El Salvador / Política

“El FMLN participará en todas las elecciones de 2024”

Vladimir Melara, uno de los nuevos voceros del FMLN, sabe que las condiciones anímicas y materiales de su partido son escabrosas, pero asegura están preparándose para competir en las elecciones presidenciales, legislativas y municipales de 2024: 'estamos aspirando a más de cuatro diputados'. En algunos casos, buscarán alianzas con Vamos o, como en San Salvador, buscarán alianzas con Nuestro Tiempo. Confía en la estrategia territorial del partido y dice que después de haber tocado fondo en 2021, el FMLN solo puede mejorar. Defiende a José Luis Merino, un dirigente vinculado al presidente Bukele.

 

Carlos Barrera
Carlos Barrera

Miércoles, 26 de abril de 2023
Gabriel Labrador y Julia Gavarrete

Vladimir Melara comienza la entrevista con una aclaración: dice que sus palabras no representan formalmente la postura oficial del FMLN aunque, según él, sí recibió autorización para sentarse con periodistas porque, además de ser uno de los nuevos voceros nombrados en diciembre de 2022, dice que sus ideas son el sentir de muchos en la dirección del partido. Tiene 39 años, es militante del FMLN desde 1997, es miembro del Tribunal de Apelaciones del partido y de la Convención Nacional, que es la máxima autoridad del instituto político en todo el país.

Dice que competirán en las elecciones de 2024 debido a que el FMLN viene de 'tocar fondo” y que las cosas solo podrían mejorar de aquí en adelante. Asegura que ya tienen tres precandidatos presidenciales y que en los restantes comicios de 2024 el partido ya autorizó —aunque él dice no estar de acuerdo— la búsqueda de alianzas, incluyendo con partidos de derecha como Vamos y Nuestro Tiempo. Para la alcaldía de la capital, por ejemplo, la directiva del FMLN en San Salvador autorizó que se busque una alianza con Nuestro Tiempo, que actualmente en esa ciudad solo tiene un concejal: Héctor Silva Hernández. “Puede ser ilusorio esto, pero estamos aspirando a más de cuatro diputados”, dice. La gran interrogante es cómo lograrán eso, porque el mismo Melara confirma que enfrentan un escenario donde la adversidad los carcome. Admite que la militancia está “deprimida” y que no tienen ni por cerca los recursos económicos y materiales que tenían en anteriores elecciones.

Melara insiste en que trabajan en un nuevo FMLN y que por eso han nombraron nuevos voceros, entre ellos el exdiputado y exalcalde de Quezaltepeque, Manuel “el Chino” Flores, que ya se proclamó precandidato presidencial, y Karina Sosa, exdiputada y secretaria adjunta del partido.

A mediados de abril, Melara contactó a El Faro porque dijo que quería responder a la entrevista en la que el exfuncionario gubernamental del FMLN, Eugenio Chicas, opinó que el partido no debe presentar candidato presidencial en las elecciones de 2024, para no seguir el juego al presidente Nayib Bukele que, a pesar de las prohibiciones de la Constitución, ya anunció que se postulará para un segundo mandato consecutivo. En respuesta, Melara ataca el fondo —“Tenemos total derecho (de lanzar candidato), y nuestra militancia lo está pidiendo y es lo que aprobó en nuestra Convención de diciembre”—, pero también la forma: dice que Chicas nunca debió haber brindado la entrevista porque su voz ya no cuenta. Asegura que esto lo comprende el secretario general del partido: “Óscar (Ortiz) entiende que compañeros que tuvieron protagonismo en los gobiernos anteriores tienen que hacerse a un lado”, dice Melara.

Aunque asegura que el partido ya no es tan cerrado a la crítica interna, Melara explica un matiz que resulta contradictorio y revelador: las críticas serán válidas siempre y cuando no provengan de aquellos que condujeron el barco en las derrotas electorales de 2018, 2019 y 2021. “Esos compañeros deben apartarse”, insiste, en alusión a los miembros de la Corriente Revolucionaria Socialista (CRS) que a partir de 2001 dominaron la lucha ideológica interna en el Frente. La CRS surgió de una alianza entre el Partido Comunista y las Fuerzas Populares de Liberación (dos de las cinco facciones del Frente), y algunos de sus referentes han sido Salvador Sánchez Cerén, presidente entre 2014 y 2019; Medardo González, secretario general del partido entre 2004 y 2019; y Norma Guevara, exdiputada y jefa de bancada.

Melara deja entrever en esta entrevista que el FMLN está enterrando lo que quedaba del gran consenso interno que permitió que el partido se mantuviera estable a partir de 2014, cuando Sánchez Cerén pidió que los líderes de corrientes ideológicas minoritarias que buscaban modernizar el partido, como el vicepresidente Óscar Ortiz, gobernaran a su lado. Casi una década después de aquel pacto , y a cuatro años de haber perdido el Ejecutivo, el FMLN vuelve a la era de cuando la disidencia se castigaba con expulsión y se exigía disciplina. En 2007, José Luis Merino, uno de los comandantes más importantes del FMLN, dijo que “el FMLN no es plural ni debe serlo” y pidió a todos los militantes que “ordenaran su pensamiento” .

En esta entrevista, Melara se muestra como discípulo de Merino, quien asumió el mando del PC al morir Schafik Hándal en 2006. Lo defiende aunque matiza su influencia en el partido. Reconoce que Merino lidera una de las tres corrientes que se disputan el poder en el partido y asegura que ha sido “víctima” de enemigos internos y externos, y que muchas de las acusaciones en su contra “las desestimamos”. Hace 15 años, Merino exigía lealtad a los disidentes, y hoy en día, voceros como Melara vuelven a la carga y piden a los críticos apartarse. “No nos representan”, dice Melara sobre Chicas (veterano de otra facción del Frente denominada Resistencia Nacional).

¿La opinión que dará en esta entrevista representa la visión del partido?

Nos asignaron un propósito, tratar de tener un nuevo rostro al FMLN, tratar de darle una nueva vocería. En ese sentido, te planteo que es mi opinión. Esta opinión al menos no es de la dirección, a pesar de que es un sentir de la dirección, pero no es una opinión oficial de la dirección del partido. La dirección del partido está compuesta por muchas, como dice Eugenio, por algunas…

¿Corrientes?

No es un secreto: los esfuerzos que estamos haciendo por lograr unidad son un reconocimiento de que hay diferencias. Hay algunos grupos, corrientes, que están en la Comisión Política, están en las directivas municipales, incluso en nuestra fracción legislativa. Siempre lo hemos dicho: el FMLN así está compuesto. Inicialmente, en la guerra, fueron cinco organizaciones con ideologías. Y por la inmadurez de algunos compañeros de no poder darle un sello final a ese tema de la unidad, seguimos con estos problemas. Hasta el momento no, no hemos podido terminar de afinar esa unidad. Yo creo que los eventos electorales siempre provocan eso.

¿Usted bajo qué corriente se autodenomina?

Hay unos que nos quieren relacionar con la dirigencia antigua del Partido Comunista del FMLN, hay otros que quieren relacionarnos como la Corriente Revolucionaria Schafik Hándal, pero yo insisto que somos hombres y mujeres que queremos, realmente, devolverle el carácter revolucionario al FMLN. Eugenio lo intenta personalizar, pero nosotros no.

Al secretario general, Óscar Ortiz, se le buscó en diferentes momentos y por diferentes vías, pero no hubo disponibilidad de su parte para una entrevista. Tampoco se nos dijo que había más voceros.

Hay que aceptar que Óscar Ortiz es el vocero principal, por derecho propio. Es el principal director de este barco. La propuesta era, lástima que en los nuevos estatutos no se pudo incluir, la creación de un vocero, que se dedique a dar el nuevo rostro del FMLN. Porque el FMLN tiene un nuevo rostro. Y es por eso que yo les transmitía mi disgusto, porque algunos compañeros que tuvieron protagonismo en gobiernos anteriores insisten a veces tercamente de estar en estas entrevistas. Perdonen que mencionen nombres, pero el FMLN ya no es Medardo (González), ya no es Norma (Guevara), ya no es Eugenio (Chicas). Hoy es una nueva dirección. La mayoría, la inmensa mayoría, exceptuando ahí a dos, tres compañeros de 15, son jóvenes menores de 35 años.

¿A ustedes les disgusta el contenido de la entrevista o que quien la brindara fuera Eugenio Chicas?

Hay un problema de fondo y de forma. En cuanto a la forma, nos gustaría que en la muestra mediática estuvieran otros compañeros. En el fondo, que es lo más importante, absolutamente, tampoco estamos de acuerdo. Perdónenme, pero el FMLN tiene derecho de participar en elecciones. ¿Y por qué nos vamos a privar de participar en elecciones simplemente por un cálculo que algunos dirigentes hacen, huyendo, y ahora hasta teniendo el miedo a la bandera del FMLN? Yo creo que el FMLN sigue vigente.

Chicas decía que también existe un interés de altos dirigentes del FMLN de matar al partido y entregar ese cadáver a Bukele. ¿Qué piensa de esto?

Es absolutamente falso. Los militantes de hoy estamos dispuestos a revivir el FMLN. Nadie, ningún dirigente, al menos de los que estamos trabajando arduamente, estamos en la línea de entregarle, como dice él, el cadáver a Nayib Bukele. Yo entiendo el sentido en que él dice las palabras, refiriéndose al compañero José Luis Merino, pero no. No es así. De hecho, nosotros también creemos que este compañero ha sido víctima de mucha persecución interna y externa. Bueno, históricamente ha sido un compañero tachado, tiene ahí un clip especial, incluso para los medios de comunicación, y es un compañero que siempre ha dado la batalla dentro del FMLN.

Vladímir Melara es miembro del Tribunal de Apelaciones del partido y es integrante de la Convención Nacional, que es la máxima autoridad a nivel nacional del partido.: Foto de El Faro: Carlos Barrera
Vladímir Melara es miembro del Tribunal de Apelaciones del partido y es integrante de la Convención Nacional, que es la máxima autoridad a nivel nacional del partido.: Foto de El Faro: Carlos Barrera

Cuando se cuestionaba a José Luis Merino y se pedía al FMLN una postura sobre las empresas off-shore que aparecieron en Panamá de Alba Petróleos tampoco hubo una respuesta, siempre ha existido hermetismo al respecto.

Hoy algunos compañeros contemporáneos míos hablan, hoy sí se puede señalar a otros, pero no hablan de los compañeros con quienes se sienten representados. Ahí hay algunos compañeros que hablan en mal de José Luis Merino, pero no dicen nada de Norma, de Lorena, de Medardo, de Eugenio. Es decir, también hay una hipocresía de compañeros que se criaron, y lo digo así, con esa conducta de no rebelarse a esas antiguas dirigencias y ese es el problema que tuvimos. Hay una generación completa desaparecida en el FMLN que, como dicen, 'no huele ni hiede' por estar siempre bajo la falda de estos dirigentes, creyeron que teniendo ese puestecito de diputado suplente ganaban algo, y no.

¿Y dónde está José Luis Merino ahorita?

En realidad, no lo sé, pero es un compañero que siempre en algunas actividades por ahí lo vemos. Pero, él está aquí.

¿Tiene algún cargo de dirección?

No, no. Él ya no ocupa ningún cargo de dirección. Es un compañero que también debe de entender que cumplió una tarea.

¿Es totalmente falso que él sea el poder detrás?

Totalmente falso, o sea, hay una dirección partidaria que tiene cabeza propia, a pesar de que son compañeros jóvenes. Lo están haciendo muy bien, en condiciones limitadas que tenemos. Yo les decía: “qué bonito fue administrar el FMLN con la abundancia que se tenía hace diez años”. Pero hoy quiero ver si es cierto que van a querer administrar este FMLN con la carencia y escasez que tenemos.

¿Los 12 miembros de la Comisión Política no responden a la filosofía de trabajo de Merino?

No, no, no.

¿No fueron colocados por él?

No, de hecho, fue una decisión de la directiva. Después de la votación se elige a la Comisión Política y la base decide. Además, recuerdo que cuando se realizaron estas elecciones quien tenía la administración institucional era este grupo de la Corriente Revolucionaria Socialista que venían de perder en 2019 y que por eso tuvieron ese resultado al interior del partido.

¿A qué atribuye que Merino siga siendo retratado como el poder detrás del trono?

Esa es una mota que no se quita. Muchos compañeros y compañeras recibieron educación política ideológica a través de la escuela de cuadros en la que tradicionalmente él ha tenido un radio de influencia. Hay tres grupos en el partido: los que coinciden con lo que Óscar Ortiz pueda plantear como futuro para el FMLN; los que coinciden con Medardo (González), Lorena (Peña) y Norma (Guevara). Y puede ser que nosotros coincidamos con el compañero José Luis Merino o puede ser que no.

El jefe de diputados, Jaime Guevara, dijo 'queremos que José Luis Merino aclare, qué es lo que tiene con Nayib'.

¿Él lo dijo?

En una entrevista que nos dio hace algún tiempo.

Pero José Luis Merino ha dado incluso dos entrevistas, creo que más en lo interno, donde algo ha aclarado. Es que siempre se le ha manejado como el que está detrás del trono.

¿Qué ha dicho Merino?

No, que no tiene absolutamente nada de relación con Nayib. Yo no estoy aquí para defenderlo, pero él asumió una tarea de intentar fragmentar y de intentar golpear a la oligarquía de este país con un elemento importante como fue Alba Petróleos. En esa tarea él tenía que tener relaciones con mucha gente, porque era un tema económico. Entonces, como algunos tuvieron una relación política pudo haber sido cierto que tuvo relación económica con Nayib Bukele y algunas de sus empresas, pero eso ya lo ha aclarado. Pero el tema es que debemos trascender a eso. Ese ha sido el bastón de la Corriente Revolucionaria Socialista contra nosotros. Siempre quieren hacer una especie de vinculación nuestra con Nayib Bukele y no la hay.

¿Qué pasó con la relación que usted tenía con el grupo de Nayib Bukele?

En el equipo de campaña para la Alcaldía de San Salvador estuvimos trabajando algunos temas. Yo fui candidato a concejal cuando ganó. Yo tuve alguna relación... pero no lo voy a decir, porque la gente va a terminar vinculando ese tema y es lo que estamos queriendo evitar.

¿Qué fue de esa relación con el grupo de Nayib Bukele?

Cuando Bukele hizo aquel comentario, en Washington, de que no había presidente en El Salvador (durante el mandato de Sánchez Cerén), yo me reuní con Karim Bukele en un café en la San Benito, y siempre teníamos un mecanismo de discusión sobre lo que estaba pasando y nos reuníamos casi que todos los viernes, muy frecuentemente. Esa vez discutimos fuertemente con Karim (Bukele, hermano del presidente Bukele), porque yo le hacía ver las consecuencias de esas palabras de Nayib. Recuerdo que hasta me montó un show medio raro ahí en el café, porque se exaltó... Ellos tienen ese gran problema, son temperamentales, son impulsivos. Y ellos tenían, sin duda, como misión, ser expulsados del FMLN. Cada una de esas reuniones que tuvimos fue prácticamente en vano, porque yo quería hacerlos entender, a través de Karim, que estaban provocando una ruptura interna y que no era positivo, pero ellos decidieron y es por eso mi separación de ellos.

Internamente se ha dicho que la relación FMLN-Bukele no existe, pero no dejo de preguntarme si a través de Merino sigue existiendo ese vínculo.

Rompimos total relación política con él. Basta ver el tratamiento entre el FMLN y Nayib Bukele, que es totalmente antagónico. Ya si alguien le vendió un mango a la familia de Bukele ya no sé. Pero la relación política, y peor la ideológica, ya no la hay. Es más, nosotros en el FMLN hemos identificado a Nayib Bukele como nuestro enemigo principal.

¿Cree, entonces, que la investigación de la Fiscalía contra Alba Petróleos es infundada, no tiene sentido?

Yo no sé si podemos lograr entender qué fue Alba Petróleos. En la lucha, el FMLN identificó que hay poderes y uno de los poderes es el económico y se intentó tener una opción válida para trastocar los negocios de la oligarquía. Lastimosamente, no nos dejaron. Y ahí es donde la Fiscalía tiene ese protagonismo. La oligarquía no iba a dejar que a través de Alba Petróleos se realizaran nuevos convenios sociales económicos para que el pueblo fuera beneficiado.

Pero tuvo otros defectos, como alianzas y negocios con gente como los Anliker (que han sido funcionarios del gobierno de Bukele), como Carolina Recinos (que dirige el gabinete presidencial de Bukele). ¿No cree?

Carolina Recinos no es ni de la oligarquía ni tampoco gran empresaria, pero es un ejemplo de que a veces hay gente oportunista que se aprovechó de este proyecto. También hay muchos compañeros a los que se les prestó dinero y no lo devolvieron. Estratégicamente se cometieron muchos errores de Alba Petróleos. Le pagó deudas incluso hasta a grandes cafetaleros del país, ¿y qué beneficios se obtuvieron? Pero todo esto lo quieren vincular con el compañero (Merino), aunque había toda una junta directiva, Enepasa que es la que administraba, junto con PDVSA, Alba Petróleos de El Salvador. Es complicado. Seguramente él tiene mucho que decir sobre este tema.

¿Nunca le reclamaron a Merino su relación con empresarios como Enrique Rais?

Alba Petróleos canalizó dinero venezolano, 27 millones de dólares en 2011, de una empresa de Rais que se llama Hidroil. Publicamos reportajes donde mostrábamos los mensajes que la Fiscalía había sustraído del teléfono del exfiscal Luis Martínez donde Bukele sale relacionado con el empresario Enrique Rais.

Pero yo si quiero que hagamos una diferencia. José Luis Merino no es Alba Petróleo.

¿...?

Sí, lo digo así.

Veamos, su cargo era de asesor de Alba Petróleos, pero, además, una persona de su extrema confianza estuvo en todas las juntas directivas de las empresas Alba, José Mauricio Cortez Avelar. No se puede desligar a Merino.

Esa ya es labor de ustedes los periodistas, investigar. Estamos conscientes de que hay mucha información que ustedes pueden decir que tiene sustento, pero a veces nosotros desestimamos otras informaciones también. Nosotros ya estamos centrados en otros temas. Sumarle a ese discurso ya no abona, queremos unidad para el partido. Cuando tú lo conoces (a Merino), dices: 'bueno, no es tan cierto lo que se dice'.

Entonces explíquenos: ¿A quién representa la nueva dirigencia?

Hay una dirección mayoritariamente joven que fue elegida conforme a los estatutos que acabamos de reformar. Se está haciendo el trabajo político, territorial, ideológico para revivir al FMLN. Cuando perdimos, la militancia estaba sin armas ideológicas y en ese naufragio algunos se desviaron a la derecha.

Habla de que se diluyó la ideología. ¿Ya no es revolucionario el FMLN?

Seguimos siendo un partido de izquierda, revolucionario y socialista. Algunos compañeros decidieron irse por carencia de ideología, y hay otros compañeros, oportunistas y traidores, que por eso lo abandonaron. A cabamos de reformar los estatutos de una forma profunda, más progresista todavía para incluir aspectos importantes de la vida ideológica del partido.

Cambiar los estatutos es tocar el ADN del partido. Suponemos que Óscar Ortiz, secretario general, ha tenido un rol fundamental en esto. ¿Por qué no lo vemos? ¿Por qué no está abierto a dar una entrevista?

Él está realizando un trabajo importante de transición del FMLN. Si él no hubiese sido el secretario general, quizás nos hubiésemos terminado matando entre los grupos que hay. Óscar Ortiz ha llegado a ser un balance y una transición hacia un nuevo FMLN. Ya vienen las elecciones para el 2024 y vamos a elegir a un nuevo secretario. En cuanto a la entrevista, puede que las motivaciones naturales no las conozca, pero al final hace bien: compañeros y compañeras que tuvieron protagonismo en gobiernos anteriores y que mediáticamente tienen no muy buen gusto con la población tienen que hacerse a un lado.

Por eso estamos hablando con Vladimir Melara y no con Óscar Ortiz.

Es correcto. Ha sido un acuerdo de comisión política generar nuevos espacios, generar un colectivo de compañeros y compañeras que tengan las virtudes y la aprobación de la dirección para estar en medios de comunicación. Puede ser que digan que el FMLN ya no es un partido que tenga alguna incidencia, pero no hay que desfallecer en la misión.

Vladímir Melara, del equipo de vocería del FMLN, durante una entrevista a El Faro, admite que el trabajo del partido de izquierda continúa en el territorio y que el FMLN tiene una de las bases más sólidas del país. Foto de El Faro: Carlos Barrera
Vladímir Melara, del equipo de vocería del FMLN, durante una entrevista a El Faro, admite que el trabajo del partido de izquierda continúa en el territorio y que el FMLN tiene una de las bases más sólidas del país. Foto de El Faro: Carlos Barrera

Me parece llamativo que el rol de Ortiz sea ser el balance. “Si no, nos matamos”, dice usted. Tienen un gran problema de identidad en un año prelectoral.

Sí, nos quita tiempo. Hay visiones diferentes, por mucho que otros compañeros quieran decirse “revolucionarios socialistas” yo pongo en duda el espíritu de esas palabras, porque las acciones dicen otras cosas. El FMLN está perseguido jurídica y económicamente por este régimen. No se nos dio la deuda política, tenemos problemas con proveedores. Es bien difícil.

Y aun así han decidido participar en todas las elecciones.

Vamos a participar en PARLACEN, Concejos Municipales, en Asamblea Legislativa y en la elección presidencial. El FMLN no puede abstenerse de participar. El FMLN participará en todas las elecciones de 2024. En esa reflexión que hace Eugenio de (no participar) porque es inconstitucional que Nayib vaya como candidato y se reelija, entonces, en ese sentido entonces ya no vayamos a poner denuncias a la Fiscalía porque el nuevo fiscal fue puesto inconstitucionalmente. O, si quieren, ya no paguemos impuestos porque este gobierno es un régimen... ¿Me entendés? Tenemos total derecho, y nuestra militancia lo está pidiendo y es lo que aprobó en nuestra Convención de diciembre.

El Chino Flores ya confirmó su interés.

Vamos a ver mínimo tres precandidaturas presidenciales.

¿La dirigencia respalda al Chino Flores? Para 2019, la dirección del partido respaldó a Gerson Martínez, ministro de Obras Públicas. Era el favorito.

La militancia decide. Antes éramos demasiado verticalistas, lo que decía la dirección, y especialmente un tridente, era lo que el partido hacía.

¿Y cuál es la estrategia con la que pretenden llegar otra vez a la gente?

Hay tareas políticas, hay tareas territoriales que los compañeros asumen. Nosotros tenemos juntas directivas en los 262 municipios, les estamos transmitiendo la verdad de lo que está pasando, la verdad de lo que fue el FMLN, el reconocimiento de nuestros errores. En redes y mediáticamente, puede ser que nosotros recibamos ese rechazo, pero la gente organizada, nuestros simpatizantes, siguen estando ahí, nos siguen recibiendo. Por supuesto, no es el mismo partido. No tenemos el mismo entusiasmo que teníamos antes, estamos deprimidos, sin duda que estamos deprimidos. Esa también es otra de las tareas: levantar la moral de todos los compañeros.

¿De qué manera piensan revivir al FMLN?

Con la autogestión, por ejemplo. Vamos, como dicen 'coyol quebrado, coyol comido', situación difícil, ¡no podemos ocultarla! ¿Cómo es posible que el día siguiente de que perdimos elecciones de repente el FMLN solo era un cascarón de huevo vacío? Estamos poniendo para que este partido camine el día con día: para pagar lo de un local, para poder pagar a compañeros que están ahí medio tiempo trabajando, para conseguir un lápiz, un papel higiénico, un papel y lo que sea.

En 2021, publicamos este titular: el FMLN llega a las elecciones en coma. Dicho y hecho: tienen cuatro diputados después de tener 23. ¿Por qué piensan que no pasará lo mismo o algo peor?

Territorialmente se está trabajando en una estrategia para las candidaturas. Puede ser ilusorio esto, pero estamos aspirando a más de cuatro diputados. No tenemos los locales que teníamos, no tenemos los carritos con los equipos de sonido que teníamos, no vamos a poder pagar la publicidad digital en redes y todo ese tema, pero la conexión que podemos estar haciendo dentro de cada uno de los municipios sí es más grande que la que estamos haciendo ahora. No vamos a poder llegar a todo El Salvador, pero se está haciendo un gran trabajo territorial para lograr superar las expectativas.

¿Pero cuál es la diferencia de la estrategia que están trabajando ahora con la de 2021?

Con la elección anterior tocamos fondo, es decir, la inercia llegó hasta la elección anterior y a partir de ahora, con la fuerza, esperamos cambiar la revolución de este ciclo. Perdimos en el 2018, creo... no entendimos, bueno, veníamos perdiendo, pero el 18 fue como el golpe más fuerte, y este 2019 fue como 'vaya, ya tocaste fondo'. Ahí están con el discurso de que el FMLN va a desaparecer: se van a quedar con las ganas. Yo creo que en esta elección vamos a poder revertir un poco ese ciclo, detenerlo al menos, y empezar a acumular, nuevamente.

Por lo que escucho, el único activo que tienen en sus visitas a la gente es la promesa de que ahora son distintos.

Necesitamos más que eso para poder convencer. Necesitamos varios millones, no podríamos competir si no nos acercamos un poco en el andamio financiero, pero confiamos en la estrategia territorial.

¿Qué errores tienen que admitir? Cuando van al territorio, ¿qué culpas asumen?

Mira, no es así tan específico. Creo que la gente como que ha englobado (algunos hechos) en el tema de la corrupción, y puede decir algunos negocios que hicieron algunos compañeros y compañeras o decisiones de tema de alianzas que se hicieron con sectores de derecha, o digamos el abandono a temas muy importantes, por ejemplo, la pensión. Lo que nosotros hemos estado diciendo es que hay que individualizar: son compañeros que, posiblemente, cometieron esos errores, pero el FMLN no puede cargar de por vida con esos errores. Uno de los pasos principales para eso es pedir perdón por el tema. Ya lo hemos hecho en muchas ocasiones.

Dice que hay que individualizar. Entonces ustedes han pedido perdón por lo que pudo haber hecho, por decir nombres, Schafik hijo, Sigfrido Reyes…

No nos ponemos así...

Entonces no individualizan los casos.

Eso es más en lo público, porque en lo privado nosotros nos reunimos con simpatizantes que conocen los problemas que se cometieron, la militancia lo resiente, pero reconoce quiénes fueron. Nosotros estamos apelando a que la bandera, no puede ser manchada, no puede seguir siendo manchada ni vista manchada.

Ahora veamos la Asamblea Legislativa: por un lado están Jaime Guevara y Marleni Funes; y, por el otro, Dina Argueta y Anabel Belloso. Eso parece ser un reflejo de esa división.

Es correcto, eso no hay que negarlo. El FMLN tiene una división que se está trabajando en los territorios y en las directivas municipales, no solo es en la Asamblea. Hago aquí un llamado a que debemos respetar la institucionalidad del partido. No es posible que antes se respetaba a la Comisión Política y ahora no.

¿En qué gestos se podría decir que están irrespetando a la Comisión Política?

Se da una dirección para asumir una tarea y algunos compañeros deciden no asumirla, y ocurre en las directivas municipales y en territorios más pequeños. En la Asamblea, nadie quería dejar de ser el coordinador, el jefe de fracción. Creo que las compañeras (Dina Argueta y Anabel Belloso) han actuado mal. Si bien es cierto se sienten acogidas por este grupo que representa Medardo, Norma y Lorena y otros compañeros, deciden boicotear la administración de esta nueva dirección. Ellas votan en contra del jefe de fracción. Se hacen reuniones y no asisten.

¿Culpa a la Corriente Revolucionaria Socialista?

Sí. El Partido Comunista creó esta corriente revolucionaria juntamente con las FPL. Pero se rompió y hoy ellos quedan con ese nombre.

¿Y ustedes en qué se diferencian de la CRS?

Somos una generación que quiere rectificar. Te voy a dar un ejemplo: se viene la marcha del 1 de mayo. Nuestra dirección nos ha dado la tarea de asistir a la marcha como FMLN, vestidos de rojo mientras que la CRS anda en el juego de querer constituir una gran alianza social donde hay injerencia de otros países, personeros de la derecha, de la oligarquía de Arena. El FMLN no puede mezclarse con eso. Estos compañeros que se dicen revolucionarios-socialistas pretenden marchar así, de blanco, como una gran alianza. El FMLN debe representar a la izquierda.

Supongamos que ustedes logran consolidarse al interior del partido, ¿qué piensan hacer para las elecciones? En la Convención Nacional de diciembre oficializaron la prohibición de aliarse con Arena, Gana y Nuevas Ideas, pero ¿y Nuestro Tiempo y Vamos? ¿Son válidas estas alianzas?

Ellos están tan libres de culpa, según la Convención. Yo, personalmente, no estoy de acuerdo. Esta es una primicia, la directiva del FMLN en San Salvador está buscando hacer algún tipo de coalición con Nuestro Tiempo, con este muchacho Héctor Silva. Yo estoy absolutamente en desacuerdo porque volvemos a lo mismo. El FMLN tiene que ir a elecciones como FMLN. Yo entiendo el tema de las coaliciones, de las correlaciones, pero prefiero que la gente siga haciendo alianzas con los sectores populares y no con partidos de derecha. Yo no quiero estar en la historia votando por Vamos cuando sé que es un partido compuesto y financiado por la derecha, parte de la oligarquía, no quiero.

Estaba leyendo un informe de financiamiento. El partido tuvo, por ejemplo, donaciones millonarias de La Constancia, por años. Ahora, ¿usted estaría en contra de donaciones de empresas de ese tipo para el trabajo diario del partido?

Sí, absolutamente, sí, si es que en la guerra nuestro principal financista era el pueblo organizado. ¿Quién no sabe que este presidente que tenemos ahora está aliado con la oligarquía? Mauricio Funes se alió con la oligarquía. ¿Qué de bueno trae eso? Nada. Como decía, Schafik Hándal, teníamos que entrar a este campo para cambiarlo, no seguir haciendo lo mismo. Para eso, mejor quedarnos como estábamos y sigamos recibiendo donaciones de La Constancia, de C. Imberton, de Santa Lucía y de toda esa gente.

¿Y cómo se explica la alianza que tuvieron desde 2009 con Gana, un partido de derecha, con el que gobernaron por 10 años? ¿Y cómo se explica el vínculo tan fuerte que tuvieron con Bukele, que también se sabe que proviene de un sector empresarial?

Una cosa son las conversaciones que puedes hacer en un Parlamento, pero en la estrategia política de un partido no puede estar en el mapa hacer alianzas con sectores de derecha. Si no, te auto borrás del mapa como una opción para las clases populares. Con Bukele, justamente por eso se expulsó, porque fue un error nuestro llevarlo, fue un error de la dirección darle tanto espacio. Empezó vendiéndonos publicidad y terminó ahogándonos. Pero esta generación ha dicho que no: no creo que él en su vida vea el cadáver del FMLN.

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