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EF Académico

Organizaciones populares, con frecuencia aliadas a intelectuales enemigos del gobierno, utilizan la fiesta del Divino Salvador del Mundo y del aniversario de la fundación de la ciudad de San Salvador para comentar sobre la situación actual, denigrar a los ricos y despotricar contra Estados Unidos. Esta politización de la fiesta cívico-religiosa ha sido tradición de los capitalinos desde antes de la época de Gerardo Barrios.

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