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Arena y FMLN arman un TSE incómodo para Nayib Bukele

Los grandes ganadores en la construcción del nuevo Tribunal Supremo Electoral fueron los principales partidos de oposición. El partido Gana, en apariencia alejado de Nuevas Ideas y del presidente Nayib Bukele, terminó cediendo puestos a cartas de Arena y el FMLN. Tres de los nuevos magistrados contradicen una resolución de la Sala de lo Constitucional que impide la elección de magistrados vinculados a los partidos. 

 
 

Arena y FMLN se han repartido el control del organismo colegiado del Tribunal Supremo Electoral luego de una votación por mayorías que culminó un proceso en el que primaron los vínculos partidarios de los aspirantes para ganarse la plaza como funcionarios del árbitro electoral. Gana, el partido que triunfó en las presidenciales de la mano de Nayib Bukele, aceptó la conformación negociada entre Arena y el Frente porque, dicen, no tenían margen de maniobra para cambiar la aritmética parlamentaria a su favor.

En la negociación, además, los tres partidos acordaron elegir a nuevos funcionarios que cargan sobre sus espaldas perfiles que contradicen una resolución de la Sala de lo Constitucional que bloquea la elecciones de magistrados con vínculos materiales a los partidos políticos.

Por ejemplo, la Asamblea nombró como presidenta del TSE a una abogada que es esposa de uno de los fundadores y financistas de Gana. Dora Esmeralda Martínez de Barahona, electa con 80 votos a favor y cuatro abstenciones, fue juramentada el pasado 30 de junio como presidenta del TSE. Martínez de Barahona se desempeñó como fiscal auxiliar en el Oriente del país. El esposo de la magistrada, Santos Ulises Barahona Ventura, es fundador y donante del partido naranja que luego tornó a cian, Gana. Según documentos de la Oficina de Información y Respuestas (OIR), Barahona Ventura trabaja en la Asamblea Legislativa como colaborador administrativo en el grupo parlamentario de Gana cobrando un salario de mil dólares desde 2009. 

La Asamblea también eligió a un abogado que durante toda su vida ha militado en las filas del partido tricolor, tanto que hasta el día de su juramentación ocupaba un cargo como asesor del jefe de fracción de Arena, Carlos Reyes. Se trata de Luis Guillermo Wellman Carpio, que llegó al cargo propuesto por una alianza legislativa entre Arena, PCN y PDC. Wellman Carpio ha sido uno de los principales asesores de Arena y en 2002 fue cuestionado por haber cobrado dos veces en el Estado: como asesor jurídico de la Asamblea y como asesor de la Corte Suprema de Justicia. Su pasado en Arena es de larga data: en 1989 fue síndico municipal de Sonsonate y en 2000 fue diputado suplente. En su defensa, Wellman dice que no tiene vínculos con el partido porque ya no aparece su nombre en el nuevo registro electoral.

Entre los nuevos magistrados también hay un abogado que fue donante del FMLN en 2014. Se trata de Rubén Atilio Meléndez García, exmagistrado suplente del TSE en el período 2014 al 2019. Meléndez García, además, fue asesor jurídico del exmagistrado por el FMLN Eugenio Chicas. “Ya pasé un proceso de selección, y la Sala no se pronunció sobre ello”, dijo Meléndez García al responder sobre su vínculo partidario. 

Magistrados electos para El Tribunal Supremo Electoral el pasado martes 30 de julio de 2019. ( De izquierda a derecha ) Noel Orellana, Julio Olivo, Dora Martínez de Barahona, Guillermo Wellman, Rubén García. Foto: AL
 
Magistrados electos para El Tribunal Supremo Electoral el pasado martes 30 de julio de 2019. ( De izquierda a derecha ) Noel Orellana, Julio Olivo, Dora Martínez de Barahona, Guillermo Wellman, Rubén García. Foto: AL
 

Según el artículo 44 del Código Electoral y el artículo 208 de Constitución de la República,  los magistrados no deben tener ninguna afiliación partidista.

En el nuevo organismo colegiado también repetirá como magistrado Julio Olivo, el expresidente del TSE propuesto en 2014 por el FMLN. Olivo, otrora decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de El Salvador, es un hombre de confianza de Medardo González y Norma Guevara. En 2015 cobró fama por defender la contratación de una empresa novata, Saplic, para la transmisión de los resultados electorales preliminares de esos comicios. La empresa no logró su cometido y el sistema de transmisión de información no funcionó tras el cierre de urnas. Más reciente, durante la campaña presidencial, Olivo se convirtió en la cara que defendió al TSE de las denuncias de un supuesto fraude lanzadas por el candidato (ahora presidente) Nayib Bukele. 

También llega al TSE Noel Orellana Orellana, hasta este 3 de junio gerente de operaciones legislativas. Orellana es un veterano funcionario jefe de técnicos que otrora fue mano derecha de Óscar Armando Pineda Navas, el actual presidente de la Corte Suprema de Justicia. Orellana, de hecho, ocupó el puesto de Pineda Navas cuando Arena, FMLN y Gana nombraron a este último como presidente del órgano judicial.

De fondo, la elección de este nuevo TSE supone una nueva alianza entre FMLN y Arena para repartirse, en complicidad con Gana, a la institución que se encargará de administrar las elecciones legislativas de 2021 y las presidenciales de 2024. Fuera de contexto, esta elección significa solo una repartición de cartas entre partidos, pero de fondo está el hecho que Bukele ya ha adelantado que su apuesta, y la apuesta del partido Nuevas Ideas, es lograr una mayoría en los comicios de 2021 que acabe la hegemonía que durante años se han repartido Arena y el FMLN en el Órgano Legislativo. Para los comicios de 2021, el TSE como árbitro será clave para llevar a flote unas elecciones que llegarán caldeadas por el discurso antipartidos políticos de Bukele. 

Una nueva alianza entre Arena y FMLN

Como ocurriera en la elección de los cinco nuevos magistrados a la Corte Suprema de Justicia de noviembre de 2018, o la elección de un exasesor de Carlos Calleja como fiscal general, Arena y FMLN se pusieron de acuerdo de nuevo para mantener el control de una institución del Estado que le haga frente al órgano ejecutivo. Aunque Gana tiene por derecho de ley el control de la presidencia del TSE,  se ha quedado con poco margen de maniobra para lograr alianzas en el organismo colegiado del TSE, en el que Arena y FMLN tienen aseguradas más plazas. 

Gana, con 10 diputados en esta legislatura, reconoce que poco podían hacer en un escenario en el que la mayoría de votos estaban a favor de Arena y FMLN. “Sabemos que los candidatos propuestos por la Corte estuvieron repartidos entre el Frente y Arena. Se nos era difícil haber tenido uno más”, dice un diputado de Gana que participó del proceso pero que habla con la condición del anonimato. 

El TSE está conformado por tres magistrados propietarios surgidos de ternas propuestas por los tres primeros lugares de la última elección presidencial. La presidencia le compete al partido vencedor de los comicios, y las otras dos plazas al segundo y tercer lugar. Dos plazas más surgen de propuestas de ternas presentadas por la Corte Suprema de Justicia. En estos 15 años, ha sido una tradición que esas dos plazas sean llenadas por abogados con perfiles cercanos al partido en el poder o a los partidos mayoritarios en la Asamblea. Esta vez, el partido en el poder (Gana) ha cedido esas plazas a los principales partidos de la oposición: Arena y FMLN.

Tras 15 años, esta sería la primera vez que un partido de Gobierno (Gana) no se asegura el control de una mayoría en este organismo, ya sea con cartas afines a su propio partido o con la correlación de fuerzas entre magistrados afines a una tendencia política. En la presidencia de Antonio Saca, por ejemplo, el TSE tenía una mayoría de magistrados propuestos por la derecha política (Arena, PCN, PDC). Tener control de la correlación de fuerzas en el organismo colegiado es importante porque resoluciones administrativas del Tribunal requieren de cuatro de cinco votos; las jurisdiccionales de tres. 

Dos candidatos cuestionados

De los cinco nuevos magistrados, dos llegan a su nuevo puesto cargando cuestionamientos o investigaciones en su contra que no fueron tomados en cuenta por los diputados antes de elegirlos en el cargo.

En el caso de Luis Guillermo Wellman Carpio, los diputados no tomaron en cuenta que sobre él pesó un proceso por doble plaza. Wellman inició sus labores en la Asamblea en 1997 como analista jurídico de Arena, y tres años más tarde se convirtió en el principal asesor de la jefatura de fracción. Al mismo tiempo que era asesor de Arena, fungía como asesor jurídico de la Dirección de Seguridad de la CSS y cobraba salario en ambas instancias hasta 2002, cuando fue despedido de la CSJ. Wellman Carpio fue electo con 80 votos a favor y con 4 abstenciones.

En el caso de Noel Antonio Orellana, electo por 80 votos, él tiene un expediente abierto en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos  (PDDH) y dos en la Fiscalía General de la República (FGR). El escrito de la PDDH que data del 10 de junio (expediente SS-0174-2016) indica que Noel Orellana tuvo responsabilidad de violación al derecho humano por denegación de prestaciones o derechos laborales  cuando formaba parte del Tribunal del Servicio Civil, según reza el documento. Noel dijo a este periódico que la persona que inició el proceso apeló en todas las instancias y que la condena fue contra el Tribunal. 

Según la Secretaría General de la FGR, Orellana también cuenta con expedientes de investigaciones penales en su contra.  El primer expediente se abrió en 2015 por prevaricato y falsedad ideológica. El segundo por delito de supresión, destrucción u ocultamiento de información. “Supe de ellos en el momento que solicité la solvencia, son casos intrascendentes. Incluso, uno de ellos se presentó el proceso de la elección”, se defendió Orellana.

La batalla en Gana

Que la carta de Gana como nueva presidenta del TSE sea Dora Esmeralda Martínez no significa que el partido haya votado en completa armonía y, de hecho, entró como propuesta de consenso entre dos bandos enfrentados. Al interior de Gana, los problemas iniciaron cuando el lunes 8 de julio Andrés Rovira, presidente de Gana, se plantó en la Asamblea para presentar la propuesta de candidatos: José Gerardo Hernández Rivera, Jaime Salvador Rivera Andino, Hemerson Stanley Serrano Lemus. Un día después, Guillermo Gallegos y Mario Tenorio se mostraron inconformes en los medios ante el adelanto de la propuesta inconsulta que hizo Rovira. 

Diez después, luego de las presiones del grupo parlamentario, Rovira cedió su principal carta: Jaime Salvador Rivera Andino. Rivera Andino fue sustituido por la actual magistrada Dora Martínez de Barahona. Y Serrano Lemus fue sustituido por Rony Huezo. Según algunos diputados que hablan con la condición del anonimato: Rony Huezo era la carta principal de los diputados Guillermo Gallegos y Mario Tenorio.

Tras la nominación de consenso entorno a Dora de Barahona, algunos diputados señalan que en la fracción han quedado asperezas. La división en Gana, o los bandos en Gana, es confirmada por el diputado Numan Salgado, quien afirma que siempre hay tres grupos de poder en la fracción y que Martínez de Barahona tuvo la mayoría de simpatía de la fracción, pero no de toda. 

Entre los nuevos magistrados elegidos también figura René Abelardo Molina Osorio, electo con 80 votos y suplente de Dora Martínez de Barahona. En 2012, Molina Osorio fue candidato a diputado suplente por Gana en el departamento de San Vicente. “Yo fui candidato, pero luego me desafilie en 2015” , dijo al ser consultado por su vínculo partidario. Según registros de empleados de la Asamblea Legislativa, Molina Osorio laboró en el la Asamblea como asesor del departamento de control presupuestario devengando un salario de $1,000. Sin embargo en la conferencia de prensa del día de su juramentación negó haber tenido algún vínculo laboral con el palacio legislativo: “hasta habían dicho que trabajaba en la Asamblea, no sé quién me ha dado trabajo aquí”, dijo. 

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