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Bukele afirma que recibió dinero de Alba por la venta de TVX

Cuestionado por $1.9 millones que recibió de Inverval, una de las principales sociedades de Alba, el presidente confirmó haber recibido los fondos, pero no aclaró el posible conflicto político que pueda suponer que tanto él como otros miembros del Gabinete hayan tenido, o puedan tener todavía, con una empresa investigada por lavado de dinero.

 
 

Nayib Bukele brindó una conferencia de prensa luego de firmar un acuerdo entre el gobierno de El Salvador y la Unión Europea para el  buen manejo de los fondos donados. Foto de El Faro/ Carlos Barrera 
 
Nayib Bukele brindó una conferencia de prensa luego de firmar un acuerdo entre el gobierno de El Salvador y la Unión Europea para el  buen manejo de los fondos donados. Foto de El Faro/ Carlos Barrera 

El presidente Nayib Bukele admitió este 12 de septiembre que en 2013, cuando dirigía la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, recibió 1.9 millones de dólares de Inverval, una de las principales sociedades del grupo Alba y financista, ese mismo año, de una residencial en su comuna y del Canal TVX, proyecto que impulsó junto al dirigente efemelenista José Luis Merino.

La entrega de dinero de Inverval a Bukele fue revelada el 11 de septiembre por la Revista Factum, que dio cuenta de documentos incautados por la Fiscalía a 23 sociedades del grupo Alba Petróleos en una investigación por lavado de dinero. Según Factum, Bukele recibió fondos por medio de cheques a su nombre; a través de Obermet, la empresa de publicidad de su familia y por medio de mutuos (préstamos) que estaban destinados a la compra de acciones y a inversión de capital en Starlight, la sociedad dueña del Canal TVX.

En enero de 2019, El Faro reveló que Inverval, dirigida por hombres de confianza de Merino, inyectó 497 mil dólares a Starlight, creada por hombres de confianza de Bukele y arrendataria de la frecuencia televisiva que dio vida al Canal TVX. En esa operación, Inverval se hizo con el 60 % de las acciones de la sociedad. Cuando arrancó la alianza entre Starlight e Inverval, TVX comenzó a ser dirigido por miembros de los círculos de Bukele y de Merino.

En el primer semestre de 2013, Jorge Miguel Kattan, tío de Bukele, asumió como director general del canal. En el nuevo Gobierno, Kattan es secretario de Comercio e Inversión. A su salida, fue sustituido por Carolina Recinos, quien asumió además funciones de coordinadora editorial del equipo de prensa. Recinos ahora es la jefa del gabinete de Gobierno. A supervisar las obras del canal también llegaba Sigfredo Merino, hermano del dirigente del FMLN y señalado por el Departamento de Estado como otro de sus prestanombres en la trama de Alba. Hasta enero de 2019, según empleados del canal, la vicepresidencia estaba en manos de Federico Anliker, amigo de Bukele y actual presidente de CEPA.

Según Factum, Inverval destinó 1 millón 390 mil 200 dólares para “50% de inversión compra Starlight” a favor de Bukele. Además, destinó otros 400 mil a Obermet, la empresa de publicidad de la familia Bukele, también destinados a “compra de acciones” de Starlight. En los documentos, Factum también reseña que Carolina Recinos hizo un préstamo de 70 mil dólares a Inverval a nombre de Starlight.

En enero, en declaraciones a El Faro, Bukele dijo que él se sumó a un proyecto ya empezado y que abandonó el barco cuando se percató de un supuesto cambio editorial. Dijo que para la creación de TVX él había servido de fiador ante la sociedad dueña de la frecuencia en televisión abierta, y poco más. “[Di] una firma fiador para apoyar la creación de un canal de televisión. Luego me salí del proyecto y me dieron un finiquito total por el cual ya no quedé debiendo nada, ni continuó mi relación con la empresa a la qué haces mención”, dijo Bukele a El Faro, en relación a la sociedad Master Communication, dueña de la frecuencia con la que operó inicialmente TVX.

“En un momento sí me interesó apoyar el proyecto porque lo veía como un medio de comunicación alternativo. Pero luego se fueron por otra línea editorial y decidí dejar el barco, hace ya varios años”, añadió.

El 12 de septiembre, ocho meses después de aquellas declaraciones, Bukele dio una versión distinta de su relación con TVX y de su salida del canal. En su nuevo relato, Bukele se presenta ya no como un político y empresario que apoya la creación de un canal alternativo, sino como el dueño del proyecto. En 2018, el abogado de la sociedad Master Communication, Carlos Avelar, ya señalaba que los fundadores de Starlight eran “prestanombres” de Bukele.

Sobre el origen de TVX, Bukele dice ahora que “en 2012 yo fundé un canal de televisión, se llamaba, bueno, se llama TVX”. El mandatario agregó que el canal funcionó muy bien hasta que decidió venderlo.

“Yo vi que el canal no era compatible con mis aspiraciones políticas porque los demás medios de comunicación podían sentir que yo era también la competencia. Entonces yo dije mejor voy a vender el canal porque así no soy competencia, ¿no? Entonces se lo vendimos a una empresa, esa empresa ahora está siendo investigada y resulta que recibió dinero de Alba Petróleos”, dijo Bukele.

Bukele intentó resumir los hechos: “Nosotros pusimos un canal, lo vendimos, lo compró una empresa que tenía negocios con Alba Petróleos como los tenían un montón de empresas en el país. No hay nada más que decir”.

Inmueble donde actualmente opera el canal TVX, ubicado en la Colonia Escalón. El canal pertenece a Starlight, empresa creada por dos hombres de confianza de Bukele y adquirida en un 60 % por una compañía del grupo Alba. 
 
Inmueble donde actualmente opera el canal TVX, ubicado en la Colonia Escalón. El canal pertenece a Starlight, empresa creada por dos hombres de confianza de Bukele y adquirida en un 60 % por una compañía del grupo Alba. 

Un gabinete con “gente de bien”

A finales de 2012 y durante todo el primer semestre de 2013, Alba Petróleos lanzó una fuerte campaña de marca en radio, prensa, internet y televisión en la que resaltaba las inversiones del grupo y cerraba con el siguiente eslogan: “Somos gente de bien”.

El 9 de septiembre de 2019, El Faro reveló que Alba dio préstamos por más de 13 millones de dólares al actual ministro de Agricultura, Pablo Anliker; y por más de 75 mil dólares al actual ministro de Hacienda, Nelson Fuentes. En el reportaje se revelaron, además, nuevas conexiones entre el círculo íntimo de Bukele con Alba, dirigida por por altos mandos del FMLN.

En total, junto a Bukele, otros cinco miembros del nuevo gabinete estuvieron involucrados con los fondos de Alba, que ahora está investigada por lavado de dinero tanto en El Salvador como en Estados Unidos. El 20 de agosto, en su red Twitter, Bukele criticó la posibilidad de que el FMLN hubiera sido financiado por Alba Petróleos. “Si es dinero de ALBA, entonces el FMLN violó la ley ya que el Gobierno venezolano no puede financiar partidos políticos de El Salvador”, escribió Bukele, en alusión a la prohibición expresa en la Ley de Partidos Políticos. Pero este jueves 12 él intentó relativizar que él haya sido quien recibió dinero de Alba.

“Vendimos el canal a una empresa, esa empresa ahora está siendo investigada y resulta que recibió dinero de Alba Petróleos. Pero siendo sinceros, ¿cuántas empresas no recibieron dinero de Alba Petróleos? No era mala palabra hacer negocios con Alba Petróleos en ese tiempo. Y, ojo, yo no hice negocios con Alba Petróleos, yo hice negocios con una empresa que hizo negocios con Alba Petróleos”.

Bukele dio estas declaraciones en una conferencia de prensa convocada para dar a conocer medidas para blindar los fondos de cooperación internacional, y en la que también se comprometió a permitir auditorías a los gastos del Organismo de Inteligencia del Estado. El mandatario no aclaró por qué a pesar de haber recibido esos 1.9 millones de dólares no rindió cuentas de su relación con Alba, luego de que la Fiscalía anunciara en mayo pasado la investigaba por lavado de dinero.

Entre las interrogantes que un periodista de la Revista Factum hizo a Bukele, estaba también si no consideraba un conflicto ético haber recibido dinero de Inverval en momentos en que una empresa relacionada a esta pujaba para no pagar impuestos en Nuevo Cuscatlán, el municipio donde gobernó entre 2012 y 2015. Las Vistas, empresa propietaria de la residencial Garden Hills, es una sociedad de Inverval. Según Factum, parte del dinero entregado a Bukele fue para una obra con la cual Las Vistas buscaba quedar exenta del pago de impuestos por sus proyectos inmobiliarios. El Faro confirmó que Las Vistas también inyectó dinero a Starlight: según el Registro de Comercio, $210,357 llegaron a TVX EN 2017.

“Si (los de Inverval) invirtieron en Nuevo Cuscatlán, pues, hombre, ¿qué bueno verdad? Ojalá sigan invirtiendo. Bueno, quizás no ellos, pero que haya empresarios invirtiendo. Si hay un no pago de impuestos, pues bueno…hagan ustedes una investigación, o pongan aviso en la Fiscalía. Sería un fraude, sería un caso de corrupción, que no ha pasado”, dijo Bukele.

El viernes 6 de septiembre, dos periodistas de El Faro y uno de Revista Factum fueron boqueados a una conferencia de prensa en Casa Presidencial. En la imagen, el periodista de El Faro Gabriel Labrador es detenido por un miembro del Estado Mayor Presidencial. Foto de Víctor Peña. 
 
El viernes 6 de septiembre, dos periodistas de El Faro y uno de Revista Factum fueron boqueados a una conferencia de prensa en Casa Presidencial. En la imagen, el periodista de El Faro Gabriel Labrador es detenido por un miembro del Estado Mayor Presidencial. Foto de Víctor Peña. 

Presidencia da marcha atrás al bloqueo contra El Faro y Factum

Las declaraciones de Bukele sobre el dinero que recibió de Alba fueron brindadas el jueves 12 en una conferencia celebrada en Casa Presidencial. El Ejecutivo, después de cinco días, suspendió un bloqueo contra periodistas de El Faro y de la Revista Factum.

El viernes 6 de septiembre, dos periodistas de El Faro y uno de Factum fueron bloqueados por personal del Estado Mayor Presidencial para cubrir la conferencia de prensa sobre una misión internacional de la OEA que ayudará a instalar una comisión anticorrupción.

La medida fue cuestionada por organismos internacionales como la oficina regional de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, o la relatoría sobre la libertad de expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés).

“La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos muestra su preocupación ante la obstrucción denunciada por El Faro y Factum”, escribió la oficina regional en un tuit, a inicios de semana. El relator de libertad de expresión de la OEA, Edison Lanza, también emitió un pronunciamiento: “Gobiernos deberían ser neutrales frente a la línea editorial de los medios”, dijo Lanza.

Pese a la condena nacional e internacional, el miércoles 11, el bloqueo del Ejecutivo aun se mantenía. Casa Presidencial impidió el acceso a una conferencia convocada por la secretaría de Proyectos Estratégicos del Gobierno al periodista de Factum, Rodrigo Baires Quezada.

El jueves 12 por la mañana, el periodista de El Faro Nelson Rauda asistió a una conferencia de prensa convocada por el ministerio de Justicia y Seguridad en la frontera de La Hachadura en Ahuachapán. El evento era para anunciar el despliegue de elementos policiales en la frontera para contener la migración. Rauda fue el primero en enlistarse para hacer preguntas a los funcionarios, pero al cabo de unos minutos, los empleados de la oficina de prensa le informaron que no podría hacer preguntas. Rauda pidió explicaciones y la oficina de prensa argumentó que fue un malentendido y lo dejaron participar en la rueda de prensa.

En la tarde del jueves 12, la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES)y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) enviaron delegados a Casa Presidencial para verificar si la Presidencia permitiría el ingreso de todos los periodistas.

La Presidencia permitió el acceso a ambos medios y que Revista Factum tomara un turno en la rueda de prensa. A Bukele se le pidió una explicación por el bloqueo y una explicación sobre las razones para levantar la medida.

Para explicar el bloqueo, la Presidencia mantuvo el argumento de que un periodista “se puso a hacer un escándalo porque no le habían dejado hacer preguntas”, en alusión a un periodista de El Faro. El 4 de septiembre, en el párrafo final de la nota "Bukele ya gastó $2 millones de la billetera secreta de la Presidencia", este periódico consignó lo que ocurrió al final de esa conferencia, en la que un periodista intentó hacer preguntas al presidente después de que se apagaran los micrófonos.

Según Bukele, “la gente de prensa dio la instrucción de que no lo dejaran entrar (al periodista de El Faro) hasta que los miembros de estos medios enviaran a otra persona o que se comprometieran a mantener el tono de voz a este nivel, no estamos en el estadio. Y eso fue todo”. Pero el mandatario miente. El Faro y Factum nunca recibieron una comunicación por parte de la Presidencia con la sugerencia de que cambiaran a los periodistas designados a las conferencias del Ejecutivo ni han hecho compromisos para poder participar en las conferencias.

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