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Congresista pide a Estados Unidos que rinda cuentas por El Mozote

El congresista James Mcgovern pidió al gobierno de Estados Unidos tres formas de expiación por sus responsabilidades en la masacre de El Mozote: que revele sus archivos militares respecto a 1981, que apoye al juez que lleva el caso El Mozote y que apoye a la Fiscalía General de la República. El congresista dio un discurso en la Cámara de Representantes el 11 de noviembre, dos días después de la conmemoración por el 36 aniversario de la masacre.

 
 

El congresista estadounidense James Mcgovern pidió a una de las cámaras del Congreso de Estados Unidos que publique "toda información en nuestros archivos militares y de inteligencia que sean relevantes" para el esclarecimiento de la masacre de El Mozote, un operativo militar que culminó con el asesinato de 978 personas, entre el 8 y el 12 de diciembre de 1981. "Sería una contribución significativa para terminar con la cultura de la impunidad en El Salvador", dijo el congresista.

El congresista estadounidense James McGovern durante una reunión de comité, en julio de 2014. Foto: Win McNamee/ AFP
 
El congresista estadounidense James McGovern durante una reunión de comité, en julio de 2014. Foto: Win McNamee/ AFP

Mcgovern, representante del segundo distrito de Massachusetts, aprovechó la conmemoración del aniversario número 36 de la masacre para explicar -en una alocución de cinco minutos-  para sugerir otras formas para que ese país haga expiación por sus responsabilidades en la masacre. "Estados Unidos debería apoyar al juez salvadoreño (Jorge Guzmán) que preside sobre el caso de El Mozote y a la Oficina del Fiscal Genera (Douglas Meléndez)l", dijo Mcgovern.

Mcgovern, de 58 años, es un político del Partido Demócrata que tiene cercanía a El Salvador. En 2015, fue uno de seis legisladores que pidieron a la Asamblea Legislativa que no reeligiera al fiscal general Luis Martínez. Pero quizá su trabajo más importante fue en 1989. Ese año, lideró una investigación del Congreso (la Comisión Moakley) que expuso en Estados Unidos que el asesinato de seis sacerdotes jesuitas, una de sus colaboradoras y la hija de ella había sido perpetrado por el mismo batallón que masacró en El Mozote: el Atlacatl. El congresista, de hecho, recordó el caso de los jesuitas para explicar porqué a su gobierno debería de importarle el caso de El Mozote.

"Estados Unidos estableció y entrenó al Batallón Atlacatl", dijo Mcgovern, que describió al batallón como "una fuerza élite de contrainsurgencia" y "un actor principal en el asesinato masivo en El Mozote" y en el asesinato de los jesuitas. El congresista también recordó que "en El Mozote, las armas y balas de EE.UU. fueron utilizadas para masacrar bebés, niños, mujeres y hombres". El informe de la Comisión de la Verdad de Naciones Unidas encontró que en El Mozote se dispararon al menos 184 vanillas de arma de fuego "manufacturadas para el gobierno de los Estados Unidos en Lake City, Missouri". De los proyectiles estudiados, el informe también concluyó que habían sido disparados de fusiles M-16, de fabricación estadounidense.

Entre los pecados que repasó, Mcgovern también incluyó el de la negación. "En el momento de la masacre, el Alto Mando salvadoreño negó que había sucedido. La embajada de los EE. UU. y el Departamento de Estado les hicieron eco a estas negaciones", dijo Mcgovern. Este detalle es significativo. Ya en 2014, el exembajador salvadoreño en Washington pidió perdón por haber negado la masacre. Aunque no equivale a un pedido de perdón -y que no viene de alguien del Órgano Ejecutivo estadounidense- Mcgovern se acerca a ese reconocimiento de la verdad. 

El discurso de este 11 de diciembre también le permitió al congresista recordar que el gobierno americano "denigró" a los periodistas Alma Guillermo Prieto, del Washington Post, y Raymond Bonner, del New York Times, que viajaron al Mozote y publicaron historias detalladas sobre la masacre, tan pronto como enero de 1982. Un día después de la publicación simultánea de esos reportajes, el presidente republicano Ronald Reagan envió al Congreso estadounidense una garantía de que el gobierno de El Salvador “estaba haciendo un esfuerzo coordinado significativo para respetar los derechos humanos internacionalmente reconocidos”, como reseña el periodista Mark Danner en su libro Masacre: la guerra sucia en El Salvador(Malpaso, 2016).

Finalmente, Mcgovern dijo que Estados Unidos está interesado en que la justicia salvadoreña sea "capaz de poder procesar la corrupción y abusos contra los derechos humanos". Por tanto, el congresista considera el del Mozote como "un caso ejemplar sobre si esto es verdaderamente posible de lograr".

*Con reportes de Carla Ascencio

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