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Bukele negocia con Cambio Democrático la candidatura presidencial

Nayib Bukele la llama una "alianza estratégica" y junto a dirigentes de Cambio Democrático lleva un mes reuniéndose para afinar un escenario que le permita competir sin problemas en las presidenciales de 2019. La negociación ha continuado hasta la mañana de este jueves 21. Sobre la mesa está la definición del programa de gobierno y de la fórmula presidencial. 

 
 

Nayib Bukele y Cambio Democrático (CD) se han sentado a negociar una alianza electoral que le permita al exalcalde de San Salvador competir sin problemas en las elecciones presidenciales de 2019 a cambio de la definición del compañero de fórmula y una plataforma de gobierno en la que se incluya el respeto a la institucionalidad y reformas económicas, políticas y sociales claras. 

Fuentes de CD y de Nuevas Ideas, el partido político en formación de Bukele, confirmaron a El Faro que en la última semana han intensificado discusiones que datan desde hace un mes y con las cuales pretenden dar por cerrada la alianza. La última reunión entre ambos institutos ocurrió en la mañana de este jueves 21. "A paso lento, pero vamos avanzando", dijo un dirigente que conoce de cerca el proceso. Bukele confirmó en una transmisión de Facebook Live esta alianza "estratégica".

"Esta alianza no solo nos daría el blindaje legal necesario, sino que nutriría nuestro incipiente partido con uno de amplia trayectoria y que coincide con nosotros. Estamos garantizando que los derechos, los sueños y los objetivos de Nuevas Ideas como partido establecido bajo leyes de la República, se cumplan", dijo este mismo jueves por la noche. 

Hasta la fecha, Nayib Bukele tiene un partido político en formación pero no tiene nada claro sobre su futuro en la competencia presidencial de 2019, que ya tiene dos candidatos definidos en los partidos Arena y FMLN. Por el primero, va el empresario Carlos Calleja; y más recientemente el FMLN eligió al excanciller Hugo Martínez como su carta para intentar retener un tercer periodo el Ejecutivo.

A diferencia de estos partidos, Bukele lidera las encuestas con altos índices de popularidad, pero no tiene un vehículo para llegar a la votación. Y, de hecho, tiene el tiempo y las leyes en contra. A un mes y medio para que finalice el plazo para que los partidos políticos que deseen participar en 2019 realicen sus elecciones internas, Nuevas Ideas todavía no ha sido validado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Lucha por obtener a su favor una aclaración que defina si cumplió o no con la ley y los plazos para convocar a internas. Al respecto, el presidente del TSE, Julio Olivo, ya se ha pronunciado en contra de esa convocatoria a internas de Nuevas Ideas, y ha dicho que ese paso solo pueden darlo los partidos legalmente inscritos.

Pese a que en público ha hecho llamados para agotar todos los recursos necesarios para lograr su candidatura bajo la sombrilla de su movimiento, Bukele no se ha quedado de brazos cruzados. Y mientras en redes sociales ha cuestionado al TSE -y ha acusado a Arena y el FMLN de utilizar la institucionalidad para bloquear su candidatura-, en privado ha sostenido reuniones no solo con CD, sino con otros partidos legalmente inscritos y con los cuales podría construir alianzas. Es con CD, sin embargo, con quien Nuevas Ideas encuentra más sintonías. El movimiento político de Bukele cuestiona al sistema de partidos actual, pero por boca del propio Bukele comulga con el ideario de un partido político de izquierdas como CD, que se autodefine como de izquierda democrática fundamentada en los principios de la socialdemocracia.

Las conversaciones con CD, que actualmente tiene a su secretario general, Juan José Martel, como el único diputado de su partido en la Asamblea Legislativa, iniciaron hace poco más de un mes. Fue el mismo Bukele, según fuentes vinculadas al partido, quien buscó el acercamiento. A finales de mayo, el propio Martel confirmó a Diario El Mundo que no descartaba una eventual alianza con Nuevas Ideas. 

Consultada por El Faro, un dirigente de CD -que habló con la condición de hacerlo desde el anonimato- dijo que la negociación no se ha cerrado porque un acuerdo de este tipo incluye varias aristas que todavía no están completamente afinadas. Personas vinculadas al equipo de Bukele, por su parte, han confirmado la aproximación y han señalado que durante la reunión de la mañana de este jueves 21, se lograron algunos avances. Dijeron que deben revisar cosas de fondo y que seguirían en comunicación durante el día. 

En los encuentros, en los que han participado miembros de ambos equipos incluido el propio exalcalde, dos de los aspectos que se han discutido es la propuesta de gobierno de Nuevas Ideas y qué tan concordante es esta respecto a la línea de trabajo del CD. Para este partido, también se debe poner sobre la mesa la definición del programa de gobierno, con propuestas claras para los principales retos del país en materia económica, política y social. CD también ha puesto sobre la mesa la conducta electoral durante la campaña asegurando que sea una estrategia limpia. Y se ha discutido qué tan viable es la plataforma del CD para favorecer con votos a Bukele.

En las elecciones del 4 de marzo, CD logró ganar tres alcaldías gracias a coaliciones con diferentes partidos. En San Miguel, el FMLN-CD llevaron de candidato a la reelección a Miguel Pereira. En Nuevo Cuscatlán, ambos partidos se unieron a PSD y PSPS para hacer ganar a Michelle Sol, la alcaldesa que sustituyó a Bukele en ese municipio desde el año 2015. Y en Tamanique, los dos partidos de izquierdas buscaron a Gana para lograr la victoria de Óscar Antonio Amaya.

Otro punto sobre la mesa es la definición del compañero de fórmula para Bukele. Según las fuentes, el exalcalde no ha propuesto un nombre que complete la fórmula presidencial. 

Nayib Bukele saluda al público durante el Desfile del Correo de la festividades del Divino Salvador del Mundo de 2017, en su último tramo como alcalde capitalino. Foto Marvin Recinos (AFP).
 
Nayib Bukele saluda al público durante el Desfile del Correo de la festividades del Divino Salvador del Mundo de 2017, en su último tramo como alcalde capitalino. Foto Marvin Recinos (AFP).

Del cian al amarillo 

Bukele necesita un partido y cada vez le quedan menos opciones. La búsqueda de una alternativa a Nuevas Ideas se debe a que, según la normativa electoral, un partido político se considera como tal cuando este está inscrito ante el TSE. Según la ley, solo los partidos "legalmente inscritos" gozan de las prerrogativas de la ley de partidos políticos (LPP, artículo 4), como convocar a elecciones internas. 

Creado ante notario el 20 de marzo de 2018, Nuevas Ideas hizo pública su convocatoria a elecciones internas el mismo día que se cumplía el plazo que otorga la ley para hacer el llamado a participar, el 3 de abril. Un día después, el 4, el partido de Bukele inició el proceso de inscripción ante el órgano electoral solicitando la autorización de un centenar de libros para la recolección de firmas. En otras palabras, Nuevas Ideas convocó a internas sin todavía estar legalmente inscrito, con lo cual abrió el debate que podría jugar en contra de los intereses del movimiento y del propio Bukele. 

Actualmente, el TSE continúa certificando las firmas presentadas por Nuevas Ideas, en un contexto en el que el cronograma electoral da un plazo hasta el 3 de agosto para que los partidos "legalmente inscritos" definan sus elecciones internas. Es decir, sí o sí, el exalcalde deberá enfrentarse a un proceso interno dentro de un partido si quiere participar sin trabas en la contienda de 2019.

Según Bukele, hasta el miércoles 20, el TSE había revisado más de 180 mil firmas, pero se ha negado a validarlas y autorizar la legalización del partido. De ahí la necesidad de buscar el apoyo de Cambio Democrático. 

Para el analista político Álvaro Artiga, el debate de la candidatura de Bukele con Nuevas Ideas no se centra en la autorización legal otorgada por parte del órgano electoral -lo que podría ocurrir en julio sino hay peticiones de prórroga o demandas contra el proceso de verificación-, sino en la validación de esa convocatoria realizada el 3 de abril cuando Nuevas Ideas todavía era un partido en formación.

“Van a buscar interpretar la ley de diferentes formas. Como las elecciones internas son un proceso interno, y que el tribunal no va a interferir en eso, ellos podrían pedir que se cumpla con ese requisito una vez presenten la candidatura (...) Bajo ese razonamiento opera aquella elección, aún no inscrito pero con una escritura pública donde llevan a cabo una serie de actos que son válidos como organización”. En opinión de Artiga, la LPP no dice literalmente que sólo los partidos legalmente inscritos pueden participar en internas y que es un tema de interpretación que llevaría a Nuevas Ideas a enfrentarse a varios procesos jurídicos para hacer valer su posición. Es decir, participar en una interna con su partido le valdría a Bukele un alto riesgo, y tiempo. 

Bukele, a juzgar por los acercamientos con CD, lo tiene muy claro, aunque ante la opinión pública juega a construir una lectura a su favor. “Hay una tesis que sostenemos nosotros...es que Nuevas Ideas existe desde el momento que se concibió. Es decir, desde el momento que sus fundadores se reunieron para formar Nuevas Ideas”, respondió el exalcalde en una entrevista en el programa Frente a Frente, en mayo, donde aseguró que si el órgano electoral no aprobaba la convocatoria de elecciones internas como un partido en formación, estaría violando las sentencias de la Sala de lo Constitucional, los tratados internacionales, y las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De considerarlo necesario señaló que acudiría a ese organismo internacional. Sin embargo, eso sólo es posible una vez agote todas las instancias a nivel local.  

Paralelo a la presión a favor de la inscripción de su partido y de la aceptación de su convocatoria a internas, Bukele ha buscado un plan a corto plazo que le permita aliarse con un partido que sí le permita competir sin trabas en 2019, según fuentes vinculadas a su equipo. 

La ley electoral y la ley de partidos políticos permite las coaliciones y alianzas presidenciales bajo un precepto: el candidato a la presidencia debe estar afiliado a un partido legalmente inscrito ante el TSE, y con el que haya realizado un proceso interno de elección. Artiga, también profesor de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”, explica que el exalcalde podría, una vez legalizado su partido, hacer una coalición con el CD, pero será éste y no Nuevas Ideas el vehículo que le permita inscribirse como candidato. 

Mientras tanto, Bukele sigue presionando al órgano electoral. “Ya no queda ninguna firma por revisar ni verificar. Los tres procesos ya concluyeron. Nuestros verificadores estuvieron ahí. Esperamos el comunicado correspondiente mañana como dicta la ley”, tuiteó en horas de la noche de este miércoles 20 en respuesta a una publicación de la cuenta en Twitter del TSE en la que se informó que la verificación de firmas pasaba a una tercera fase.

Si la inscripción de Nuevas Ideas no se diera en los plazos de ley, la alianza de Bukele con CD estaría supeditada a que el exalcalde se coloque la camisa amarilla y se inscriba como militante de Cambio Democrático para desde ahí someterse al proceso de internas de este partido, a celebrarse el 15 de julio. 

Federico Anliker, secretario de Nuevas Ideas, en el inicio del proceso de inscripción formal como partido político ante el TSE. 4 de abril de 2018.
 
Federico Anliker, secretario de Nuevas Ideas, en el inicio del proceso de inscripción formal como partido político ante el TSE. 4 de abril de 2018.

Bukele busca un partido taxi

El exalcalde de San Salvador se ha acercado más a Cambio Democrático pero ha valorado de entre un abánico de posibilidades al mejor vehículo-taxi que le permita llegar a las presidenciales de 2019. En el proceso, Bukele no ha descartado pensar incluso en partidos que no desentonan, como Gana, el aliado del Gobierno del FMLN desde 2009. 

De los 11 partidos legalmente inscritos ante el Tribunal Supremo Electoral, hay tres que se descartan solos: son aquellos que están en proceso de cancelación por no haber alcanzado los votos suficientes en la última elección del 4 de marzo. En una respuesta a una solicitud de información pública de este periódico, fechada el 12 de junio, el organismo electoral confirmó que Fraternidad Patriota Salvadoreño (FPS), Partido Salvadoreño Progresista (PSP) y Democracia Salvadoreña (DS) podrían quedar inhabilitados porque no lograron los 50 mil votos válidos en los comicios. Decidir participar en unas internas con estas entidades partidarias, en este momento, implicaría otro riesgo ante la posibilidad de una suspensión. PSP fue el aliado del FMLN en 2015 cuando ambos firmaron un pacto para llevar a Bukele a ganar la alcaldía de San Salvador. 

Descartados están también Arena, el principal partido de derecha, que celebró su elección el 22 de abril resultando ganador el empresario Carlos Calleja. Y el FMLN, el partido que lo expulsó de sus filas y que también ya nombró a su candidato. En el caso del FMLN,  algunos dirigentes como José Luis Merino o el propio candidato, Hugo Martínez, no se cierran a una eventual alianza con Bukele de cara a una eventual segunda vuelta. 

Otros partidos que tampoco le servirían de plataforma a Bukele -para lograr la inscripción de una candidatura presidencial- son el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Gana. El primero, desde un inicio, informó que no realizaría un proceso interno y que apoyaría en alianza a un candidato ya oficial durante la campaña electoral. Y Gana, luego de anunciar que realizarían elecciones el próximo 29 de julio y que, incluso, su máximo líder Guillermo Gallegos evaluaba participar, se echó para atrás. “Hemos descartado realizar internas por los altos costos de una elección presidencial, no llevaremos candidato propio”, confirmó a El Faro este miércoles 20 de junio el secretario general de la bancada naranja, Andrés Rovira. Consultado sobre si Bukele se había sentado con Gana para hablar de una posible candidatura con su bandera, el dirigente respondió: “Le hemos abierto las puertas a todos”, dijo.  

En el caso del Partido de Concertación Nacional (PCN), de derecha y aliado actual de Arena y del PDC en la Asamblea Legislativa, todavía hay cierto margen de maniobra política que no está del todo clara. A diferencia de lo que se pensaría, el partido azul no ha anunciado apoyo formal a ninguno de los candidatos, ni siquiera al de Arena, Callejas. Pero a principios de mayo, en una entrevista del programa FOCOS de Canal 33, uno de sus máximos líderes, el diputado Mario Ponce, aseguró que se habían sentado con Bukele pero que éste había descartado participar con ellos.

“Siempre hemos sido bien respetuosos con él (Bukele), pero con el paso del tiempo hemos visto una respuesta opuesta con relación a nosotros. Dijo que no iba a participar con nuestra bandera, entonces no podemos presionarlo”, dijo Ponce en televisión. El buque pecenista llevará a cabo este sábado 23 de junio una asamblea con sus militantes para concretar si llevarán a cabo elecciones internas o si, por el contrario, firmarán un pacto de coalición con “partidos afines a nuestros objetivos”, según reza en una convocatoria publicada el miércoles 20 en la prensa.

Bukele, sin embargo, faltaría a la coherencia de su discurso en Nuevas Ideas al cobijarse bajo las banderas del PCN, PDC o Gana. Los primeros dos han sido viejos aliados de los gobiernos de Arena. Sobre todo en el PCN, varios de sus máximos dirigentes han protagonizado episodios salpicados de irregularidades en el manejo irregular de fondos públicos y de instituciones del Estado como la Corte de Cuentas, sin contar que algunos de sus diputados han sido procesados por delitos relativos al narcotráfico. Gana, nacido en 2010, se convirtió en el aliado del partido en el gobierno, y en sus filas también corren políticos señalados por irregularidades y vinculados al expresidente Antonio Saca. 

Descartados los partidos de derecha, a Bukele sólo quedan tres partidos: VAMOS, del empresario salvadoreño residenciado en Estados Unidos Josué Alvarado; el Partido Social Demócrata o PSD, del actual secretario presidencial para asuntos de vulnerabilidad y director de protección civil, Jorge Meléndez (en el puesto desde la administración del ex presidente Mauricio Funes); y Cambio Democrático.

VAMOS ha confirmado a El Faro que realizará internas en julio y su único aspirante a candidato presidencial es el mismo Alvarado. “No hemos tenigo ningún acercamiento con Bukele”, agregó su secretario de organización, Samuel Barraza.

Sobre el PSD, este periódico no logró contactar a sus representantes. Durante el primer trimestre del año, ellos anunciaron que realizarían elecciones internas el 29 de julio, y su director de asuntos jurídicos, Ronald Alemán, dijo al medio digital Contrapunto que no habían ofrecido una candidatura presidencial a Bukele, pero que tampoco descartaban que su partido participara de un futuro frente amplio liderado por el también joven empresario que inició su vida política de las manos del FMLN.

CD, el partido de las alianzas

Cambio Democrático, el partido más afín a los discursos de Bukele, es, en la historia política salvadoreña de la posguerra, el eterno partido de centro izquierdas que nunca logró romper con la polarización entre Arena y el FMLN ni conquistar a los votantes de izquierdas más convencidos por las ofertas del partido de la exguerrilla. El Cambio Democrático que se conoce hoy es el heredero de un movimiento político por el que han desfilado exdirigentes socialdemocrátas y socialcristianos, entre los que destacan el exalcalde de San Salvador, Héctor Silva (ya fallecido); el exministro de Economía, Héctor Dada Hirezi; y el exembajador Rubén Zamora. 

Su primer nombre, a finales de los ochenta, fue Convergencia Democrática, un partido fundado por exmilitantes del desaparecido Frente Democrático Revolucionario en alianza con el Movimiento Popular Social Cristiano (MPSC) y el Partido Social Demócrata. En 1991, el movimiento logró obtener ocho diputados y ser el nexo político entre la entonces guerrilla -hoy FMLN- y el gobierno de Alfredo Cristiani para la consecución de las negociaciones de los Acuerdos de Paz en la Asamblea Legislativa. 

Más tarde, en 1994, Convergencia Democrática y el recién formado partido político FMLN formaron una alianza para competir en las elecciones presidenciales, que ganó por segunda ocasión el partido Arena. En 1997, una nueva alianza  con el FMLN logró poner en la alcaldía de San Salvador a Héctor Silva, un ginecólogo que en los ochenta formó parte del MPSC y en 1991 se convirtió en diputado. En 1998, el partido amplió su alianza y se fundió junto al Partido Democráta y el Partido Popular Laborista. Pasó a llamarse Centro Democrático Unido (CDU). 

La aventura del CDU se arriesgó hasta en las presidenciales de 2004, con Silva como candidato, pero no alcanzó los votos necesarios de ley y fue eliminado como partido político. Fue así como un año más tarde, en 2005, CDU se conviritó en Cambio Democrático, alcanzando dos escaños en la Asamblea 2006-2009. 

Para las presidenciales de 2009, CD se sumó a una gran alianza de izquierdas que impulsó la candidatura de Mauricio Funes y abonó al primer triunfo del FMLN en el Ejecutivo. Como parte de la alianza, el FMLN conformó un gobierno en el que líderes de CD estuvieron al frente de instituciones como el Seguro Social, el Ministerio de Economía y el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local. La alianza entre el FMLN, Funes y este partido terminaría rompiéndose a medio mandato,  en 2012.

El partido fue criticado en 2011, cuando nombró como secretario general a Tomás Chévez, un político que había dicho ser de derechas, proveniente del sector evángélico y que en 2009 participó como candidato presidencial del PCN.

Congreso del partido Cambio Democrático de mayo de 2011, en el que se eligió como nuevo secretario general al líder evangélico Tomás Chévez (primero a la izquierda). Foto: Cambio Democrático.
 
Congreso del partido Cambio Democrático de mayo de 2011, en el que se eligió como nuevo secretario general al líder evangélico Tomás Chévez (primero a la izquierda). Foto: Cambio Democrático.
 

En 2013, el partido intentó postular a Álex Segovia, un economista devenido en secretario Técnico de la presidente Funes, para las presidenciales de 2014, que ganó por segunda ocasión el FMLN.

En 2016, CD recibió nuevas críticas luego de que se descubriera que su penúltimo secretario general, Douglas Áviles, fuera enviado a juicio por un incremento patrimonial no justificado en los periodos en que fungió como diputado suplente (2009-2012) y diputado propietario (2012-2015). 

Cambio Democrático no logró ninguna diputación para el periodo 2015-2018. Bajo la dirección de Juan José Martel, logró retornar al Salón Azul con un escaño para el periodo 2018-2021; y conformar alianzas con el FMLN y una carta de Bukele en Nuevo Cuscatlán.  

Consultado por una posible alianza entre Nuevas Ideas y CD, el exsecretario del partido, Héctor Dada Hirezi, señala que esta sería viable "dependiendo de los términos de la negociación". Dada Hirezi aclara que él no ha participado de las discuciones, que no pertenece a ningún organismo del partido, pero dice que sí ha escuchado que se han dado acercamientos. "Es cosa aparte si me gusta o no el candidato, pero si la discusión ocurre en base a un programa con objetivos claros y una apuesta clara para resolver los principales problemas del país, y no a repartición de cargos, no le vería un problema a una alianza con Nuevas Ideas", dice. 

Rubén Zamora, fundador de Convergencia Democrática, coincide con Dada Hirezi en que una alianza es positiva si CD logra que en la negociación haya reglas claras, en el que se garantice el respeto a la institucionalidad y que lleve un programa de gobierno claro. Zamora tampoco forma parte de ningún organismo de CD, pero también ha escuchado de los acercamientos. 

"Bukele ha llegado a la conclusión de que el partido más cercano a sus fines es CD. Y el país está en un escenario en el que o se permite que Arena retome el poder o se busca una alternativa en la que, si se garantiza un programa de renovación para el país, es el camino más viable contra la incertidumbre hacia las que nos conducirían Arena o el FMLN", dice. 

 

*Nota de la Redacción: este texto fue actualizado a las 9:30 p.m. del jueves 21 de junio. Se añadieron las declaraciones del exalcalde Nayib Bukele, dadas a conocer a través de Facebook Live y con las cuales confirmó la alianza con Cambio Democrático revelada por El Faro. 


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