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Julio Olivo: “Lo que falló en el proceso de transmisión fue la fase de divulgación”

La declaración fue dada el jueves 12 de marzo, por medio de una llamada telefónica, en el programa El Faro Radio. La aseveración ha sido recurrente en las intervenciones públicas del magistrado Julio Olivo desde la madrugada del lunes 2 de marzo, cuando fracasó el escrutinio preliminar de las elecciones legislativas y municipales del día 1.

Gabriel Labrador

Falso - Politígrafo
 
Falso - Politígrafo

Desde la madrugada del lunes 2 de marzo, Julio Olivo, el magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), ha repetido que los salvadoreños no conocimos los resultados electorales preliminares porque "el sistema de divulgación" falló. Sin embargo, las evidencias proporcionadas por los propios magistrados del TSE, por el mismo Julio Olivo y por manuales e instructivos de la institución desmienten al presidente del TSE. En realidad, lo que falló el domigo 1 de marzo fue el procesamiento digital de los votos, el corazón del sistema, que creó una base de datos digital en la que nadie confió, así que aunque en cierto momento el Tribunal tuvo información en sus manos, se rehusó a publicarla porque sospechaba que tenía errores, que era inexacta, que no reflejaba lo ocurrido en las urnas. 

Los magistrados del TSE, entre ellos Olivo, a las 10:30 de la noche del "Día D" llamaron de urgencia a una empresa informática para que salvara la plataforma informática mediante la cual se divulgarían los resultados electorales preliminares. A las 8 de la mañana del lunes 2 de marzo, luego de intensas horas de trabajo, los técnicos lograron subir en un sitio web oculto los resultados electorales preliminares procesados hasta esa hora. Sin embargo, en el proceso, los técnicos descubrireron que también había fallas en la base de datos que contenía los resultados electorales digitalizados tras el cierre de las urnas. A las 11 de la mañana del lunes 2 de marzo,  los magistrados del TSE decidieron mantener en secreto esa plataforma de divulgación porque desconfiaban de la base de datos en la que estaban almacenados y digitalizados los resultados electorales de todo el país. La otra etapa que también falló fue la creación de la base de datos de los resultados electorales. 

En una entrevista con El Faro Radio, el magistrado Olivo detalló las razones por las cuales los resultados preliminares no fueron dados a conocer. La respuesta que dio Olivo es parte de su propia contradicción y la que relativiza la verdad de la afirmación que encabeza este Politígrafo. “(No se divulgó) porque la base de datos estaba tan estropeada que habían cruzado un montón de información”, respondió, lo cual significa que el error que provocó que se truncara la divulgación de datos preliminares se ubica en la fase previa, en el procesamiento de los datos, con lo cual son dos las etapas que fallaron: procesamiento y divulgación.

¿Cómo se sabe esto? Porque la elaboración de la base de datos era uno de los últimos pasos del sistema de transmisión de resultados electorales. El último, el de la divulgación, se alimentaba de esa base de datos para dar a conocer los resultados. Por eso, aunque el TSE rescató a última hora -y por más de $72 mil- esa plataforma de divulgación, nunca conocimos los resultados preliminares de las elecciones. Este proceso de transmisión de resultados electorales está esquematizado en dos documentos oficiales que el TSE ocupó para capacitar e informar del proceso de transmisión de resultados preliminares. Estos documentos están disponibles en el sitio oficial del Tribunal. Uno de esos documentos está titulado “Transmisión de resultados preliminares” y consta de 28 láminas en las que se explica paso a paso el esquema. En la lámina 26 consta que el Centro Nacional de Procesamiento de Resultados Electorales,  instalado en un pabellón del Centro Internacional de Ferias y Convenciones, estaba encargado de la consolidación de los datos de las actas en una "base de datos". Otro de los documentos es una guía electoral facilitada por el TSE y en ella se describen los pasos de la divulgación de resultados preliminares.

El Faro intentó contactarse con el magistrado Olivo para preguntarle a qué se refería exactamente cuando dijo que lo que había fallado en el proceso de transmisión había sido la "etapa de divulgación". Su asistente de prensa, Manuel Miranda, recordó que en el programa de radio Olivo señaló que la transmisión de 257 mil actas desde las Juntas Receptoras de Votos hasta el Cenepre, el 1 de marzo, y que eso demostraba que el proceso de transmisión había sido exitoso. Eso, sin embargo, no explica por qué el último paso de la transmisión -la consolidación en la base de datos- había fallado. Miranda se comprometió a buscar una ampliación de la respuesta con Olivo pero al cierre de esta nota aun no había respuesta.

A la fecha, todavía es difícil saber qué fue lo que falló en la parte previa a la divulgación. Pero al menos, en las acusaciones entre los magistrados del Tribunal Suprema Electoral, sus técnicos y las empresas contratadas comienzan a dibujarse dos escenarios. El primero, y en el que la mayoría coincide, es que una de las empresas contratadas,  Soluciones Aplicativas, falló en el procesamiento y en la tabulación digital de los resultados electorales. La empresa, en su defensa, señala que el TSE les impidió acceso a uno de los servidores que permitía administrar de mejor manera la base de datos. Además, la empresa señala que hubo problemas en la integración de la plataforma que ellos habían creado y la plataforma que proveyó otra empresa, y con la cual se tabularon los votos cruzados para las elecciones legislativas y Parlamento Centroamericano. Un documento en poder de El Faro señala que una magistrada del TSE, dos días antes de las elecciones, advirtió de la necesidad de hacer pruebas para esa integración, pero nadie le tomó la palabra.  

El día de las elecciones, la falla en todo el sistema era tan grande que el magistrado Julio Olivo la  ejemplificó con esta idea: la base de datos contenía inconsistencias como que en las elecciones del Parlamento Centroamericano aparecían coaliciones de partidos cuando en realidad no era así. “Había una serie de inconsistencias que algunos magistrados fueron partidarios de no divulgar esa información porque esa base de datos había sido atrofiada”, dijo Olivo en El Faro Radio.

El sistema de transmisión de resultados electorales preliminares, un sistema diseñado para dar certidumbre, transparencia, tranquilidad a los electores en las horas y días posteriores al cierre de urnas (hasta la consollidación de resultados finales), le costó al TSE más de 3 millones de dólares.

Julio Olivo, magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral. 
 
Julio Olivo, magistrado presidente del Tribunal Supremo Electoral. 

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