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El Ágora

Existe una creencia popular de que los polos opuestos se atraen y el Club La Dalia ha sabido sacar provecho de esa máxima para detener, hasta donde sea posible, el cierre definitivo de sus puertas. Ahora, mientras se defienden 50 centavos con una baraja de cartas sobre la mesa, otros presumen su atrevimiento de haber llegado hasta el centro de San Salvador, sobre todo de noche.

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