Publicidad

El juez de Instrucción de San Francisco Gotera, Jorge Guzmán, empezó este 25 de enero en el Arzobispado de San Salvador una inspección de archivos relacionados con la masacre de El Mozote, perpetrada al norte de Morazán, en diciembre de 1981. La diligencia provocó que la Iglesia Católica fuera tema de conversación en la tercera semana de enero después de que el arzobispo, José Luis Escobar Alas, dijera inicialmente que se oponía a la orden judicial. En la diligencia, el juez se presentó para la reunión previa a la inspección. Luego, se hicieron cargo las peritos que analizan la información. 

Esta es apenas la segunda inspección de archivos que se realiza en el caso. La primera se llevó a cabo en el Palacio Nacional, que aloja parte del Archivo General de la Nación. Otras seis inspecciones se frustraron porque el Ejército se negó a obedecer la orden del juez, bajo lineamientos del presidente Nayib Bukele. La normalidad del cumplimiento de la ley ha sido la excepción en el trámite de este caso.

Escobar explicó a la prensa este lunes que, en realidad, ellos se oponían a la realización de un allanamiento que despojara a la institución de los documentos. “En otra época, estos archivos fueron objeto de una intención de quitárselos a la Iglesia”, dijo Escobar. En 2013, la entonces Secretaría de Cultura empezó el proceso para declarar como bien nacional el Archivo, para trasladarlo a manos del Estado. En 2018, ya con el caso de El Mozote en curso, la Fiscalía pidió a la Iglesia que embalara los archivos y los enviara al juzgado, para incorporarlos al proceso.  “El problema era que nos lo quisieran quitar, para decirlo de una vez”, explicó Escobar. “El señor juez nos explicó que, en manera alguna, va a tomar ningún documento, sino lo que él quiere solamente es inspeccionar, ver cuáles documentos, cuáles declaraciones son útiles en el proceso en favor de las víctimas y que nos pediría copias certificadas. En ese sentido no tenemos ningún problema”, dijo Escobar cuando retiró su oposición a la diligencia. 

Gregorio Rosa Chávez, quien es cardenal y obispo auxiliar de San Salvador, zanjó el episodio al catalogarlo como “una confusión inicial, un malentendido” y resaltó el papel histórico de la Iglesia en el caso de El Mozote. “Fue la iglesia la que dio a conocer esta masacre y la que acompañó con precisión y profesionalismo, sobre todo gracias a María Julia Hernández y su equipo, que fue muy valiente en tiempos muy difíciles para hacer este trabajo”, dijo Rosa Chávez. En 1990, cuando se presentó el caso penal de El Mozote, fue Tutela Legal, una oficina de la Iglesia Católica, la que organizó a los testigos y víctimas para presentar la acusación. “Ahora estamos colaborando para que se llegue el momento de la justicia y  estamos contentos de que ya se va a ver fruto”, dijo el cardenal.

 CERRAR
Publicidad