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Bukele ya gastó $2 millones de la billetera secreta de la Presidencia

Cuando era candidato, Nayib Bukele prometió desaparecer la partida secreta, pero en sus primeros dos meses de gestión ya ha gastado $2,114,961.56 de la billetera secreta de la Presidencia. A través de una reforma al Reglamento del Órgano Ejecutivo, publicado en el Diario Oficial, también ha catalogado el destino de esos fondos como “secretos de Estado”.

 
 

Desde el 18 de junio de 2019, dos semanas después de la juramentación presidencial de Nayib Bukele, Casa Presidencial comenzó a utilizar la partida de gastos reservados y hasta el 31 de julio ha gastado 2 114 961.56 de dólares sin que a la fecha se conozca el destino de esos fondos públicos.

El 19 de agosto de 2019, el Centro de Asesoría Legal y Anticorrupción (ALAC) solicitó la información sobre los gastos secretos diarios de la Presidencia para los primeros dos meses del Gobierno. La respuesta oficial de Casa Presidencial, con fecha 30 de agosto de 2019, revela que Presidencia ha gastado 48 mil dólares diarios en promedio, si se toma como base el tiempo transcurrido entre la primera fecha registrada (18 de junio) y la última (31 de julio).

El primer desembolso, el del 18 de junio, fue de $27 102. Los desembolsos más voluminosos quedaron consignados en cinco días: el 26 de julio, salieron $293 636. Un día después, Presidencia desembolsó $653 820. El 1 de julio se gastaron $177 601 dólares; el 23 de julio $139 820 y el 29 de julio $250,443.El 31 de julio de 2019, el último día que consigna el documento sobre movimientos de cuentas, salieron $116 278.

Desde la aprobación del presupuesto general para 2019 (del 21 de diciembre de 2018), la partida de gastos reservados quedó registrada, por primera vez, como ley de la República. En ese presupuesto, además, se planteó por primera vez que el monto global de esa partida sería destinado para usos de inteligencia del Estado.

El presupuesto de gastos reservados para la Presidencia para este año es de 30 millones de dólares. En diciembre de 2018, el ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, dijo que el gobierno de Sánchez Cerén podía usar 12 millones, y al nuevo gobierno le quedarían disponibles 18 millones de dólares. El 1 de julio de 2019, Fuentes dijo a El Faro que la administración Bukele iba a poder usar hasta diciembre de este año 20 millones de dólares para gastos secretos. Hasta la fecha el Ejecutivo no ha explicado si esos 2 millones extras son fondos no ejecutados por la administración de Sánchez Cerén o si se trata de una modificación presupuestaria promovida por la administración Bukele.

El 27 de agosto de 2019, Nayib Bukele convocó a los medios para hablar sobre su intención de crear un Plan Nacional de Salud. Lo acompañaba el secretario privado, Ernesto Castro (izquierda) y el ministro de Hacienda, Nelson fuentes (derecha). Foto, cortesía de Presidencia de la República.
 
El 27 de agosto de 2019, Nayib Bukele convocó a los medios para hablar sobre su intención de crear un Plan Nacional de Salud. Lo acompañaba el secretario privado, Ernesto Castro (izquierda) y el ministro de Hacienda, Nelson fuentes (derecha). Foto, cortesía de Presidencia de la República.

Transparencia en retroceso

Nayib Bukele había prometido eliminar los gastos secretos en el Plan Cuscatlán, la plataforma de gobierno que presentó semanas antes de las elecciones. Como candidato, él fue beligerante con este tema a través de las redes sociales, cuando atribuyó a que la existencia de una partida secreta en Casa Presidencial propició actos de corrupción en gobiernos anteriores. “Nuestro país está harto de la corrupción y la impunidad. Estos dos problemas son el origen de la mayoría de problemas que vive a diario nuestro pueblo”, escribió en Twitter el 21 de agosto de 2018. Luego, en otro tuit, Bukele se comprometió a terminar con el origen del problema: “Propuesta 8: Eliminaremos la Partida Secreta”.

Alejado de su promesa, en sus primeros dos meses de gestión  Bukele nombró a un asesor especial para acompañar al secretario privado en el manejo y administración de esta partida. Además, su ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, apartó 20 millones de dólares para gastos secretos de Bukele: dos millones más de lo aprobado por la Asamblea Legislativa  en 2019. 

A la fecha, ni Casa Presidencial ni Hacienda han dado cuentas del destino de esos fondos, que salen de la partida “54315 Gastos Reservados” administrada por la secretaría privada, a cargo de Ernesto Castro Aldana, amigo del presidente y esposo de la ministra de Vivienda, Michelle Sol.

Con la utilización de la billetera secreta de Casa Presidencial, Bukele ha incumplido dos de sus promesas electorales. La primera es que continúa utilizando la “partida secreta”, como él le llamó a los gastos reservados que en 2019, por ley de de presupuesto, le fueron entregados a través de la unidad presupuestaria “Inteligencia del Estado”. La segunda promesa incumplida tiene que ver con la transparencia en el manejo de los fondos públicos. A la fecha se desconoce la finalidad de este gasto.

“La práctica de utilizar la partida de gastos reservados continúa en este gobierno, a pesar de la promesa que se plasmó en el Plan Cuscatlán de eliminarla. Auditar el uso y destino de estos recursos debería ser una prioridad de la Corte de Cuentas, para evitar abusos y prevenir que sean utilizados para fines inadecuados”, dijo Jessica Estrada, investigadora de la Fundación para el Desarrollo (Funde).

El presidente Nayib Bukele durante la conferencia en la que anunció la fase II del plan Control Territorial. 2 de julio de 2019. Foto de El Faro: Carlos Barrera
 
El presidente Nayib Bukele durante la conferencia en la que anunció la fase II del plan Control Territorial. 2 de julio de 2019. Foto de El Faro: Carlos Barrera

Bukele hereda el secretismo de los gobiernos de Arena y FMLN

Durante los gobiernos del partido Arena (1989-2009), los gastos reservados eran conocidos como la “partida secreta”, alimentada por los remanentes presupuestarios de ministerios y oficinas adscritas a la Presidencia que no pasaban por el control de la Asamblea Legislativa.
En el gobierno de Armando Calderón Sol, la partida comenzó a ser nombrada en los registros oficiales como “54315 Gastos Reservados”, aunque coloquialmente siempre se le conoció como “partida secreta”.

En 2010, una resolución de la Sala de lo Constitucional declaró ilegal la forma en la que esta partida se nutrían de fondos no ejecutados por los ministerios que eran transferidos sin autorización de la Asamblea Legislativa. Para sortear este bloqueo, el gobierno de Mauricio Funes comenzó a idear, desde 2011, una serie de mecanismos que le permitieron engrosar la partida sin pasar por el control del Legislativo. El gobierno de Sánchez Cerén heredó algunos de estos mecanismos, considerados por la Fiscalía como irregulares.

En 2018, el expresidente Antonio Saca (2004-2009) fue condenado a 10 años de cárcel por el desvío de 300 millones de dólares para pagos a sus empresas radiales, para favorecer a su familia y para pagar sobresueldos. Desde 2018, el expresidente Mauricio Funes enfrenta una acusación similar por el desvío de 350 millones de dólares. Funes se refugió en la Nicaragua de Daniel Ortega, que le otorgó primero un asilo y luego la ciudadanía para bloquear su extradición.

Salvador Sánchez Cerén usó un promedio diario de 100 mil dólares durante sus cinco años de gobierno; Mauricio Funes, 192 mil dólares; Antonio Saca, 165 mil dólares; Francisco Flores, 79 mil dólares y Armando Calderón Sol, 31 mil dólares. De la gestión de Alfredo Cristiani (1989-1994) se desconoce el monto global de los gastos secretos, pero en los últimos 151 días de su gestión, Casa Presidencial gastó en secreto un promedio de 36 mil dólares diarios. En total, en las últimas seis administraciones, la Presidencia ha gastado, en secreto y sin rendir cuentas, 1,044 millones de dólares. 

Al final de 2018, en un intento por normar qué podía considerarse como “reservado”, Nelson Fuentes -como ministro de Hacienda de Sánchez Cerén- propuso que esa partida por primera vez apareciera en el presupuesto, como “Unidad Presupuestaria 10, Inteligencia del Estado”. Todos los partidos en la Asamblea apoyaron la medida e hicieron ley la existencia de esa partida en el Presupuesto 2019, pero no limitaron que siguiera siendo manejada de forma discrecional por el presidente de turno.

Estrada, de ALAC, plantea que la Asamblea está llamada a formar una Comisión Especial para ejercer control y dar seguimiento a las modificaciones presupuestarias. “La Asamblea Legislativa puede solicitar al Ejecutivo rendir cuentas sobre el uso de los fondos reservados, para garantizar que éstos sean utilizados únicamente para la inteligencia del Estado”, añadió.

Desde el 1 de junio hasta 27 de julio de 2019, El Faro intentó obtener una posición oficial sobre el manejo que la administración de Nayib Bukele hará a los gastos secretos y para conocer qué nuevos controles institucionales estaban por implementar para prevenir el uso opaco de fondos públicos.

El miércoles 10 de julio, un periodista de este medio intentó abordar al secretario privado, Ernesto Castro Aldana, para preguntarle sobre el manejo y sobre la administración de la partida de gastos reservados. Dos guardaespaldas del funcionarios apartaron a empujones al periodista.

— ¿Cómo manejará este gobierno la partida de gastos reservados?- preguntó El Faro al secretario privado

—Después del evento sí podemos, por favor, por favor —dijo Ernesto Castro, mientras dos de sus guardaespaldas se acercaron al periodista e intentaron, con sus manos, alejar la grabadora.

En ese encuentro, El Faro también intentó conocer en detalle las funciones de Javier Argueta, ex director legal de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), nombrado como asistente de Castro. Según la presidenta de la Corte de Cuentas, Carmen Elena Rivas Landaverde, Argueta es el enlace que el gobierno de Bukele nombró para las comunicaciones con los auditores que revisarán los gastos reservados de la administración de Salvador Sánchez Cerén. La Corte de Cuentas no ha dicho si auditará los gastos secretos de Nayib Bukele.

El 12 de julio de 2019, El Faro entregó una carta en la recepción de Casa Presidencial. Este medio solicitó al secretario de prensa, Ernesto Sanabria, que facilitara una entrevista con el secretario privado y con el director del Organismo de Inteligencia del Estado, Peter Dumas, para hablar sobre el manejo que esta administración hará de los gastos secretos. Al cierre de esta nota no hubo respuesta.

El 23 de agosto de 2019, Revista Factum reveló con documentos del Diario Oficial que la administración Bukele había reformado el Reglamento del Órgano Ejecutivo, y uno de los cambios plasmados estaba relacionado al presupuesto del Organismo de Inteligencia del Estado. La actual administración declaró como “secreto de estado” los gastos del OIE. En el pasado, Antonio Saca -condenado-, de Funes -prófugo de la justicia- y Sánchez Cerén han argumentado que los gastos reservados son secretos porque son utilizados para fines de inteligencia y de seguridad nacional a través del OIE.

Ex directores del OIE han revelado a El Faro que el presupuesto promedio -mensual- asignado para el Organismo de Inteligencia del Estado fue, en gobiernos anteriores, de $500 mil dólares mensuales para el funcionamiento de esta dirección.

El martes 27 de agosto de 2019, Presidencia convocó a una conferencia en el salón de honor de Casa Presidencial. El presidente Nayib Bukele llevó a cabo una sesión con el gabinete de Salud para hablar de sus intenciones de lanzar un Plan Nacional de Salud. Como viene siendo usual desde que se instaló el nuevo Gobierno, Presidencia solo permitió hacer preguntas a periodistas de dos medios de televisión y de una radio estatal. Delegados de Prensa apagaron el micrófono y ya no permitieron más preguntas, pero un periodista de El Faro alzó la voz e inquirió a Bukele: “¿Cuándo va a dar explicaciones sobre el manejo de la partida de gastos reservados y sobre cómo se van a manejar los sobresueldos?”. El presidente evadió dar una respuesta y sonrió. Acto seguido, un oficial del Estado Mayor se acercó y pidió al periodista que se retirara del salón. “Ya fue suficiente, por favor, retírese”, dijo.

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