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El FMLN le llena una alameda a Hugo Martínez

La alameda Juan Pablo II, uno de los ejes viales más emblemáticos de San Salvador, acogió este domingo 27 de enero a miles de efemelenistas en el cierre de campaña del candidato Hugo Martínez. “Vamos por el tercer periodo presidencial”, arengó el exministro, desafiando a cuanta encuesta se ha publicado hasta la fecha, que anuncian de forma unánime unos resultados malos para el FMLN el próximo 3 de febrero.

 
 

El FMLN celebró hoy el cierre de campaña. Miles de simpatizantes del partido de izquierda se hicieron presentes a la alameda Juan Pablo II de San Salvador para acompañar a su candidato presidencial, Hugo Martínez. Foto Carlos Barrera (El Faro).
 
El FMLN celebró hoy el cierre de campaña. Miles de simpatizantes del partido de izquierda se hicieron presentes a la alameda Juan Pablo II de San Salvador para acompañar a su candidato presidencial, Hugo Martínez. Foto Carlos Barrera (El Faro).

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) demostró en su cierre de campaña que, digan lo que digan las encuestas, mantiene intacto su músculo para concentrar a miles de afiliados y simpatizantes vestidos de rojo. A pesar de venir de la peor derrota electoral en su historia, la sufrida en las legislativas de marzo de 2018, el partido oficial logró teñir buena parte de la alameda Juan Pablo II de San Salvador. Y Hugo Martínez, su candidato presidencial, dio un discurso armado para motivar, para arrancar aplausos, para tratar de minimizar el desgaste acumulado tras diez años al frente del Ejecutivo.

El FMLN busca un tercer periodo. Para convencer y convencerse, el partido rojo le apostó a un gran y sonoro espectáculo, en la línea de lo sucedido en septiembre, cuando llenaron el Estadio Cuscatlán. Este domingo 27 de enero, cinco tarimas desde el Banco Central de Reserva hasta casi el parque Infantil tenían una línea discursiva bien marcada: resaltar que el FMLN es “el único partido de izquierda” en El Salvador y hacer énfasis en el poder de convocatoria que aún tiene entre sus bases más fieles.

El Frente necesitaba que este evento fuera un éxito. Si las encuestas no fallan, el candidato presidencial por Gana, Nayib Bukele, y el candidato por la Alianza por un Nuevo País, Carlos Calleja, son los dos favoritos para los comicios del 3 de febrero. En 2018, las urnas quitaron al FMLN buena parte de su poder en la Asamblea y de su poder territorial al perder el control de importantes alcaldías. Perder también el Ejecutivo pondría al partido oficial en una situación de debilidad nunca antes vivida en los 27 años de historia como instituto político.

Cerca del mediodía, luego de un discurso del presidente Salvador Sánchez Cerén y del discurso de la candidata a vicepresidenta Karina Sosa, Hugo Martínez subió a la tarima principal y logró entusiasmar a una gran multitud que había estado un tanto apagada. Arengó por poco más de media hora a su público. Se llenó la boca de “justicia social” y de lucha contra la corrupción.

“El FMLN fue capaz de convertirse en un partido político victorioso que ha gobernado las principales ciudades del país, se ha hecho sentir en la Asamblea Legislativa, y que además ha gobernado por dos períodos presidenciales El Salvador. Y ha gobernado para instaurar la justicia y vamos por el tercer periodo presidencial”, voceó frente a la marea roja que se tomó la alameda. “El FMLN es un fuerza sólida. ¡Indestructible!”, agregó.

Hugo Martínez viene de ese Gobierno y de ese partido que prometieron hace cinco años elevar la inversión en educación hasta el 6 % del Producto Interno Bruto (PIB). “Justicia social es que todos los niños puedan ir a la escuela”, dijo. Sin embargo, a lo largo de los dos periodos de su partido en la Presidencia, esa promesa no se ha cumplido. La educación pública sigue igual, salvo el vaso de leche y la entrega de uniformes y útiles; los males del sistema son múltiples.

Hugo Martínez también viene de ese Gobierno y de ese partido que negociaron con las pandillas e hicieron la Tregua con estos grupos. Pero en el mitin de cierre de campaña, bajo un sol abrasador que no le quitaba ánimos, dijo: “No vamos a permitir que nos gobiernen los grupos criminales”. Y dijo también que llevará el Estado a todo el territorio, para neutralizar el control que ejercen las maras en amplias zonas urbanas y rurales.

Foto Carlos Barrera (El Faro).
 
Foto Carlos Barrera (El Faro).

HugoMartínez, además, viene de ese Gobierno y de ese partido que facilitaron el asilo al expresidente Mauricio Funes en Nicaragua, y que tiene a otros funcionarios y a altos dirigentes señalados por indicios de corrupción. Funes fue condenado en un juicio civil por enriquecimiento ilícito. Adicionalmente, tiene cuatro procesos abiertos por el desvío de $351 millones de la partida secreta, por sobornar al ex fiscal general Luis Martínez, por revelar el Reporte de Operaciones Sospechosas del expresidente Francisco Flores, y por recibir sobornos en la construcción de la presa El Chaparral.

Acompañado de vitores, el candidato presidencial dijo: “Es una injusticia que haya gente que se quede con el dinero del pueblo y se pavonea todavía exhibiendo lujo con el dinero del pueblo. ¡Nunca más! ¡Nunca más! ¡Nunca más vamos a permitir que se den esos actos de corrupción que se han dado! Y vamos a recuperar esos $1,800 millones que se pierden cada año porque hay algunos empresarios que se quedan con el dinero que pagamos nosotros”.

Hugo Martínez apeló a la nostalgia de los simpatizantes congregados. Recordó los orígenes del FMLN. “Piensen en aquellos que murieron por la justicia. A ellos nos debemos”, dijo el también exguerrillero.

Hugo Martínez se ha intentado separar de los errores de su partido durante su campaña presidencial. Ha dicho en diferentes entrevistas que a él le está tocando pagar platos que no rompió. “A los católicos a veces nos ocurre que, cuando vamos a misa, escuchamos el sermón por los que no han llegado. Entonces empieza el sacerdote a decir: ‘Y estos que no han venido, etcétera, etcétera’. Así siento que me pasa a mí en la campaña”, dijo en una entrevista concedida a El Faro Radio.

“El Gobierno sabio es aquel que escucha a su pueblo”, dijo para intentar convencer a los presentes de que todos los errores que llevaron su peor derrota electoral –la de marzo de 2018– ya han sido corregidos.

Romper el protocolo con una pantomima

Antes de la aparición de Hugo Martínez, los animadores del evento pidieron a un grupo de asistentes que ondeaban banderas del FMLN frente a la tarima que las bajaran porque tapaban las cámaras que transmitían la celebración. “Queremos que las tomas sean reales”, dijo uno.

Esta misma escena se repitió un par de veces más. Los animadores intentaban de todo para elevar el ánimo asoleado de la marea roja. Fallaban. “¿Que no están alegres?”, llegó a decir uno frente a una multitud que apenas respondía las consignas que salían desde la tarima. Cerca de las 9:40 de la mañana, comenzaron a colocar las sillas para los integrantes de la Comisión Política y de los sectores y partidos políticos aliados. La primera en subir fue Lorena Peña, pero nadie celebró nada. Luego subió el resto de los invitados, con la misma reacción.

Mientras tanto, en la calle, los organizadores comenzaban a organizar a la gente para que hiciera un cordón por el que Hugo Martínez y Karina Sosa pudieran pasar y decir que se bañaron de pueblo. “Cuando Hugo salga, comiencen a gritar que baje”, decía una señora fornida a los asistentes que formaban el cordón.

Los animadores vendieron esta acción como que Hugo Martínez rompió el protocolo para poder estar cerca de su pueblo. La realidad fue otra. Fue una acción orquestada para agradar a las cámaras, para que toda la prensa nacional e internacional que cubría el cierre de campaña del FMLN captara a un candidato dándose un baño de multitudes.

Foto Óscar Rivera (AFP).
 
Foto Óscar Rivera (AFP).

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