ideas, durante la campaña, y ahora presidente de la Comisión Ejecutiva Aropuertuaria de El Salvador. En aquella reunión, según Cerrato, buscabana que la posición del partido de Bukele fuera afín a la de la Iglesia evangélica en cuanto al matrimonio y el aborto. Anliker, asegura, le dijo que sí. En sus conclusiones, el pastor anuncia que "Ya comencé a hablar con diferentes organizaciones en El Salvador, pastores que tienen iglesias grandes que si ellos quieren ser parte de esto. Vamos a buscar una reunión con Nayib Bukele y firme un documento, no va a ser un documento legal, pero un documento de palabra que es profamilia y provida".

Si bien Bukele ha fundamentado su meteórica carrera política en decirse diferente a los demás políticos y, sobre todo, a los anteriores presidentes de El Salvador, en este tema se ha comportado como varios de ellos. Ante los pastores evangélicos, Bukele habla como dicta el manual político salvadoreño desde hace décadas.

Este es el segundo evento de gran magnitud que el presidente sostiene con los evangélicos, aunque a este la prensa no estuvo invitada. El primero y más público ocurrió el 8 de diciembre 2018, en vísperas de cierre de campaña, cuando él se comprometió con la creación de una Secretaría de valores, que acompañaría el esfuerzo que sobre el terreno hacen las iglesias evangélicas. El anuncio fue sellado con él de rodillas frente a un grupo de pastores que sobre una tarima lo ungieron como futuro presidente.

A dos meses de haber tomado posesión, Bukele aún no ha oficializado dicha secretaría, pero ha dado pasos contundentes que han hecho saber al movimiento evangélico que su agenda moral era compatible con su pensamiento y que apoya el matrimonio heterosexual y rechaza el aborto. Posterior a la unción de los evangélicos, y una vez electo presidente, invitó al pastor de la iglesia californiana River Church, Dante Gebel, un rockstar entre los evangélicos, a compartir escenario con el Arzobispo de San Salvador durante el traspaso de mando para bendecir a su gobierno.

El pasado 31 de julio 2019, la Sala de lo constitucional de la Corte Suprema de Justicia resolvió desfavorable un amparo de inconstitucionalidad sobre la candidatura presidencial de un expastor evangélico para las elecciones recién pasadas. En el texto, los magistrados explican que “las decisiones o medidas estatales no pueden tomarse con base en una religión”. Esta representa un precedente importante para el Estado salvadoreño, en donde a pesar de que se repite constantemente que somos un Estado laico, la constitución no lo consigna en ninguno de sus artículos. Esto ha permitido, por tanto, que discusiones como la despenalización del aborto en causales, el matrimonio igualitario y la educación sexual sean tratadas desde el plano moral antes que el científico, educativo o de derechos humanos.

El precedente es importante en tiempos en los que los pastores aspiran a convertirse en consejeros del Ejecutivo y, eventualmente, también que su lobby influya en el traslado de la embajada salvadoreña de Tel Aviv a Jerusalén.

Un camino hacia Jerusalén

Entre los organizadores estelares del evento con líderes evangélicos del pasado 23 de julio estaba Mario Bramnick, uno de los pastores cercanos al presidente Donald Trump, cuya misión es hacer cumplir el derecho bíblico de reconocer Jerusalén como capital de Israel. En una entrevista con Columbia Journalism Investigations, el también presidente de la Latino Coalition for Israel, reconoció que la estrategia que lidera consiste en reunirse con los presidentes, los líderes, la iglesia y los pastores para explicarles la importancia espiritual y política de mover la embajada. “En génesis 12, 1 a 3, la Biblia, Dios, dice que el que bendice a Israel será bendecido y el que maldice a Israel será maldecido y hay muchas otras escrituras. Por ejemplo, el tema de pro vida, pro matrimonio, para nosotros no es tema político, es lo que dice la Biblia. ¿Por qué los cristianos están tan en favor de Israel? Es por el mismo motivo que estamos tan a favor de la vida, porque nosotros creemos que la palabra de Dios es la palabra de Dios literal. Cuando la Biblia nos dice que la vida empieza en concepción, si la Biblia nos dice que hay que bendecir a Israel es un tema bíblico espiritual”.

Bramnick aprovechó su intervención en el evento del 23 de julio con los pastores evangélicos salvadoreños para hacer notar el lobby que realizan por Israel y su acceso a líderes latinoamericanos. "Estamos en una etapa de cumplimiento de la profecía de los 70 años. El tiempo de cautiverio de El Salvador se acabó, el señor está levantando Ciros no solo en Estados Unidos, sino en Latinoamérica. Bolsonaro es un Ciro, su presidente Bukele es un Ciro para este tiempo, la mano de Dios está sobre él", dijo, en alusión a Ciro el Grande, un rey persa que según la Biblia conquistó Babilonia y liberó a los judíos.

El pastor se jactó de que la intercesión divina, pero también el lobby de la Oficina de la Fe, lograron que el gobierno de Jimmy Morales moviera la embajada de ese país hacia Jerusalén. Según dijo, todo gracias a la "palabra profética del presidente (Morales)". "He tenido la honra de conocer a ocho jefes de Estado. Hay un tren de gloria que se está moviendo. La Iglesia tiene un poder y estamos en un tiempo muy sobrenatural. Cuando nos unimos, la gloria de Dios desciende", añadió.

El primer encuentro de Bramnick con Bukele fue en abril de este año, cuando él ya era presidente electo, reunión en la que también estaba el pastor Cerrato. El Faro contactó a ambos por teléfono y correo electrónico para preguntar a qué acuerdos habían llegado con el presidente, pero hasta el cierre de esta nota, ni ellos ni el presidente ni la Secretaría de prensa de la presidencia respondieron las preguntas de este periódico.

Mario Bramnick, el presidente Nayib Bukele y Franklin Cerrato, pastor evangélico para la diáspora salvadoreña. Imagen tomada de la página de Facebook con acceso público de Bramnick.
 
Mario Bramnick, el presidente Nayib Bukele y Franklin Cerrato, pastor evangélico para la diáspora salvadoreña. Imagen tomada de la página de Facebook con acceso público de Bramnick.


Yosef Garmon, el rabino principal de la comunidad judía en Guatemala, también fue parte de la reunión de los líderes religiosos con Bukele en julio, ese mismo día en que el presidente contaba su testimonio. Además de ser fundador de la Coalición Humanitaria Internacional, Garmon fue uno de los principales lobbistas para que Jimmy Morales, presidente de Guatemala, decidiera mover la embajada a Jerusalén. Su organización realiza donativos de alimentos, medicinas y materiales de construcción a comunidades pobres en Guatemala. En El Salvador, su brazo es la Fundación Jerusalem, a la cual el pasado 4 de junio Bukele dedicó un tuit de agradecimiento por la donación de 5 millones de dólares en medicinas, que servirían para cubrir el desabastecimiento en hospitales.

Este fue el primer acercamiento entre la fundación y el presidente, aunque, según dijo Laura Ventura de Hernández, presidenta de la institución, pronto anunciarán otro proyecto juntos. Mientras tanto, el trabajo de ellos ha consistido en hacer donaciones a distintos municipios que a cambio bautizan una plaza, una calle o un parque como “Jerusalem, capital eterna de Israel”. El último de estos nombramientos fue el 24 de julio, en Santa Cruz Michapa, Cuscatlán, con el que ahora suman 8 puntos en todo el país con el mismo título.

En todo caso, la agenda impulsada por los líderes evangélicos aglutinados en la organización Pastores por El Salvador y el Movimiento Pastoral de la Diáspora Salvadoreña no es exclusiva de quienes profesan esa religión. Después de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, el movimiento conservador católico tomó fuerza y logró reformar el código penal y la Constitución para penalizar absolutamente el aborto y proteger la vida como derecho desde el momento de la concepción; así como impulsar una reforma para blindar el matrimonio como la unión entre hombre y mujer “así nacidos”, y censurar materiales didácticos sobre educación sexual.

En los últimos años, el movimiento ha decidido unir esfuerzos y ahora católicos romanos y “hermanos separados” marchan juntos en contra de la “ideología de género” y hacen campaña en contra de aquellos candidatos, sobre todo a diputados, cuyo pensamiento desafíe el statu quo. No extraña, pues, ver entre los organizadores del encuentro entre pastores y Bukele a Rafael Domínguez, que además de ser un lobbista activo para que la embajada de El Salvador sea movida a Jerusalén, es un activista antiaborto, educación sexual y el reconocimiento y garantía de respeto a los derechos de minorías sexuales.

Adiós al monopolio político de la Iglesia católica

Que un político sea endosado públicamente por pastores no es nada nuevo. Aunque hace unos 15 años, este escenario en Latinoamérica era algo muy minoritario. La Iglesia católica aún dominaba el ámbito religioso y la influencia con la clase política, según consigna la Fundación Konrad Adenauer en su libro Evangélicos y Poder en América Latina.

El movimiento evangélico ha logrado colarse en el área política por medio de candidaturas bajo la bandera de partidos tradicionales que incluían a su gente en las listas a diputados. En 2018, por ejemplo, en El Salvador hubo evangélicos intentando ganar una diputación a cambio de prometer la lectura de la Biblia en las escuelas. La amplia representación de la agenda evangélica en los congresos de Guatemala, Costa Rica, Perú, Colombia y Brasil son una muestra del éxito alcanzado por este movimiento religioso.

Su poder como fuerza política se empezó a consolidar a partir de 2017. De los 18 presidentes en ejercicio en Latinoamérica, nueve han recibido el respaldo del movimiento evangélico en la campaña electoral, tres de ellos como presidentes en momentos de crisis, entre ellos Daniel Ortega, que recibió respaldo del presidente de la Fraternidad de Iglesias Evangélicas Centroamericanas en las negociaciones con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia; y Nicolás Maduro, endosado por el Movimiento Cristianos por la Paz de Venezuela.

En El Salvador, fue el presidente Elías Antonio Saca (de Arena, 2004-2009) quien rompió la tradición de que el jerarca de la Iglesia católica fuera el único en bendecir al gobierno entrante, cuando en 2004 invitó al pastor Édgar López Bertrand, conocido popularmente como el hermano Toby, a orar por su quinquenio. Este gesto hacia los evangélicos parece sencillo, pero no fue en vano. Ese mismo año se creó la Comisión Nacional de Pastores y Líderes, una institución formada para apoyar políticamente al presidente Saca. En su libro La verdad sobre los cristianos en la política de El Salvador, publicado en 2008, el pastor Rommel Guadrón, el líder de la iglesia Espíritu de vida explicaba que se trató de una campaña coordinada por el partido Arena, quien los convocó para coordinar el esfuerzo de campaña contra el candidato de la izquierda Schafik Hándal. La Comisión gubernamental que organizaría eso estaba conformada por Andrés Rovira, ahora presidente del partido Gana, con el que Bukele llegó a la Presidencia; el excanciller Francisco Laínez y René Figueroa, exministro de Gobernación del gobierno de Saca.

Los pastores evangélicos empezaron entonces a aparecer en entrevistas como generadores de opinión y se convirtieron en aliados importantes en las campañas políticas. Ya no bastaba para los candidatos asistir a misa en catedral metropolitana, sino también al culto de una iglesia representativa en número de fieles. Así, por ejemplo, Mauricio Funes fue el primer candidato de izquierda que participó en un culto del Tabernáculo Bíblico Bautista, dirigido por el mismo pastor que cuatro años antes bendijo el gobierno de Saca. Funes gobernó entre 2009 y 2014, y ahora está en Nicaragua, huyendo de varias órdenes de captura en su contra por haber robado dinero público.

Esta aparición, y la ofrenda que hiciera de arreglos florales para el escenario hizo que el pastor Édgar López Bertrand hijo se cuestionara la opinión que tenía sobre el candidato: “a pesar de no compartir algunas de sus ideas me atrevo a confesarles mis amados lectores que me parecen interesantes sus propuestas de Gobierno, tomando la Biblia como base, puedo decir que cada país tiene el gobierno que se merece y nosotros no seremos la excepción en la historia de la humanidad”, escribió en su blog cristiano publicado por La Prensa Gráfica, el 8 de diciembre 2008. Ahora, 11 años después de ese acto de confianza, el pastor se burla del expresidente en sus sermones, mientras él, asilado en Nicaragua y desde su cuenta de Twitter, lo acusa de ser adúltero y ladrón.

El vicepresidente y sucesor de Funes en el Ejecutivo, el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, también buscó el endosamiento de los pastores cristianos para su campaña, se hizo presente en eventos como la celebración del Día del pastor evangélico y logró que se congregaran en un evento público en el Centro Internacional de Ferias y Convenciones para respaldar a la fórmula presidencial que en 2014 llegó al poder. Las peticiones escalaban a que se permitiera que se predicara el evangelio en las escuelas, además de las usuales de proteger a la familia, es decir, oponerse al matrimonio igualitario, y defender la vida del no nacido.

No puede decirse, sin embargo, que eso representó un cambio radical en la postura del partido FMLN al menos respecto al aborto. En 2016, un grupo de diputadas efemelenistas presentó una propuesta de reformas al Código Penal para despenalizar el aborto en cuatro causales. La moción no logró los votos suficientes y está engavetada en una Asamblea Legislativa mayoritariamente de derecha.

Las palabras que en 2008 tuvo Toby jr. para Funes son similares a las que proclama ahora la Alianza Evangélica en favor de Bukele, que reconoce en él al elegido por Dios para gobernar el país y a quien se comprometen a seguir apoyando mientras se respete la libertad religiosa. Los pastores no omiten usar a los 2.5 millones de salvadoreños que profesan la religión evangélica como moneda de cambio. Esto es a lo que el pastor Mario Vega, líder de la iglesia Elim, férreo opositor de que se use la religión como gancho para conectar con el votante, llama engaño mutuo: “Si el candidato cree que porque hay un grupo de 200 pastores que le endosan su apoyo significa 200 iglesias que lo están apoyando, se está engañando a sí mismo. Pero de igual manera, si el pastor cree que porque él está endosando a un determinado candidato sus feligreses lo van a seguir, también está muy equivocado”, explicó en diciembre 2018 a El Faro radio.


Este reportaje hace parte del proyecto Trasnacionales de la Fe , una colaboración de 15 medios latinoamericanos, bajo el liderazgo de Columbia Journalism Investigations de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y los siguientes socios latinoamericanos: Agencia Pública (Brasil); El País (Uruguay); CIPER  (Chile); El Surtidor (Paraguay); La República (Perú); Armando.info (Venezuela); El  Tiempo (Colombia); La Voz de Guanacaste y Semanario Universidad (Costa Rica); El Faro (El  Salvador); Nómada (Guatemala); Contracorriente (Honduras); Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (México);  el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP); y Univisión (Estados Unidos). 
 
Este reportaje hace parte del proyecto Trasnacionales de la Fe , una colaboración de 15 medios latinoamericanos, bajo el liderazgo de Columbia Journalism Investigations de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia (Estados Unidos) y los siguientes socios latinoamericanos: Agencia Pública (Brasil); El País (Uruguay); CIPER  (Chile); El Surtidor (Paraguay); La República (Perú); Armando.info (Venezuela); El  Tiempo (Colombia); La Voz de Guanacaste y Semanario Universidad (Costa Rica); El Faro (El  Salvador); Nómada (Guatemala); Contracorriente (Honduras); Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (México);  el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP); y Univisión (Estados Unidos). 

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