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Testigo de Operación Cuscatlán: la MS-13 compró cocaína con dinero que entregó Neto Muyshondt

Un testimonio presentado por la Fiscalía la semana pasada asegura que el candidato a alcalde de San Salvador por Arena, Ernesto Muyshondt, entregó a la Mara Salvatrucha decenas de miles de dólares en 2014 a cambio de apoyo a la candidatura presidencial de Norman Quijano. El testigo criteriado, un líder nacional de la MS-13 cuya colaboración permitió la realización de la Operación Cuscatlán, también insiste en que el FMLN negoció con las pandillas su respaldo en las elecciones que llevaron a Salvador Sánchez Cerén a la presidencia de la República.

 
 

La Fiscalía General de la República presentó el pasado miércoles 21 de febrero ante un Juzgado Especializado de San Salvador un documento oficial en el que el principal testigo de la Operación Cuscatlán, realizada el 15 de febrero con la intención de golpear las finanzas de la Mara Salvatrucha (MS-13), revela detalles sobre la estrategia financiera de su pandilla, delata a los ocho líderes que coordinaban la compra de droga y armas, relata cómo planificaron asesinatos, pero también insiste en que tanto Arena como el FMLN pactaron acuerdos con la MS-13 a cambio de su apoyo en las elecciones presidenciales de 2014.

En el caso del FMLN, el documento consigna que en 2014 había “acuerdos tomados previamente” entre el partido de gobierno, la MS-13, el Barrio 18 Sureños y el Barrio 18 Revolucionarios. El testimonio presentado la semana pasada al juez no añade información a la de testigos anteriores, que acusaron al partido oficial de entregar decenas de miles de dólares a las pandillas a cambio de su colaboración electoral. Menciona al ministro de Gobernación, Arístides Valencia, y al exministro de Seguridad Benito Lara, candidato a diputado el 4 de marzo, pero solo para confirmar las reuniones con ellos reveladas por El Faro en 2016.

En el caso de Arena, en cambio, el testigo da nuevos detalles y asegura textualmente que a principios de 2015 la Mara Salvatrucha utilizó 69 mil dólares de lo recibido “en un maletín color negro que había entregado el diputado Ernesto Muyshondt” para la compra de 6 kilos de cocaína.

El testigo de la Fiscalía no detalla el monto total que supuestamente entregó Arena a la MS-13 en ese maletín o por otras vías, pero asegura que su pandilla utilizó ese dinero durante 2015, un año después de que Muyshondt, entonces vicepresidente de Ideología del partido, y el exalcalde de Ilopango Salvador Ruano se reunieran con líderes de la MS-13 y de las dos facciones del Barrio 18 en un rancho privado de Ilopango para negociar su apoyo en la segunda vuelta de la elección presidencial.

En marzo de 2016 El Faro reveló un video que constata aquel encuentro, celebrado en febrero de 2014. En él, Muyshondt aparece prometiendo a las pandillas beneficios y una nueva tregua a cambio de que los pandilleros respaldaran a Arena en las elecciones de aquel año. Ernesto Muyshondt es ahora diputado y compite por la alcaldía de San Salvador en las elecciones del 4 de marzo. Preguntado por este nuevo testimonio presentado por la Fiscalía, su equipo de campaña niega la versión de que Muyshondt entregó a las pandillas un maletín con dinero, esquiva comentar las reuniones que sostuvo en 2014 con pandilleros —él las reconoció en 2016— y sugiere que la Fiscalía se está prestando a una estrategia electoral del FMLN para desprestigiar al candidato de Arena, al tiempo que acusa al partido de gobierno de “usar las instituciones del Estado en beneficio propio”.

En la tarde del 28 de febrero, en una actividad electoral, el candidato Muyshondt respondió a El Faro que "mandos medios de la Policía vinculados estrechamente al FMLN" habrían preparado a testigos para que declararan en su contra, en un intento por afectar su imagen. Cuando se le explicó que fue la Fiscalía la institución que había validado y presentado la declaración del testigo ante un juez, Muyshondt respondió: "Creo que el fiscal general es una persona correcta, pero no descarto que haya elementos dentro de la Fiscalía que también puedan estar respondiendo a intereses del FMLN".

En el documento presentado por la Fiscalía al Juzgado Especializado de Instrucción A, que lleva la causa de la Operación Cuscatlán, el testigo narra que recibió de Élmer Canales —un veterano líder de la MS-13 conocido como Crook de Hollywood, y encarcelado desde hace años— la orden de comprar cocaína con el dinero recibido de Arena. El testigo relata que viajó entonces hacia Sensunapán, en Sonsonate, para entregar el dinero a otro pandillero apodado El Necio, quien recibió los billetes en paquetes forrados con un sello de color naranja y en el mismo maletín “que había entregado el diputado Ernesto Muyshondt”. Una semana más tarde, ya efectuada la compra de los 6 kilos de cocaína, el testigo viajó de nuevo a Sensunapán para recoger el producto. Según se lee en el documento, el testigo llamó entonces a Crook y le confirmó que ahí estaban los “seis ladrillos”.

El 6 de febrero, en un evento electoral realizado en San Salvador, Ernesto Muyshondt respondió a periodistas que no comentaría sobre las reuniones que sostuvo con pandilleros previo a las elecciones presidenciales del 2014. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
El 6 de febrero, en un evento electoral realizado en San Salvador, Ernesto Muyshondt respondió a periodistas que no comentaría sobre las reuniones que sostuvo con pandilleros previo a las elecciones presidenciales del 2014. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

El documento fiscal en el que está incluido este testimonio es una “solicitud de imposición de medidas”, y recoge el resumen de más de un año de investigación de la Fiscalía. Gracias al aporte de este testigo, que hasta el momento de empezar a colaborar con las autoridades pertenecía a la cúpula de la Mara Salvatrucha —conocida como la ranfla—, policías y fiscales realizaron en la madrugada del 15 de febrero pasado un amplio operativo a nivel nacional contra la MS-13, bautizado como Operación Cuscatlán. Una semana después, el caso llegó a dos tribunales capitalinos y los jueces confirmaron la detención de los implicados. La Operación Cuscatlán es el tercer golpe dado por las autoridades en tres años  a las finanzas de la MS-13.

El Faro conoce la identidad del testigo de la Fiscalía, protegido en los documentos bajo la clave “Noé”, pero omite mencionar su nombre o su apodo pandillero en cumplimiento de la Ley de Protección de Testigos, que prohíbe revelar la identidad de las personas cubiertas por este régimen.

Este periódico sí ha confirmado que es un pandillero que escaló hasta la más alta jerarquía dentro de la Mara Salvatrucha. Ingresó a esta pandilla a los 13 años, y fue condenado a 15 años de cárcel por robo y por intentar asesinar a unos policías. A inicios de 2012 guardaba prisión en la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca y era considerado un miembro de la ranfla nacional de la pandilla a tal punto que participó en la mayor parte de las reuniones en las que se gestó la Tregua con las pandillas pactada en marzo de 2012 por el gobierno del ex presidente Mauricio Funes. El testigo formó parte del primer grupo de 15 pandilleros de la MS-13 que fueron trasladados desde Zacatecoluca hasta cárceles de régimen común para dar inicio a la llamada Tregua.

A su salida de la cárcel, este pandillero se convirtió en uno de los enlaces más sólidos entre la ranfla nacional en prisión y los líderes que estaban libres. El testigo participó también en las reuniones que sostuvieron las pandillas con dirigentes del FMLN y de Arena antes de las elecciones presidenciales de 2014. Fue recapturado por las autoridades en julio de 2016, junto a otras 76 personas, en el marco de la Operación Jaque.

El testigo “Noé” no es el primer pandillero de alta jerarquía que asegura ante la Fiscalía que Arena y el FMLN buscaron alianzas con las pandillas para ganar las elecciones presidenciales de 2014. Tampoco es el primero que asegura que representantes de ambos partidos entregaron dinero en efectivo a contactos en las tres principales pandillas del país.

El 10 de septiembre de 2010, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Proscripción de las Pandillas, la cual castiga a los colaboradores, financistas y “a cualquier persona que, a sabiendas de su ilegalidad, reciba provecho directa o indirectamente” de estas estructuras. Los sancionados por esta ley quedarán inhabilitados para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la condena, sus bienes pueden ser confiscados y, en caso que sean representantes de personas jurídicas, las mismas serán disueltas. La ley que declara ilegal a las pandillas y sus financistas fue aprobada dos meses después que la facción Revolucionaria del Barrio 18 quemó un microbús en el que murieron 17 personas. Cuando Ernesto Muyshondt, Salvador Ruano, Benito Lara y Arístides Valencia se reunieron en secreto con los pandilleros, esta ley llevaba cuatro años en vigencia.

El Faro buscó una reacción de Ernesto Muyshondt a través de su equipo de campaña. A ellos se les detallaron los señalamientos directos hechos por el testigo “Noé”, y se les envió una transcripción de aquellos tramos del documento de la Fiscalía en los que se vincula al candidato a alcalde con la supuesta entrega de no menos de 69 mil dólares a la MS-13. El domingo 25 de febrero, el equipo de campaña de Muyshondt respondió a través de un comunicado oficial en el que evita referirse directamente a las reuniones que el candidato sostuvo con los líderes pandilleros, a los ofrecimientos que él les hizo y a la supuesta entrega de dinero en efectivo. El comunicado asegura que ese testimonio, presentado por la Fiscalía ante un juzgado, es un ataque político dirigido por el FMLN: “Inventar falsos testigos, calumniar, mentir, usar las instituciones del Estado en beneficio propio y en contra de sus adversarios es muestra de su desesperación”, dice el texto.

Consultado por El Faro, Salvador Martínez, vocero de la Fiscalía, no quiso referirse directamente a las acusaciones hechas por el equipo de Muyshondt y se limitó a apuntar: “Nuestras opiniones son técnicas y se encuentran reflejadas en los requerimientos que se presentan ante tribunales”.

Los 69 mil dólares del maletín negro

Según el testimonio presentado por la Fiscalía, a inicios del 2014 “la ranfla de los penales” (el grupo con mayor jerarquía en la estructura de esta pandilla, formado casi en su totalidad por personas en prisión) nombró a inicios de 2014 al testigo “Noé” como administrador del dinero proveniente de la venta de droga junto a otro pandillero identificado como Leonel Alexander Leonardo, alias El Necio, de la clica de San Cocos, una célula pandillera que opera en Sonsonate. El testigo asegura que sus funciones consistían en contabilizar el dinero, comprar cocaína y supervisar la distribución de la misma. El Necio y otros dos pandilleros se ocupaban de que la droga llegara a las calles.

El testigo de la Operación Cuscatlán asegura que participó en once compras de cocaína durante un año y medio que estuvo a cargo del negocio de la droga de la pandilla, en las que adquirió un total de 26 kilogramos e invirtió más de 245 mil dólares. Siete de las compras se realizaron gracias a un contacto guatemalteco. Otras cuatro compras se hicieron en el oriente del país.

El Testigo dice que una de las compras de droga se financió gracias a “los acuerdos tomados en el proceso de la Tregua”, aunque en este caso no se refiere a la Tregua que el gobierno del expresidente Mauricio Funes pactó con las pandillas en 2012. A la luz de videos publicados por este periódico, de la declaración judicial de Carlos Eduardo Burgos Nuila, alias Nalo de Las Palmas, de la pandilla Barrio 18 Revolucionarios, realizada en agosto de 2017 durante el juicio contra los operadores de La Tregua; y de testimonios que otros líderes pandilleros dieron a El Faro, se deduce que el testigo “Noé” se refiere de la reunión entre las pandillas, el exalcalde Salvador Ruano, y Ernesto Muyshondt. En la reunión, Muyshondt ofreció a las pandillas cerrar el penal de máxima seguridad, entre otros beneficios, a cambio de apoyo electoral para Norman Quijano, entonces candidato a la presidencia por Arena y ahora candidato a diputado por San Salvador en las elecciones del 4 de marzo.

El documento entregado al juez por la Fiscalía no detalla fecha ni monto total del dinero que Arena pagó, según el testigo, a la MS-13, aunque señala que eso “se realizará en ampliación de entrevista”. El escrito solo consigna que Elmer Canales, El Crook, dio la orden de utilizar parte de ese dinero en la compra de cocaína. Según el relato, llevando consigo 69 mil dólares el testigo y su testaferro, Jonathan Mitchell Barrera Hernández, abordaron un vehículo de color blanco, cuatro puertas, que era propiedad de otro miembro de la ranfla, Ricardo Adalberto Rivas, alias El Rata de Leward, y se dirigieron hacia Sensunapán, en Sonsonate, a la casa de El Necio, quien recibió el dinero para comprar droga.

El documento lo relata así: “Llegando a la casa de El Necio como a las cuatro de la tarde, haciendo la entrega del dinero al referido sujeto, los cuales se encontraban en un maletín color negro que había entregado el diputado Ernesto Muyshondt, se contó el dinero ya que estos venían en paquetes, los cuales traían el sello de la empresa que los empaquetó, no recuerda empresa, pero su sello era rojo o anaranjado, hicieron el total de 69 mil dólares. El Necio verificó la cantidad y una semana después, El Necio le informó por teléfono que ya había comprado la droga cocaína”.

Luego, El Crook ordenó al testigo “Noé” verificar la mercadería. El testigo viajó a Sonsonate a bordo de un vehículo Nissan Rogue, color gris, registrado a nombre de un cliente de Jonathan Mitchell, que según la Fiscalía estaba a cargo de uno de los autolotes de la pandilla ubicado en San Jacinto, San Salvador.

El 16 de marzo de 2016, Ernesto Muyshondt compareció en la Fiscalía para explicar las reuniones que sostuvo con líderes de pandillas en 2014. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
El 16 de marzo de 2016, Ernesto Muyshondt compareció en la Fiscalía para explicar las reuniones que sostuvo con líderes de pandillas en 2014. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

Según el relato, la casa de El Necio era de una planta y estaba ubicada en la última senda, a mano derecha, en la colonia Sensunapán. La casa tenía una cocina y balanzas para procesar droga. Una mujer a la que el testigo apoda “La Gorda” llevó los paquetes de cocaína y los puso sobre una mesa. Dos de ellos tenían troquelado el emblema de Adidas y los otros cuatro el emblema de Toyota. El Testigo llamó a El Crook y le confirmó que ahí estaban los “seis ladrillos” comprados gracias al dinero supuestamente recibido del partido Arena.

La pandilla, dice el testigo, obtuvo de la posterior venta de la cocaína una ganancia de 21 mil dólares. Con ese dinero, relata, importaron dos vehículos desde los Estados Unidos por medio del autolote en San Jacinto: una Dodge Caravan y una Nissan Juke, color ocre, año 2012. Según el testigo, ambos vehículos fueron puestos a disposición de dos líderes pandilleros posteriormente detenidos en las operaciones Jaque y Cuscatlán.

Además, asegura El Testigo, compraron un pick up Ford Ranger, doble cabina, para otro pandillero conocido como El Cruger de Peatonales, un Honda azul para “El Ave” y una camioneta para “El Jocker de Vía Satélite”. Otra parte de las ganancias se utilizó, según el retalo presentado por la Fiscalía, para pagar abogados, comprar medicinas y hacer préstamos a algunos miembros de la MS-13.

Tercer relato que vincula a Arena y FMLN con las pandillas

El documento no detalla el contenido de las reuniones de 2014 entre los políticos y la MS-13. El testigo se limita a decir que dos meses después de haber salido de la cárcel, en diciembre de 2013, recibió una llamada de dos líderes pandilleros, El Crook y Borromeo Henríquez Solórzano, alias El diablito de Hollywood, quienes le ordenaron involucrarse en la Tregua con el gobierno de Mauricio Funes. Así llegaron las reuniones con el mediador Raúl Mijango y líderes de las pandillas rivales, los Sureños y los Revolucionarios del Barrio 18.

El testigo también participó en varias reuniones con políticos del FMLN y Arena. Los representantes de la MS-13 en esas reuniones fueron Rubén Antonio Rosa, alias El Chivo de Centrales, Dany Fredy Ramos, alias El Cisco de Tecla, Dany Balmore Romero, alias Dany Boy, y Juan Francisco Parada, alias El Mongo de Villa Mariona. Según el testigo, por parte del FMLN no solo asistieron Benito Lara y Arístides Valencia sino también “otros funcionarios”. En su jerga, los pandilleros hasta tenían una palabra para referirse a sus interlocutores efemelenistas: “padrino”. El testigo dice que grabaron en audio y video las reuniones para tener pruebas y, en un futuro, confrontar a los partidos políticos y al gobierno ante un eventual incumplimiento de los acuerdos. “Esta información se rinde extensamente en ampliación de esta entrevista”, se lee en el documento.

El testigo “Noé” está a la espera de un juicio, pero a diferencia de otros pandilleros capturados durante la Operación Jaque no fue remitido a un centro penal. En noviembre de 2016 un funcionario de la fiscalía ya aseguró a El Faro que “Noé” —en aquella ocasión se refirió a él por su verdadero apodo en la MS-13— estaba colaborando con las autoridades, que estaba en una casa de seguridad y que ante dos investigadores de la División Élite contra el Crimen Organizado había rendido una extensa entrevista. En otras palabras: que había traicionado a su organización criminal y había decidido convertirse en colaborador de las autoridades a cambio de exoneración o reducción de pena.

El testigo declaró ante policías y fiscales el ocho de junio de 2017. Casi dos meses después, el 28 de septiembre, los investigadores ampliaron la entrevista: le pidieron más detalles de los delitos, de las finanzas, de las reuniones en las que participó como representante de la MS-13. Las fuentes de este periódico aseguran que la información inicial brindada por el testigo "Noé" está consignada en un documento de más de 800 páginas, en las que detalla las reuniones con varios políticos. Sin embargo, en el documento de “solicitud de imposición de medidas” por la Operación Cuscatlán —de 945 páginas— solo menciona a Benito Lara, Arístides Valencia o Ernesto Muyshondt.

No es la primera vez que un pandillero de alta jerarquía asegura a las autoridades que los principales partidos políticos intentaron comprar el apoyo electoral de las pandillas más poderosas del país. Ya en agosto de 2017 Nalo de Las Palmas había declarado que tanto el FMLN como Arena habían entregado decenas de miles de dólares para comprar la lealtad de las pandillas. En aquella ocasión este líder del Barrio 18 Revolucionarios aseguró ante el juez del Tribunal de Sentencia A contra el crimen organizado que antes de las elecciones presidenciales de 2014 los dos principales partidos del país les entregaron dinero a cambio de favores electorales.

Según Nalo, el FMLN entregó 250 mil dólares fruto de una negociación con el actual ministro de gobernación, Arístides Valencia, y el exministro Benito Lara. Este pandillero del Barrio 18 aseguró que Arena entregó a las pandillas 100 mil dólares dentro de un maletín negro, como resultado de la reunión con el exalcalde de Ilopango Salvador Ruano y el entonces dirigente de Arena, Ernesto Muyshondt.

En la versión de Nalo, la entrega de dinero no la realizó directamente Muyshondt, entonces era número dos del partido Arena, sino el columnista Paolo Lüers, quien había asesorado a algunos candidatos de ese partido y en 2012 y 2013 colaboró con Raúl mijango en la mediación de la Tregua con el gobierno de Funes. Lüers negó categóricamente el hecho y difundió un comunicado público en el que desacreditaba el testimonio del pandillero: “Es falso. Es una fabricación que la fiscalía ha hecho extorsionando a un delincuente para que haga testimonio falso a cambio de impunidad”, escribió.

Nalo describió más de una decena de reuniones entre dirigentes del FMLN y las tres organizaciones criminales, detallando lugares, horas y el contenido de las charlas. Este exlíder pandillero aseguró ante el juez que, además de Lara y Valencia, participaron en esas reuniones Medardo González, secretario general del FMLN, y José Luis Merino, uno de los miembros más influyentes de la dirección partidaria.

También, durante 2016 y 2017, El Faro conversó con otro líder pandillero –actualmente prófugo- que relató una versión casi idéntica a la narrada por Nalo ante aquel tribunal y coincidente con lo dicho ahora por el testigo de la Operación Cuscatlán: que previo a las elecciones de 2014 ambos partidos pagaron para obtener favores electorales de las pandillas y que esto fue negociado con las mismas personas señaladas por el testigo “Noé” y por Nalo. Hay plena coincidencia en detalles como horarios, tipo de comida de la que disponían durante las reuniones, e incluso en el color del maletín en el que supuestamente Arena entregó dinero. Los tres pandilleros formaban parte de pandillas diferentes y han corrido distintas suertes en los últimos años: Nalo fue capturado en 2014, El Testigo “Noé” en 2016 y la fuente de El Faro se encuentra actualmente en libertad, huyendo de la justicia.

Los tres pandilleros aparecen en los videos que fueron filmados en secreto durante las reuniones que sostuvieron con los partidos políticos. El Faro hizo públicos en 2016 cuatro videos en los que Valencia, Lara, Muyshondt y Ruano se extienden haciendo ofrecimientos. El actual ministro de gobernación y líder del FMLN Arístides Valencia ofreció una línea de crédito de 10 millones de dólares, que sería administrada por las cúpulas de las pandillas si ganaba su candidato, es decir, el actual presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén.

Pese a que la Fiscalía tiene conocimiento de estos videos y pese a que ha incluido estos relatos en documentos oficiales ante distintos tribunales, no ha abierto ninguna causa contra ninguno de los políticos o partidos mencionados en sus propios escritos.

Consultado al respecto, el fiscal general Douglas Meléndez se limita recordar que su cargo le impide hablar de posibles investigaciones en curso y que no hay ninguna investigación descartada: “Ahí están todos esos elementos públicos de situaciones que se han dado, de vinculaciones de políticos… son informaciones que han llegado y que a nosotros nos ha permitido hacer algunas verificaciones… no ha salido eso, no estamos diciendo que no vaya a salir. Nosotros estamos trabajando otras investigaciones abiertas y no sabemos qué va a ocurrir a futuro”, dijo.

Desde hace años, las cárceles han servido de cuartel general a las cúpulas de las pandillas. En la imagen, la
 
Desde hace años, las cárceles han servido de cuartel general a las cúpulas de las pandillas. En la imagen, la "ranfla" de la Mara Salvatrucha en El Salvador, encabezada por Borromeo Henríquez, alias "El Diablito de Hollywood" (sentado, con gorra negra) tras la entrevista que concedieron a El Faro el 27 de septiembre de 2012.

Nota de la Redacción: esta nota fue actualizada en la tarde del 28 de febrero. Se incluyó una declaración del diputado y candidato a la alcaldía de San Salvador, Ernesto Muyshondt.

Fe de errata: En la versión original de este artículo se consignó en un párrafo que el testigo “Noé” insistió en que “tanto Arena como el FMLN entregaron dinero a la MS-13 a cambio de su apoyo en las elecciones presidenciales de 2014”. En realidad este testigo solo confirmó negociaciones con ambos partidos y pagos de Arena, a diferencia de un testigo anterior de la Fiscalía, Nalo de Las Palmas, que sí dijo que ambos partidos de entregaron decenas de miles de dólares a las pandillas a cambio de su colaboración electoral.

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