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Fiscalía investiga “viáticos extra” por $127 mil autorizados por exfiscal Martínez

La Fiscalía de Luis Martínez gastó 365 mil dólares en viáticos por 45 viajes oficiales. De ese total, 127 mil dólares que estaban destinados para el combate del narcotráfico y el lavado de dinero fueron usados como viáticos extra para Martínez y su comitiva. Con ese monto se puede pagar el salario de un fiscal general durante dos años y medio. La administración Martínez no dejó evidencia de quién gastó el dinero y el actual fiscal, Douglas Meléndez, investiga si existió un delito o "fallas administrativas".

 

 

 
 

Días antes de abordar el avión privado que lo llevó a Costa Rica para participar en un taller de capacitación de Ministerios Públicos Centroamericanos, el entonces fiscal general de la República, Luis Antonio Martínez González, consideró que los 1,008 dólares que llevaba de viáticos no cubrirían las necesidades de su primera misión oficial. Martínez ordenó entonces a uno de sus hombres de confianza en la Fiscalía que le entregara 695.10 dólares extra sin presentar ningún argumento que justificara el incremento de los viáticos. El trámite fue aprobado sin reparos y a las dos de la tarde del seis de febrero de 2013, Martínez despegó de la pista militar del aeropuerto de Ilopango con 1,703.10 dólares para una misión de tres días. 

Aquel viaje a Costa Rica, el primer viaje oficial de Martínez en su gestión (2012-2015), inauguró una práctica que se extendió durante todo su período: el cobro de viáticos extra o de una doble ración de viáticos sobre los montos que ya estaban asignados en la institución. El dinero salió de una cuenta en la que estaban depositados millones de dólares reservados para el combate al narcotráfico y el lavado de dinero, una cuenta manejada de manera discrecional por Martínez. Entre el seis de febrero de 2013 y el 24 de noviembre de 2015, la administración Martínez realizó 45 viajes oficiales y cobró 365,345.23 dólares en concepto de viáticos, de los cuales 127,855.98 corresponden a solicitudes de dinero extra.

Según los registros de la Fiscalía, Martínez recibió 49,642.45 dólares, mientras que los miembros de su comitiva, en conjunto, un total de 187,846.8 dólares. Además, los documentos administrativos detallan que el exfuncionario sacó de una cuenta llamada “Patrimonio Especial de Bienes Comisados” otros 127,855.98 como viáticos extra. 

Martínez inició la práctica de pedir una segunda ración de viáticos cuando aún era un novato en el cargo. Para tres de sus primeros cuatro viajes oficiales, realizados entre febrero y abril de 2013, recibió viáticos extra por un total de 3,233.13. En la documentación de la Fiscalía quedó registrado el nombre de Luis Antonio Martínez González como destinatario de los fondos. “Cheque pagado directamente por orden del titular”, consignan los documentos a los que tuvo acceso El Faro. Del resto del dinero extra, 124 mil 622.85, etiquetados como "viáticos adicionales de la misión", no hay registro del destinatario final del dinero (o de los destinatarios) ni de cómo este fue gastado.

Un mes después del viaje a Costa Rica, el ocho de marzo de 2013, Martínez viajó a Panamá para participar en un taller contra la criminalidad organizada y, de nuevo, consideró que 1,272.50 dólares no eran suficiente para los dos días de la misión y solicitó 778.03 dólares más. Eso significa que recibió 1,025 dólares cada día, lo que gana en dos meses de trabajo, aproximadamente, un policía salvadoreño con 20 años de carrera.

El último viaje en el que hubo registro de que el dinero fue entregado a Martínez data del ocho de abril de 2013 cuando viajó hacia Colombia para participar en un taller sobre la aplicación de la Ley de Extinción de Dominio, esa ley que confisca el dinero a los criminales. Un viaje de tres días. Un viaje en el que le correspondía 1,580 dólares, según la tabla de viáticos. Pero el exfiscal Martínez tenía otra fuente, un manantial de dinero, que le permitió cobrar 1,760 dólares extra de lo que establecían las disposiciones administrativas. 

Ese manantial de dinero era, en realidad, una cuenta en el Banco Hipotecario*, llamada “Patrimonio Especial de Bienes Comisados”. Esa cuenta, creada para el combate al narcotráfico y el lavado de dinero, es manejada al arbitrio de quién esté sentado en la silla de fiscal general. No rinde cuentas a nadie. El reglamento para el manejo de esa cuenta, que data del 2007, dice que el fiscal tiene “plena capacidad jurídica” para determinar el destino de esos fondos y, por ejemplo, es suficiente un acuerdo del fiscal general para entregarle viáticos extra al fiscal general.

En la cuenta “Patrimonio Especial de Bienes Comisados” es donde se depositaron los 14.5 millones de dólares que fueron encontrados dentro de unos barriles en la Hacienda El Recolado, en Zacatecoluca, y en una casa en San Juan Opico. Además de usar parte de ese dinero para agenciarse undoble ración de viáticos, el exfiscal usó siete millones de dólares para comprar un inmueble para la Fiscalía a la empresa de un banquero que, para el momento de la compra, era investigado por esa misma Fiscalía por el desvío de donativos de Taiwán hacia el partido Arena.

El actual fiscal general, Douglas Meléndez, confirmó que existe una investigación abierta contra su antecesor y su círculo de confianza para determinar si existió delito o solo existieron fallas administrativas en el cobro de viáticos extras. “En este momento hay una investigación bien avanzada que está en su fase final, en la parte final, sobre ese tema de viáticos, sobre el uso de tarjetas extraordinarias para fondos de ese tipo”, dijo Meléndez.

El exfiscal Luis Martínez llegó a la Fiscalía en reacción a las publicaciones en redes sociales, que anunciaban un allanamiento en la residencia del exfuncionario, en el municipio de Nuevo Cuscatlán. Una hora después fue capturado por la Policía Nacional Civil, en la misma sede de la Fiscalía. 22082016/ Foto El Faro: Víctor Peña
 
El exfiscal Luis Martínez llegó a la Fiscalía en reacción a las publicaciones en redes sociales, que anunciaban un allanamiento en la residencia del exfuncionario, en el municipio de Nuevo Cuscatlán. Una hora después fue capturado por la Policía Nacional Civil, en la misma sede de la Fiscalía. 22082016/ Foto El Faro: Víctor Peña

El misterio de los 124 mil dólares

A partir del 21 de mayo de 2013, cuando Martínez viajó a México para una reunión de trabajo con el Procurador General de ese país, la entrega de viáticos extras comenzó a ser documentada como “viáticos adicionales de la misión”. Aunque de las cuentas de la Fiscalía siguieron saliendo miles de dólares para los viajes del exfiscal, la institución ha sido incapaz de explicar la liquidación de los fondos; no hay un solo papel que explique cómo fueron gastados ni quién los gastó. 

El registro de la entrega de la doble ración de viáticos a Martínez palideció a los tres meses de puesta en práctica la modalidad, el nueve de abril de 2013, después de un viaje a Colombia. En la escueta información que quedó en la Fiscalía sobre el destino y la entrega de esos fondos, la institución logró encontrar al menos un rastro que apunta a Martínez en unas hojas simples de papel bond.

El Faro presentó una solicitud de acceso a la información pública en la que se pidió a la Fiscalía la copia de los documentos de liquidación de los viáticos (facturas o recibos). Los documentos que constan en los archivos fiscales son unas páginas de papel bond, firmadas por el exfiscal Martínez, en las cuales sólo consigna la cantidad de dinero que recibió. Sobre el detalle de cómo fueron repartidos los viáticos entre los viajeros, la Fiscalía dice lo siguiente: “No se puede individualizar, es decir, no se puede determinar las cantidades utilizadas por el exfuncionario y las entregadas a la comitiva que lo acompañaba”.

Bajo la justificación "viáticos adicionales de la misión", la Fiscalía gastó en el 2013 un total de 15 mil 704.21 dólares; en el 2014, la cifra aumentó a 62 mil 435.89; mientras que en el último año de su gestión, en el 2015, el monto de viáticos extras -que en teoría fueron destinados para todos los miembros de la comitiva- fue de 49 mil 715.93 dólares. Si se suman los más de tres mil dólares que Martínez recibió a su nombre, recién estrenado en el cargo, la cifra de dinero extra asciende a 127 mil 855.96.

El pasado cinco de diciembre, este periódico envió un correo electrónico a Mauricio Antonio Yanes Morales, el exgerente general de la Fiscalía, en el que se le solicitaba una entrevista para que explicara el pago de viáticos extra. Yanes Morales, autor de un libro titulado: “No dejés que Satanás te seduzca”, no respondió. El 14 de diciembre se reiteró la solicitud por vía telefónica. La persona que atendió la llamada prometió trasladarle el mensaje al exfuncionario, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta. Yanes Morales fue el hombre de confianza a quien Martínez le encomendó aumentarle la ración de viáticos por primera vez, en aquel viaje a Costa Rica de febrero de 2013, y fue uno de los funcionarios que más viajó durante la administración Martínez: 29 viajes. Costa Rica, Trinidad y Tobago, Bahamas, Guatemala, Honduras, México y Estados Unidos fueron los países que visitó por misión oficial. Según la Fiscalía, en esos viajes se pagó 77 mil 514.91 dólares de viáticos extra a la comitiva.

Las otras personas que más acompañaron al exfiscal Martínez en las comitivas oficiales fueron su entonces asesor Edgar Isaías Márquez Argueta, luego nombrado fiscal adjunto, tras la salida de Martínez; y su asesor de imagen Roberto Antonio Avilés Fuentes. A Avilés Fuentes se le contactó a través de su cuenta oficial en Facebook, pero al cierre de esta nota no había respondido a la solicitud. Márquez Argueta no pudo ser localizado por este periódico.

“La investigación es general. Es penal-administrativa, en el entorno de esas actividades. No solo es por el fiscal general”, respondió el fiscal Douglas Meléndez cuando se le preguntó si existe una investigación abierta contra el círculo de confianza del exfuncionario.

El ocho de diciembre, El Faro preguntó a la Corte de Cuentas si existe auditoría a la gestión de Martínez en general o auditoría a los viáticos en particular, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta. 

Un salvavidas fallido

Apenas un año después de dejar el cargo, a finales de 2016, Luis Martínez era un hombre en problemas. Tras la investigación de sus declaraciones patrimoniales hecha por la Sección de Probidad, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) debatían si ordenaban un juicio contra el exfuncionario por enriquecimiento ilícito de 486 mil 231.80 dólares. En los alegatos que presentó a la Corte, el exfiscal Martínez insistió, casi hasta la súplica, que se consideraran como parte de sus ingresos los gastos de representación y los viáticos que recibió durante su período como funcionario.

“El ingreso de dichos fondos es el ingreso por sueldos que todos los meses cambiaba en efectivo, y por viáticos y gastos de representación”, respondió cuando le cuestionaron el pago de 60 mil dólares por cuatro tarjetas del Banco Promerica que estaban registradas a nombre de su esposa y uno de sus hijos. “Debe incluirse los ingresos, los viáticos y gastos de representación, y otros viáticos menores también entregados por dicha institución”, volvió a responder cuando le cuestionaron que, según sus gastos, no tenía capacidad de ahorro, pero que al momento de dejar el cargo tenía en una cuenta del Banco de América Central más de 50 mil dólares.

En cinco reproches que Probidad hizo al crecimiento injustificado de su patrimonio, en tres el fiscal Martínez intentó usar el pago de viáticos extras como un salvavidas.

Y no era para menos. El fiscal Martínez tenía un sueldo de cuatro mil dólares y otros 571.43 dólares para gastos de representación. En un año el fiscal ganaba 54,857.16 dólares, un salario que tranquilamente podía duplicar con la justificación de viáticos extras. En el 2014, por ejemplo, él solicitó 64,435.89 en viáticos extras a la Fiscalía y la Fiscalía se los aprobó sin reparos. 

La Corte no aceptó que los viáticos extras fueran su salvavidas. “De considerarse que sí hubo necesidad de requerir viáticos adicionales significa que los viáticos entregados tuvieron que haberse gastado”, dijeron los magistrados. Entonces, sin más rodeos ni preámbulos, la Corte Suprema de Justicia ordenó un juicio por enriquecimiento ilícito que sigue vivo.

Para conocer la versión de Martínez, El Faro llamó a su abogado Manuel Cruz, pero este dijo que evitaba los medios de comunicación porque tergiversan sus declaraciones. Por vía telefónica se buscó, además, a Henry Orellana, uno de los abogados que lo defendió ante el Tribunal de Ética Gubernamental, pero respondió que ya no estaba relacionado con el exfiscal.

Además del juicio civil por enriquecimiento ilícito, Martínez tiene otros tres casos pendientes. En uno de ellos está acusado de formar parte de una red de corrupción judicial que benefició al empresario Enrique Rais; el otro por revelar escuchas telefónicas de Antonio Rodríguez, conocido como “El Padre Toño”, exmediador del gobierno de Mauricio Funes con las pandillas; y un tercer caso, que aún no ha sido presentado ante los tribunales, es por lavado de dinero.

*Fe de errata: En la versión original de este artículo se consignó que la cuenta “Patrimonio Especial de Bienes Comisados” era una cuenta abierta por la Fiscalía General de la República en el Banco de Fomento Agropecuario (BFA), cuando lo correcto es que la cuenta fue abierta en el Banco Hipotecario. Este error fue corregido a las 3:17 de la tarde del viernes 22 de diciembre, atendiendo a una solicitud de rectificación y respuesta interpuesta por el BFA.

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