Publicidad

Reforzar el puente Chichilco, que “no ha sufrido daños”, costará $435,000

A inicios de septiembre, el ministro de Obras Públicas firmó dos contratos por un total de $435,621.45 para realizar obras de protección al puente María Chichilco, inaugurado hace apenas nueve meses. Pese a las negaciones en público, el Gobierno reportó daños en la obra desde julio, y así lo dejó plasmado en los documentos presentados a los contratistas. Las nuevas inversiones que se harán en el puente representan el 67 % del precio original que pagó el Gobierno por su construcción. Estarán listas en 150 días, según los contratos. 

Valeria Guzmán y Nelson Rauda

 
 

Trabajos de reparación en uno de los extremos del puente María Chichilco, que conecta los municipios de Torola y San Isidro, en el departamento de Morazán. 28 de agosto de 2020. Foto de El Faro: Víctor Peña. 
 
Trabajos de reparación en uno de los extremos del puente María Chichilco, que conecta los municipios de Torola y San Isidro, en el departamento de Morazán. 28 de agosto de 2020. Foto de El Faro: Víctor Peña. 

El Ministerio de Obras Públicas, a través del Fondo de Inversión y Conservación Vial (FOVIAL), contrató a la empresa Construequipos S.A de C.V para que realice trabajos de “protección” en el puente María Chichilco, que sufrió daños tras las fuertes lluvias registradas en junio y julio pasados. El contrato asciende a  $379,245.75 y fue firmado por el ministro Romeo Rodríguez el 3 de septiembre, nueve meses después de que el puente fuera inaugurado. 

Además, el FOVIAL también contrató el 2 de septiembre a la empresa Soil- Tester Dealer, S.A de CV como supervisora del nuevo proyecto por $56,375.70, para un total de $435,621.45. Es decir, el 67 % del precio original que pagó el Gobierno por su construcción. 

El contrato para las obras de protección para el puente, convertido en una obra insignia de este Gobierno, se suscribió seis días después de que las comunidades, la alcaldía de San Isidro y varios medios de comunicación, entre estos El Faro, revelaran que Obras Públicas realizaba trabajos de reparación en la obra. Según los pobladores, las crecidas del río Torola provocadas por las lluvias de junio y julio socavaron una de las bases, donde se formó “una cárcava”. El 28 de agosto, Obras Públicas tenía en la zona una retroexcavadora y cuadrillas haciendo trabajos en uno de los extremos del puente. Pese a las imágenes, el Gobierno salió a desmentir las publicaciones en redes sociales. 

El 8 de septiembre, de hecho, en el programa “A primera hora” de la Radio 102.9, el ministro Rodríguez dijo que "el puente María Chichilco no ha sufrido daños”. Su declaración, además, fue retomada por la cuenta oficial del Ministerio. Lo que Rodríguez no dijo al aire es que cinco días antes, él mismo había firmado un contrato para hacer trabajos de protección al puente, ni que el FOVIAL había confirmado daños que pasarían a evaluación de los contratistas,  según está consignado en la carpeta de contratación para el nuevo proyecto.

En los documentos oficiales que sirvieron de guía para las empresas que presentaron sus ofertas, Obras Públicas y el FOVIAL incluyeron el documento titulado “condiciones particulares del proyecto”. En una de sus 18 páginas, incluyeron dos fotografías como “registro del estado actual de la obra de paso”. Contrario a lo que informaba el Gobierno, en una de las imágenes del documento aparecen señalados los daños reportados por las comunidades y la alcaldía de San Isidro.

 

En conclusión, pese a que el Gobierno y algunos funcionarios intentaron desmentir los daños ocasionados por las lluvias, el puente Chichilco sí fue afectado y el mismo FOVIAL presentó pruebas a los potenciales contratistas. “El contratista está en la obligación de visitar el lugar y hacer sus propias conclusiones del mismo”, se lee en el texto que acompaña a las imágenes. 

El Faro llamó a la empresa encargada de hacer “las obras de protección”. Una empleada de Construequipos indicó un correo electrónico al cual hacer llegar las preguntas, que fueron enviadas el 29 de septiembre. Un día después, tras otro intento de contactar a la empresa vía telefónica, una persona respondió que cualquier tipo de declaración debería buscarse “directo con Fovial”. En la institución, los encargados de prensa solicitaron enviar preguntas por correo. Al cierre de esta nota no hubo respuesta. 

Entre los trabajos a realizar, según las especificaciones, están “excavación para estructuras”, “mampostería de piedra para muros”, “acero de refuerzo grado 60” y “relleno compactado con material del lugar”. 


Obras de protección para un puente recién inaugurado

El proyecto “ejecución de obras de protección en puente sobre río Torola” arrancó el 29 de julio de 2020, 13 días después de que una publicación de La Prensa Gráfica informara por primera vez de los daños cerca de una de las bases del puente. El proyecto fue impulsado por la Unidad de Adquisiciones del Fovial.

La mayor parte de la documentación referente al proyecto se encuentra en el portal de Comprasal, un sitio en línea administrado por Hacienda, que permite  llevar controles sobre las etapas de los procesos de compras públicas. El código que identifica al proyecto es el LP 056/2020. Sin embargo, en Comprasal no aparece el monto asignado ni la adjudicación del contrato de las obras de protección, pese a que son información pública generada hace casi un mes. Sin embargo, a finales de septiembre, la oficina de Acceso a la Información Pública del Fovial emitió una versión pública del contrato ante una solicitud de información. El  Faro tuvo acceso a esa documentación.

 

Este periódico, además, contactó a la empresa supervisora Soil Tester, que confirmó las obras. Ahí, una persona que se identificó como ingeniero, confirmó que la orden de inicio ya fue dada, “pero por el momento no se ha podido trabajar por las fuertes tormentas que están cayendo en la zona, la corriente es demasiado fuerte”. 

El ingeniero de la empresa, que no quiso brindar su nombre, hizo énfasis en que las obras que ellos supervisarán son “protecciones” y no reparaciones de ningún tipo. “Lo que se va  hacer son obras complementarias que le hicieron falta al puente. No es reparar, es agregarle obras de protección, muros de protección, muros gavión, muros de mampostería”, especificó.  Al ser consultado si estas obras de protección debieron haberse hecho antes de inaugurar el puente, dijo que “la gente va a decir muchas cosas, pero las obras de protección se pueden hacer antes o después, son obras adicionales”. 

Según el representante de Soil Tester, el daño confirmado por las fotografías del Fovial no puede considerarse una cárcava. A su juicio, “eso es un deslave que hubo porque en un terreno aledaño hay una corrientilla. No es problema de daño estructural, sino que la correntilla venía demasiado fuerte y dañó una parte del approach [sic]. Las condiciones que tiene dicho río provoca cierto daño aledaño en la obra, pero no en sí en el puente y por eso se hacen obras para protegerlo”, añadió.


¿Una obra dañada o una obra incompleta?

Hace un año, el dos de septiembre de 2019, el MOP firmó un contrato con la empresa “Construcción, Transporte y Terracería Serrano, S.A de C.V” por $646 mil dólares. Al presupuesto original se sumaron $546 mil dólares que “fueron para la pavimentación de la carretera que cubre hasta donde conecta el puente”, según una publicación de El Diario de Hoy en la que se citan datos de Obras Públicas.

El puente Chichilco cobró relevancia en el discurso nacional pues fue ampliamente promocionado por el gobierno de Nayib Bukele desde su primera semana en el poder, en junio de 2019. Incluso, se llegó a prometer su construcción en un periodo máximo de 45 días. Al final, fue inaugurado seis meses después, el 30 de diciembre de 2019.

En esta ocasión, para las obras de protección el MOP ha brindado más tiempo. Los nuevos trabajos deben ser entregados “dentro del plazo de ciento cincuenta días calendario contados a partir de la fecha establecida de la orden de inicio”, establece el contrato. 

Un ingeniero del sector privado consultado por El Faro, que habla con la condición de anonimato por temor a represalias en futuras licitaciones, encuentra en los plazos un dato que plantea debate: “Llama la atención que para la construcción se dieron pocos días y para las obras de protección, 150. Con eso queda claro que no es (una obra) menor, ni tampoco ha sido muy planificado que digamos”, dijo.

Las obras de protección son las diseñadas para cuidar la integridad de una obra. Y ante la luz de los documentos de Obras Públicas, y los nuevos contratos, podría concluirse que estas no fueron consideradas en el diseño original del puente María Chichilco.

En los pasos que han dado las autoridades para atajar los daños registrados en el puente Chichilco hay preguntas que todavía no tienen respuesta. Una vez que se detectaron daños en el puente, ¿quién realizó los trabajos de reparación confirmados por varios medios de comunicación a finales de agosto? ¿Contrastes, la primera empresa contratada? ¿El Fovial con sus propios recursos? En el contrato firmado hace más de un año por Contrastes, existía un apartado de garantía de buena obra “para responder cuando se detecten defectos o vicios ocultos en la ejecución de las obras o materiales dentro del período de vigencia de la Garantía de Buena Obra”. En el contrato, este plazo de garantía es de tres años. El puente, a la fecha, solo tiene nueve meses.

El Faro llamó por teléfono a Contrastes para preguntar sobre esta garantía. Sin embargo, la persona encargada de la recepción de llamadas indicó que dichos cuestionamientos solo podría resolverlos una de las arquitectas de la empresa. Se contactó a la arquitecta mencionada, pero al cierre de esta nota no se obtuvo respuesta. 

¿Por qué se adelantaron las obras de reparación, si en las especificaciones para el nuevo contrato de obras de protección, firmado el 3 de septiembre, se solicitaba un diagnóstico para los daños registrados por el Fovial? El 29 de septiembre, El Faro también pidió al MOP explicaciones sobre las fallas confirmadas por el propio Fovial, sobre la garantía del diseño original, si estas no incluían reparaciones o, en su defecto, multas por mala obra. Al cierre de esta nota tampoco hubo respuesta. 

Las obras de protección de un puente, según expertos consultados con El Faro que aceptaron hablar bajo condición de anonimato por temor a represalias en sus trabajos, son parte fundamental para garantizar la seguridad del mismo, es decir, lo complementan. Un ingeniero con más de treinta años de experiencia, y docente universitario, explicó que estas “pueden ser antes de la construcción o ser parte del proyecto de construcción”. El mismo criterio comparte otro ingeniero experto que ha trabajado en obras públicas. Él dice que las obras de protección son parte del diseño original. “Cuando uno diseña un puente que cruza un río, siempre diseña obras de protección y se les da mantenimiento o se reconstruyen, pero cada cierto tiempo. En este caso, decir que le van a hacer obras de protección a un puente nuevo es como que le vendan un carro sin puertas y sin cinturones de seguridad”, señala.  

Fotografía de El Faro/ Victor Peña. Tomada el 29 de agosto de 2020 en el puente María Chichilco. 
 
Fotografía de El Faro/ Victor Peña. Tomada el 29 de agosto de 2020 en el puente María Chichilco. 

“Por inaugurar a la carrera hicieron una cosa incompleta”

El alcalde de San Isidro por Arena, Julio Franco, resiente una obra con imperfecciones. Su municipio es uno de los beneficiados con el paso María Chichilco, pero considera que cuando se lo entregaron a su población, este no había sido finalizado porque faltaban los trabajos que lo protegerían del golpe del agua. Considera que la inauguración de diciembre hecha por el Gobierno solo se hizo para cumplir con un protocolo y apaciguar las críticas por los retrasos. 

“Esa obra era parte del puente. Ellos se corrieron, lo inauguraron solo por salir con que el puente lo habían hecho en el primer año. La carrera de inaugurar los hizo que hicieran la cosa incompleta”. Franco, que tiene a la mano revisar el estado del puente, tiene un diagnóstico del mismo que podría explicar el presupuesto para las “obras de protección”. Tras las lluvias de este invierno, ha podido observar daños: “por eso es que esas bordas se están jodiendo”, dijo a El Faro a través de una llamada telefónica el 28 de septiembre. 

“Lo que hicieron fue ir a asentar el puente, pero donde iba a ser el golpe de agua no hay nada”, continúa detallando el edil. Los problemas ya habían sido confirmados a El Faro por Alexander Guevara, síndico de la alcaldía. "Como creció demasiado el río, se lavó una parte de tierra por el lado de Torola", dijo a este medio en junio. 

Un ingeniero especialista en estructuras metálicas consultado por El Faro sostiene que como mínimo, una obra de este tipo debería ser construida para no presentar problemas en las primeras dos décadas tras finalizada su construcción. “Las edificaciones se deben diseñar para que su vida útil sea de 20 años o más. Ese es el diseño mínimo que se exige en infraestructura en El Salvador”, dijo.

La utilidad del puente sobre el Torola, sin embargo, se congeló por un momento a finales de agosto. El 28 de ese mes, este periódico confirmó que el paso por el puente estaba cerrado a vehículos. A un costado de una de las bases del puente, una retroexcavadora hacía trabajos donde antes había una especie de cárcava.

Un día después, sobre el puente Chichilco una funcionaria pública hizo una puesta en escena a favor del Gobierno. En cuentas de Twitter de funcionarios públicos y medios afines al Gobierno circuló un video de la alcaldesa de Torola por Gana, Gloria Barahona, en el que aseguraba que el puente estaba en buenas condiciones. Una de las funcionarias que viralizó el video fue la comisionada presidencial Carolina Recinos. En el video, la edil de Torola dice desde el puente que “el trabajo que han hecho en este lugar está en perfectas condiciones”. Sin embargo, tres días antes de que circulara el video, la UACI  del Fovial ya había empezado a evaluar las ofertas de las empresas contratistas que querían obtener la licitación para prevenir más daños en el puente. 

Paso cerrado. El 28 de agosto, Obras Públicas cerró el paso en el puente. Foto de Víctor Peña.
 
Paso cerrado. El 28 de agosto, Obras Públicas cerró el paso en el puente. Foto de Víctor Peña.

La alcaldesa no es la única que se ha prestado a las puestas en escena alrededor de esta obra. La  ahora ministra de Desarrollo Social, María Chichilco (una excombatiente, exdiputada y ex viceministra del FMLN) fue la principal impulsora pública del proyecto, después de una visita a la zona. Ella apeló por la seguridad de la población. El 4 de junio de 2019, desde su cuenta oficial de twitter, escribió que “dieciocho niños han muerto porque no había un puente entre Villa El Rosario y San Isidro y no pudieron llegar a tiempo al hospital”. Ese tuit activó la promesa presidencial de una construcción en tiempo récord. De hecho, 25 horas después del tuit, el presidente Bukele ya tenía un render de cómo quedaría el puente que solucionaría este problema. En agosto, este periódico fue a la zona y comprobó la necesidad de los habitantes por una construcción segura, pero, además, se comprobó que la historia de los 18 niños muertos por la falta del puente, era falsa.

Más tarde, Chichilco también haría otra performance. En un video difundido por el Ministerio de Desarrollo Local, se le observa junto al ministro Romeo Rodríguez, que sale a su encuentro desde uno de los extremos del puente. Ellos se encuentran sobre la estructura para abrazarse rodeados de cámaras. El día de la inauguración, cientos de habitantes de la zona acudieron al acto. “Yo quiero decirles que ni todas las obras juntas es tan grande [sic] como el amor que este presidente le tiene a su pueblo”, dijo la ministra y luego se secó las lágrimas. En homenaje a su trabajo, el puente fue bautizado con su nombre, que en realidad es el seudónimo que utilizaba en la guerra María Ofelia Navarrete.

El puente pasó desapercibido hasta que circularon las fotos de los daños a finales de agosto. Entonces, cuenta Julio Franco, el alcalde de San Isidro, “gente cercana al Gobierno” también lo buscaron para hablar a favor del Gobierno. Así, él también grabó un video desde el puente María Chichilco donde decía que “la obra no ha sufrido ningún deterioro”. Ahora parece arrepentido de prestarse a ese performance. Un mes después, el líder municipal rectifica sus declaraciones. Él  se queja de que, por la prisa y mala planificación, el puente necesario para su municipio sufra daños. A los que no creen que hubo afectaciones en la obra, los invita a visitar la zona. Según el alcalde, hay manchas de tierra y cemento en el área donde ya se hicieron reparaciones. “Ahí está la huella de que la babosada se había socavado”, dice. 


Apoya el periodismo incómodo

Si te parece valioso el trabajo de El Faro, apóyanos para seguir. Únete a nuestra comunidad de lectores y lectoras que con su membresía mensual o anual garantizan nuestra sostenibilidad y hacen posible que nuestro equipo de periodistas llegue adonde otros no llegan y cuente lo que otros no cuentan o tratan de ocultar.
Te necesitamos para seguir incomodando al poder.
¿Aún no te convences? Conoce más sobre cómo se financia El Faro y quiénes son sus propietarios acá.

Publicidad
Publicidad
 CERRAR
Publicidad